Buenos Aires — El Gobierno adjudicó AySA al consorcio integrado por Rowing, Arcos, Transclor y PHX, que presentó una oferta de US$340,2 millones por el 90% de las acciones de la empresa de agua y saneamiento.
El grupo, que integra el empresario Mauricio Filiberti, superó la propuesta de Roggio SA, que había ofrecido US$285 millones.
La operación todavía debe atravesar la revisión final de la Comisión de Evaluación para concretar la adjudicación definitiva. El 10% restante de las acciones de AySA permanece en manos del sindicato que conduce Omar Lingeri.
El monto ofrecido por el consorcio ganador quedó por debajo de los US$500 millones que pretendía obtener el Ministerio de Economía por la participación estatal.
Si se toma como referencia el 90% adjudicado, los US$340,2 millones equivalen a una valuación de aproximadamente US$378 millones por el 100% de la compañía.
El plan de inversiones de AySA
Junto con la adjudicación, el Gobierno destacó los compromisos de inversión previstos en el nuevo contrato de concesión. Para el período 2027-2031, el plan de acción contempla ARS$2,89 billones, a valores de diciembre de 2025 y sin IVA, de acuerdo con un comunicado oficial difundido por el Ministerio de Economía.
De acuerdo con la información dada a conocer por el Gobierno argentino, ese programa estará compuesto por aproximadamente ARS$1,13 billones en obras, ARS$1,15 billones en mantenimiento, ARS$315.761 millones en mejoras y ARS$296.166 millones destinados a la operación.
El Gobierno vinculó estas obligaciones con objetivos concretos de expansión de la cobertura de los servicios de agua y cloacas.
Para 2031, el contrato establece como meta alcanzar una cobertura de 75,3% en agua y 63,9% en cloacas. Al finalizar el período inicial de la concesión, los niveles mínimos deberán llegar al 90% y 75%, respectivamente.
VER MÁS: El programa económico de Javier Milei está sacándole una sonrisa a los bonistas de AySA
“La oferta presentada fue de US$340.200.000, superando casi en un 20% por ciento a la del competidor, y contempla un plan de obras basado en la mejora de la calidad del servicio”, señaló el holding a través de un comunicado.
Las críticas del Gobierno a la gestión de AySA
Al comunicar la adjudicación, el Gobierno sostuvo que AySA había sido “un modelo de disfunción administrativa” y puso el foco en los recursos que la empresa recibió del Estado durante las últimas décadas. Durante el último gobierno peronista, la titular de AySA fue Malena Galmarini, esposa del exministro de Economía y candidato presidencial por el peronismo, Sergio Massa.
“Entre 2006 y 2023, la empresa recibió transferencias del Tesoro Nacional por más de US$13.400 millones”, precisó el comunicado oficial.
El Gobierno también señaló que, pese a esos recursos, un tercio del área concesionada todavía no contaba con acceso a agua potable y cloacas. Además, afirmó que las pérdidas de agua no contabilizada se mantenían en 42%, que la morosidad había pasado del 4% al 16% y que los costos operativos habían aumentado 80%.
VER MÁS: Milei avanza con la privatización de AySA y busca acelerar la venta de activos estatales
El nuevo esquema de concesión busca modificar esa situación mediante metas de expansión y un programa de inversiones a cargo del nuevo operador.
La reacción de Roggio tras perder la licitación
Roggio, que quedó en segundo lugar con una propuesta de US$285 millones, destacó la solidez de su oferta y su experiencia en el sector de agua y servicios públicos.
Personas vinculadas con la firma destacaron a Bloomberg Línea haber llegado a la instancia final de la privatización con una propuesta que consideraron sólida, competitiva y respaldada.
Además, remarcó la importancia de su trayectoria en el país y aseguró que continuará participando de proyectos vinculados con infraestructura y servicios públicos.
En ese sentido, recordaron tener más de 118 años de historia en la Argentina, con lo que aseguraron estar acostumbrados a los desafíos, competir y seguir adelante, al mantener su vocación de invertir en el país.
VER MÁS: Privatización de AySA: dos consorcios pujan por el 90% de la mayor empresa de agua de Argentina













