Bogotá — Desde el primero de agosto de 2026, Colombia comenzó a reemplazar el Sisbén por el Registro Universal de Ingresos (RUI), el nuevo instrumento del Departamento Nacional de Planeación (DNP) para medir los ingresos reales de los hogares y decidir quién accede a subsidios como Renta Ciudadana, la Devolución del IVA, Colombia Mayor, Familias en Acción o Jóvenes en Acción.
El objetivo de la medida es dejar atrás un sistema basado en encuestas presenciales y autodeclaraciones, y reemplazarlo por un cruce de información administrativa proveniente de entidades como la DIAN y la PILA, que permita conocer con mayor precisión cuánto gana realmente cada familia.
Prosperidad Social confirmó que, bajo las condiciones inicialmente previstas para la transición, cerca del 49% de los hogares que hoy reciben Renta Ciudadana podrían verse afectados por el nuevo modelo de focalización.
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Es decir, casi uno de cada dos beneficiarios actuales corre el riesgo de dejar de calificar si el RUI ubica sus ingresos por encima de los umbrales que definen la pobreza extrema o moderada.
¿Por qué ocurre esto?
El Sisbén dependía en buena parte de lo que el propio hogar declaraba, mientras que el RUI incorpora fuentes oficiales de ingresos formales e informales que antes no se cruzaban de forma sistemática.
Eso puede sacar a la luz ingresos que antes no se reportaban, cambiando la clasificación de miles de familias de un punto de corte a otro. También puede ocurrir lo contrario: hogares que hoy no reciben ayuda podrían empezar a calificar. Pero el dato que alerta es el de la posible salida masiva de beneficiarios actuales.
Consciente del riesgo de dejar sin ingresos de un momento a otro a la mitad de las familias inscritas, Prosperidad Social decidió frenar el paso y adelantar una revisión técnica antes de aplicar el RUI a la selección de beneficiarios.
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Como consecuencia, el cuarto ciclo de pagos de Renta Ciudadana y Compensación del IVA, que debía iniciar el 21 de agosto, fue reprogramado para septiembre de 2026, mientras se define cómo hacer la transición sin generar una suspensión abrupta de las transferencias.
Para esta cuarta entrega, la entidad optó por seguir usando las bases del Sisbén IV, con cortes de mayo y julio de este año, en lugar del nuevo registro.
La entidad ha insistido en que los hogares no deben hacer ningún trámite adicional, no deben pagar nada ni acudir a intermediarios para mantener su beneficio, y que cualquier cambio en el calendario o en las condiciones será anunciado por canales oficiales. Los beneficiarios pueden consultar su clasificación en la Ventanilla Social mientras avanza el periodo de transición, previsto hasta finales de octubre.













