Bloomberg Línea — La reciente proscripción de la Revolución Ciudadana (RC), el principal partido político de oposición en Ecuador, ha reconfigurado el tablero electoral y ha tensionado aún más la ya compleja situación del país.
El 29 de noviembre, los ciudadanos deberán elegir nuevas autoridades locales, pero el correísmo no podrá presentar candidatos luego de que un tribunal lo vetara por un caso de financiamiento electoral que está en investigación.
Frente a este escenario, el expresidente Rafael Correa (2007-2017) analiza las posibilidades que le quedan a su movimiento para mantenerse como el contrapeso político del Gobierno de Daniel Noboa.
En entrevista con Bloomberg Línea, el exmandatario, exiliado en Bélgica, habla del momento político que vive el país, pero también de la situación de la izquierda en América Latina y de la incidencia de Donald Trump en la región.
Bloomberg Línea (BL): Tras la proscripción de su movimiento, ¿qué escenarios estudian ahora en su partido?
Rafael Correa (RC): Primero, no podemos normalizar estas cosas. ¿En qué democracia se ve que se proscriba al principal partido o la oposición más grande del país?
Recuerde cuando hablaron del Cártel de los Soles, (Daniel) Noboa y sus asambleístas salieron a decir que tenían informes de inteligencia y pruebas de que nos había financiado el Cártel de los Soles. Ese siempre fue un plan establecido para proscribir la Revolución Ciudadana. Se les cayó esa tontería cuando el propio Estados Unidos dijo que no existe el Cártel de los Soles. Ahora resulta que nos proscriben por una denuncia anónima, al partido que barrió en las últimas elecciones locales.
Destruyeron la democracia, estamos en una dictadura. No podemos normalizar estas cosas. Se ha sancionado sin ley.
Rafael Correa, expresidente de Ecuador.
Por supuesto que tenemos plan B, C, D, hasta Z, pero ellos lo saben y están tratando de destrozar todas las alternativas que tenemos. Felizmente son elecciones locales, entonces se puede participar hasta con movimientos provinciales, cantonales, hay muchas alternativas y creo que no va a poder bloquear todas.
BL: ¿Qué salida tienen en este momento? ¿Que sus candidatos encuentren un partido paraguas? ¿Qué es lo más viable?
RC: Lo único es participar con otro partido si no nos devuelven la RC5 (el partido Revolución Ciudadana). Obviamente, la Corte Constitucional puede derrumbar esta payasada. Pero por eso adelantaron las elecciones, para que se demore seis o siete meses hasta que pasen las elecciones y están los hechos consumados. La única salida es que nuestros candidatos participen en otras listas, lo cual dificulta mucho la campaña porque es otro número, otro color, otra identificación, todo diferente.
BL: ¿Cuándo planean tener una resolución? ¿Han pensado incluso no participar en las seccionales?
RC: Es absurdo no participar, vamos a participar, pero en gran desventaja porque nos están robando el partido. La esencia del asunto es que han proscrito al principal partido de oposición y eso no existe en una democracia. Imagine por un momento que en mi Gobierno hubiera pasado esto, la noticia estaría dando la vuelta al mundo, ya estaría en el Tribunal Penal de La Haya, pero como es contra la izquierda no pasa nada.
BL: Pero el presidente Noboa dijo que el mayor beneficiario de adelantar la fecha de las elecciones por el fenómeno de El Niño es la Revolución Ciudadana, ¿eso tiene asidero?
RC: Es tan disparatado como lo que dijo Diana Atamaint (presidenta del Consejo Nacional Electoral) para justificar lo injustificable: que no está adelantando las elecciones, sino las votaciones. Las votaciones son una parte sustancial de las elecciones y de un sistema democrático, nos ven la cara de estúpidos y Noboa es un mentiroso compulsivo, dice cualquier cosa sin sonrojarse. Es un disparate todo lo que dice Noboa.
BL: ¿No le genera extrañeza que no exista una movilización social ante lo que usted ha descrito? ¿A qué cree que se debe?
RC: Al terror, la gente está asustada. Mire lo que acaba de pasar con la Prefectura del Guayas. ¿Quién puede creer que renuncia por problemas familiares de salud la prefecta Marcela Aguiñaga? ¿Y también renuncia por los problemas de salud de la familia de Marcela Aguiñaga el viceprefecto? Los amenazaron.
La gente se muere de terror, porque hemos visto de lo que son capaces y no hay a dónde recurrir. Se sanciona sin ley, se hacen montajes de casos. Mire dónde está el alcalde de Guayaquil. Mire a Jorge Glas. Mire a nosotros, yo estoy condenado por influjo psíquico. Lean la sentencia.
No hay a dónde recurrir porque todo está corrompido: los jueces, la Fiscalía, la Corte Constitucional, la Corte Nacional, etcétera.
