Bloomberg Línea — Casa212, una nueva residencia para fundadores que combina inversión, alojamiento, espacios de trabajo y acompañamiento durante 12 semanas, inicia operaciones en Caracas con una primera cohorte de siete startups seleccionadas entre 410 postulaciones.
El proyecto invertirá US$150.000 en cada compañía durante la primera semana de residencia, en una apuesta por atraer talento y construir empresas tecnológicas desde Venezuela. La primera cohorte comenzará el 21 de septiembre.
Aunque inicialmente estaba previsto seleccionar seis compañías, los organizadores ampliaron el grupo a siete después de evaluar a los equipos finalistas. Así, menos de 2% de las postulaciones resultó seleccionado.
Casa212 es un proyecto impulsado por Vicente Zavarce, fundador y CEO de Yummy; Diego Salas, CFO de la compañía; y Arqos Capital. No se trata de una iniciativa de Yummy, aunque la experiencia de sus dos primeros impulsores en la construcción de una empresa tecnológica desde Venezuela forma parte de la propuesta.
Los US$150.000 serán entregados en una sola inversión durante la primera semana del programa. Los recursos para esta primera cohorte ya están disponibles y provienen de Salas, Zavarce y Arqos Capital, según Salas, quien respondió a Bloomberg Línea.
Si se concreta el desembolso completo a las siete compañías, la primera cohorte representará una inversión potencial de US$1,05 millones.
“La inversión debía permitirles avanzar de forma significativa, sin tener que salir inmediatamente a levantar otra ronda”, explicó Salas sobre la decisión de establecer el cheque en US$150.000.
La estructura contempla aproximadamente 15% de participación para Casa212. El alojamiento, la mentoría, el acceso a la red y los demás recursos que forman parte del programa no se descuentan del capital invertido, según Salas.
La propuesta busca que los fundadores puedan concentrarse durante tres meses en desarrollar sus compañías y, al mismo tiempo, facilitarles el acceso posterior a capital institucional.
Las startups elegidas llegarán a Caracas
El elemento diferencial del programa está en el formato. Los emprendedores no solo reciben capital: durante 12 semanas vivirán y trabajarán juntos en Caracas, en un espacio diseñado para concentrar vivienda, trabajo e infraestructura.

La tesis es que la convivencia entre fundadores puede acelerar el aprendizaje y la toma de decisiones en una etapa en la que problemas como conseguir los primeros clientes, definir el producto, contratar personal o preparar una ronda pueden determinar la trayectoria de una compañía.
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“Cuando fundadores ambiciosos viven y trabajan juntos durante 12 semanas, el aprendizaje ocurre todos los días”, señaló Salas. “Comparten problemas, cuestionan sus ideas y se ayudan a resolver en horas lo que quizás les habría tomado semanas”.
La residencia también busca reducir parte de las cargas operativas que normalmente recaen sobre los fundadores en las primeras etapas de una startup. El programa incluye acompañamiento en producto, crecimiento, finanzas, contratación, estructura corporativa y expansión.
Para los impulsores, Caracas ofrece una combinación de talento, costos operativos competitivos y necesidades de mercado que pueden convertirse en oportunidades para nuevas compañías. La apuesta no se limita, además, a startups cuyo mercado sea Venezuela.
La intención es que los fundadores puedan construir desde Caracas compañías con alcance regional o global y utilizar la residencia como un punto de partida para conectarse con capital y talento internacional.
Por qué invertir en startups venezolanas
La iniciativa también tiene como objetivo acercar al ecosistema venezolano a profesionales que desarrollaron sus carreras fuera del país.
Aproximadamente 40% de los emprendedores venezolanos que aplicaron a Casa212 se encontraba en el extranjero, según Salas.
El programa pretende ofrecerles una vía para pasar 12 semanas en Caracas, construir sus compañías y volver a considerar Venezuela dentro de sus planes profesionales.
El objetivo no necesariamente implica un retorno permanente. La apuesta es generar un intercambio de experiencia, contactos y conocimiento entre quienes están dentro y fuera del país.
“Queremos que Caracas sea un lugar al que fundadores excepcionales, venezolanos y de toda la región, elijan venir a construir”, dijo Salas.
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Para los impulsores, cada fundador que llega con experiencia de otros mercados puede aportar conexiones y conocimiento al ecosistema local, mientras que las compañías que surjan desde Venezuela pueden convertirse en nuevos puntos de conexión con inversionistas internacionales.
Una apuesta de varios años
Casa212 tiene recursos disponibles para financiar al menos dos cohortes, de acuerdo con Salas. El proyecto evaluará posteriormente si aumenta el número de compañías por cohorte, la cantidad de cohortes anuales o ambas variables.
La meta para los próximos 12 meses es que al menos 15 empresas hayan pasado por el programa.

Si se mantiene el cheque de US$150.000 por startup, ese objetivo implicaría una inversión potencial de al menos US$2,25 millones durante ese período. Es una proyección basada en el número de compañías previsto y el monto anunciado por startup, no un monto total de capital que Casa212 haya comunicado como comprometido.
La flexibilidad es parte del modelo. La primera cohorte ya creció de seis a siete compañías porque los organizadores consideraron que el nivel de los equipos justificaba ampliar el grupo.
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“Queremos tener la libertad de invertir cuando exista convicción, sin la presión de llenar cupos o desplegar capital para cumplir una meta”, dijo Salas.
La estrategia financiera tiene un horizonte de varios años. Casa212 no espera recuperar las inversiones ni generar liquidez en uno o dos años, sino construir un portafolio de compañías en etapas tempranas en el que algunas puedan alcanzar una escala suficiente para explicar una parte importante de los retornos.
Zavarce y Salas llegan a esta apuesta con experiencia como emprendedores e inversionistas. Ambos han invertido, según Salas, en más de 40 startups en Estados Unidos y América Latina. En Yummy, Salas participó en el proceso de levantamiento de más de US$90 millones de capital, mientras que Zavarce ha liderado la compañía como fundador y CEO.
Arqos Capital aporta su experiencia como inversionista institucional en Venezuela desde 2019 y su participación en iniciativas vinculadas con el ecosistema emprendedor, entre ellas Wave Tech Hub y Caracas Campus.
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El objetivo de largo plazo es haber participado en la trayectoria de más de 150 empresas durante los próximos 10 años. Pero antes, la primera cohorte tendrá que demostrar si el modelo puede producir los resultados que sus impulsores esperan: compañías con mejores productos, más clientes e ingresos y capacidad para atraer nuevas rondas de capital.
La prueba comienza el 21 de septiembre, cuando siete equipos se instalen en Caracas para pasar 12 semanas construyendo sus empresas desde Venezuela.