Rafael Correa, expresidente de Ecuador.
Segundo, aquí hay una complicidad abierta de la prensa. La prensa nacional no es que es mediocre, que lo es, no es que es apasionada y por eso pierde objetividad, es abiertamente dolosa y ha protegido esto. Y no vamos a negarlo, algo le han hecho al alma ecuatoriana. Le han hecho un daño muy grande a cierta parte de la población en el alma ecuatoriana que acepta cualquier barbaridad si está de acuerdo con sus intereses, con sus odios, etcétera.
Y una cosa pragmática también: antes creíamos que con 200.000 personas en las calles se caía un gobierno. Ya se han dado cuenta de que es una mentira. No eran 200.000 personas, era que los medios de comunicación hacían el pulgar para abajo, las élites el pulgar para abajo, los militares el pulgar para abajo y la embajada (de EE.UU.) el pulgar para abajo.
Sin este pulgar para abajo, se saca un millón de personas (a la calle) y no pasa nada. Antes, no era la gente la que salía (a tumbar gobiernos), eran los poderes fácticos que bajaban el pulgar. Esos poderes fácticos hoy apoyan a esos gobiernos.
BL: ¿Cree que el hecho de que presidentes provengan del ala económica y empresarial, como Guillermo Lasso y Daniel Noboa, hace que el manejo de la cosa pública se deteriore?
RC: Por supuesto, pero lo decía el papa Francisco. Si quieren ganar dinero, busquen la rentabilidad de sus empresas, pero no se metan de políticos, porque es una lógica totalmente diferente. La lógica privada es la rentabilidad privada, la lógica pública es el bien común.
John Locke lo decía, el padre liberal: la única legitimidad del poder político es el bien común. Entonces, cuando ese poder político de iure, el poder público, está en manos privadas, es una es la fórmula del desastre.
La principal separación de poderes en una democracia para que funcione, es la separación entre poder público y poder privado. Hoy el poder público está en manos del poder privado y mire dónde está el país.
Rafael Correa, expresidente de Ecuador.
BL: ¿A dónde puede ir un país en el que se anula a la oposición o, al menos, al partido más grande de oposición? ¿El Gobierno se beneficiará de eso o puede haber un efecto contrario?
RC: Yo creo que van a ser arrasados; no van a perder, van a ser arrasados. Pero para las autoridades electorales que tenemos, eso no significa que van a ser arrasados en las elecciones. Hay que estar muy atentos, a la gente le molesta mucho la trampa y estos tipos están subestimando al pueblo ecuatoriano que ya está harto de tanta trampa.
BL: Pero Noboa será presidente hasta el 2029, ¿qué puede pasar de aquí hasta esa fecha?
RC: Nadie puede predecir el futuro. Hay que ver, por ejemplo, qué pasa en Estados Unidos. Esta gente actúa así porque se siente respaldada por el Norte. Uno de los poderes fácticos, el del pulgar para arriba o para abajo, es la embajada de Estados Unidos. Yo sé que a Noboa lo desprecian en Estados Unidos, pero es un tonto útil de ellos. Pero le están aguantando demasiado todas sus vinculaciones o coincidencias con el narcotráfico.
En todo caso, hay que ver qué pasa en Estados Unidos a nivel mundial. No nos engañemos, el cambio no va a venir de América Latina, que es como una región marginal. Son nuevos tiempos. Antes había un orden mundial, que tal vez no nos gustaba, pero ahora no hay orden mundial. Antes había reglas que no nos gustaban, las rompían los poderosos, pero había reglas, había referencias. Ya no hay reglas. Ya no se guardan ni las formas, ni la narrativas. Quiero invadir Venezuela porque el petróleo es nuestro, quiero hacer con Cuba lo que me dé la gana.
Entonces, el cambio solo puede venir del mismo Norte, de los países centro y del propio Estados Unidos. Hay reservas morales en Estados Unidos que se están despertando.
BL: ¿Le parece?
RC: Sí, por supuesto, o sea Trump está cada vez más desquiciado. Mire lo que acaba de decir contra el papa León XIV, lo que sacó de Jesús. Ya es un tipo que tiene problemas psicológicos y ya lo está reconociendo el público estadounidense, tiene una imagen negativa muy grande. En las midterm los van a hacer pedazos y hay que ver si van al impeachment. Entonces, la coyuntura internacional puede cambiar muy fuertemente, con lo cual los títeres locales o regionales se quedan sin piso.
Puede ser también que haya rebelión en la granja, ¿no? Que de tanto abuso de Noboa, la gente le diga: “Basta”, que haya jueces honestos, que la Corte Constitucional se pare más firme (o) los militares patriotas que no tienen por qué obedecer un gobierno dictatorial, porque estamos en dictadura, no hay ley.
BL: ¿Qué es lo que tendría que pasar en el camino institucional para que la situación cambie desde su punto de vista?
RC: Todo está tomado, nunca se ha visto, hace décadas que no se veía tan corrompido y destrozado el Estado de Derecho. Ya es narcoestado, ya no es Estado derecho.
Mire, con todo el poder que yo tuve, ¿usted cree que si yo le ordenaba a las autoridades electorales proscribir al partido político de oposición me iban a hacer caso? No. Primero, actuaban independientemente. Segundo, si alguna relación tenía, me mandaban al carajo, o por último, renunciaban.
Esto es sorprendente porque para hacer todo lo que está haciendo Noboa se requiere un conjunto de gente sin escrúpulos, sin límites, dispuesta a todo. Y eso no lo consolida Noboa, lo consolida algo más alto, y puede ser la embajada de Estados Unidos.
Rafael Correa, expresidente de Ecuador.
BL: Le insisto, ¿cuál es la vía?
RC: Siempre ha habido la vía, pero la van a tratar de tapar; precisamente, la creamos nosotros para evitar estas tristes experiencias. Pusimos en la Constitución del 2008 una figura parlamentaria que es la muerte cruzada, para evitar el bloqueo mutuo, y pusimos también la revocatoria del mandato.
En principio, somos democracia representativa, usted delega cuatro años y lo juzga después de cuatro años. Hay salida constitucional, democrática, pacífica para esto, pero estos tipos la van a bloquear. Entonces, puede haber una explosión de violencia, que tal vez no implique al Gobierno, pero va a haber violencia si siguen tapando toda la salida democrática la tragedia que vive el país.
BL: ¿La explosión de violencia será inevitable?
RC: Cuando ya la gente no tiene nada que perder, se lanza. Cuando la gente no tiene nada que perder y está desesperada, reacciona. Están jugando con una bomba de tiempo.
Esto cambia ganando el poder político y, sobre todo, el poder público. Y ganar el poder político y público en América Latina no significa ganar el poder, porque se tiene que construir poder popular. El problema se inició, y eso es lo que no entiende la gente de mi partido, cuando perdimos el poder. El poder hoy está en manos de la élite y la élite actúa en función de su negocio y en función de sus países, esa gente prefiere a Estados Unidos que su propia patria.
BL: ¿Se vienen horas más oscuras para la Revolución Ciudadana?
RC: Es seguro, y tendremos que resistir.
BL: ¿Usted se sentaría a hablar con Noboa en algún momento?
RC: No, no cuenten conmigo para eso, yo prefiero irme a mi casa. Yo no soy de esos políticos. Soy intolerante con los criminales, con la mentira, no es mi fuerte. Ese fue mi error. Por eso yo impulsé a (Lenín) Moreno sabiendo sus limitaciones, porque creía que con esa personalidad iba a unir al país porque yo lo había polarizado por hacer cambios.
BL: Entonces, para usted, todo lo que estamos viviendo tiene un hombre y apellido: Lenín Moreno…
RC: Sí, Lenín Moreno cambió la historia, fue muy exitoso en eso. El ganó y fue un fraude democrático porque ganó con nuestro proyecto político, lo traicionó totalmente y empezó a perseguir a todos los correístas. Y resulta que supuestamente éramos unos corruptos y nunca se había dado cuenta. Miren ahora cómo lloramos lágrimas de sangre.
BL: En otros temas, economista, ¿cómo mira el giro de la región hacia la derecha? ¿Por qué la izquierda llegó a perder tanto terreno? ¿Qué es lo que pasó en estos años?
RC: Depende de cómo lo vea, si compara con el 90 hemos ganado altísimo terreno. La izquierda no existía en América Latina. Llegó el año 2000, empezó Chávez en Venezuela, le duela quien le duela, y empezó a arrasar la izquierda.
En 2014, vino una remetida conservadora, el golpe de Estado contra Dilma Rousseff, pero compare con los 90, compare con inicios del siglo cuando tuvimos gobiernos progresistas. De las cinco economías, nunca tuvimos tres de las más importantes. Hace poco teníamos las cinco más importantes y hoy tenemos las tres más importantes: Brasil, México y Colombia en manos del progresismo.
BL: Pero eso es relativo y la situación puede cambiar pronto...
RC: Todo puede cambiar y también podemos ganar las próximas elecciones que hay en Argentina. Enfrentamos una derecha sin límite en el escrúpulo. Yo goberné con gobiernos de derecha en la región. Con Alan García nos llevamos muy bien, se fundó Unasur, era un tipo demócrata, o con (Sebastián) Piñera. Pero ahora todo está ideologizado y para aniquilar a la izquierda no importa romper la democracia y los derechos humanos. Ahora la derecha de nuevo cuño es primaria, primate, básica, cavernícola, cavernaria.













