Bloomberg Línea — América Latina volvió al centro de las estrategias de inversión de Wall Street. Morgan Stanley (MS), Bank of America (BAC) y JPMorgan (JPM) coinciden en que la región está captando parte de la rotación global hacia mercados emergentes.
Ver más: Morgan Stanley apuesta por Brasil y recomienda estas acciones antes de las elecciones
Los bancos destacan el impulso que ha recibido por el repunte del petróleo, la inteligencia artificial, la expectativa de menores tasas y un contexto geopolítico que favorece a exportadores de energía y materias primas.
El cambio no pasa solo por valuaciones. Los bancos fijan sus carteras regionales alrededor de energía, financieras, infraestructura, exportadoras y compañías vinculadas al ciclo de inversión global.
Brasil aparece como el principal beneficiario de ese movimiento, mientras Argentina gana peso por Vaca Muerta y México mantiene atractivo por nearshoring y manufactura ligada a Estados Unidos, aunque con más cautela por crecimiento y política interna.
La tesis también refleja un cambio más profundo sobre cómo se percibe la región. Los analistas de Morgan Stanley, en un informe publicado la semana pasada, sostienen que “Argentina y Brasil se parecen cada vez más a Texas (petróleo y agricultura)” y agregan que “la última crisis petrolera añadió más credibilidad y resiliencia al caso”.
El banco estima retornos de 13% en dólares para las acciones latinoamericanas hacia mediados de 2027 y considera que América Latina podría estar entrando en un mercado alcista multianual impulsado por geopolítica, energía e inversión.
Morgan Stanley: el ciclo global de inversión
Morgan Stanley construyó su tesis para América Latina sobre tres pilares: el auge global de inversión en inteligencia artificial, el fortalecimiento energético de Brasil y Argentina y una mejora relativa del posicionamiento geopolítico regional frente a otras economías emergentes.
→ Suscríbete al newsletter Línea de Mercado, una selección de Bloomberg Línea con las noticias bursátiles más destacadas del día.
El banco sostiene que “LatAm ha subido por el ciclo global de gasto de capital en IA” y calcula que Estados Unidos destinará US$2,8 billones entre 2026 y 2028 a infraestructura ligada a inteligencia artificial. Parte de ese flujo podría beneficiar a la región por cercanía geográfica, recursos energéticos y capacidad renovable.
La entidad también cree que la energía cambió la lógica de construcción de portafolios en la región.
Morgan Stanley afirma que “vemos un punto óptimo energético para América Latina en el rango de US$60–90 por barril”, nivel que favorece especialmente a Brasil y Argentina porque mejora exportaciones, ingresos fiscales y estabilidad macroeconómica sin destruir demanda global.
Ese cambio explica por qué las firmas más expuestas a petróleo, energía y commodities ocupan posiciones dentro de la cartera recomendada del banco. Petrobras (PBR), Vista Oil & Gas (VIST), Vale (VALE), Grupo México (GMEXICOB) y Copel (CPLE3) aparecen entre las principales apuestas regionales.
Morgan Stanley también ve oportunidades en financieras y plataformas tecnológicas. El banco indicó que “favorecemos servicios financieros como forma de capturar los beneficios de tasas más bajas en Brasil”, una tesis que beneficia a BTG Pactual (BPAC11), Itaú Unibanco (ITUB), Banco do Brasil (BBAS3) y XP Inc (XP).
La estrategia también incorpora empresas asociadas al consumo estructural y digitalización regional. MercadoLibre (MELI), Nubank (NU), Embraer y América Móvil (AMX) forman parte de una cartera que busca capturar crecimiento ligado a infraestructura, conectividad y expansión tecnológica.
Ver más: SpaceX, OpenAI y Anthropic alistan mega salidas a bolsa que sacudirán a mercados emergentes
El banco mantiene cautela sobre consumo discrecional y sectores domésticos sensibles a tasas. Los analistas señalaron que mantienen “una posición underweight en consumo discrecional y cíclicos domésticos en Brasil y América Latina”, porque las tasas más altas y el petróleo caro podrían afectar gasto e inversión.
México ocupa una posición más neutral. Morgan Stanley reconoce “brotes verdes” en exportaciones tecnológicas mexicanas hacia Estados Unidos, aunque advierte que la capacidad eléctrica sigue siendo un riesgo para las acciones del país.
Aun así, mantiene exposición a infraestructura, educación y salud mediante compañías como Oma (OMAB), Laureate (LAUR) y Fibra Prologis (FIBRAPL).
El banco considera que el principal riesgo regional sigue siendo el petróleo. Según el informe, precios sostenidos por encima de US$110 por barril podrían afectar inflación, tasas y crecimiento, especialmente en países importadores de energía.
BofA: Brasil y Argentina lideran la apuesta
Bank of America también mantiene una visión positiva sobre América Latina, aunque con un enfoque más concentrado en Brasil y Argentina.
El banco afirmó en su informe de abril que América Latina continúa atrayendo flujos pese al conflicto en Irán, apoyada por términos de intercambio favorables y por la expectativa de menores presiones inflacionarias si la tensión geopolítica se modera.
Ver más: La guerra con Irán eleva el petróleo, pero las bolsas resisten: tres razones lo explican
La entidad elevó su proyección para el Ibovespa a 210.000 puntos desde 180.000 y estima un potencial adicional de 7% desde los niveles actuales. Aun así, advierte que el mercado brasileño ya no luce barato y que las elecciones podrían aumentar volatilidad en los próximos meses.
El banco cree que el liderazgo bursátil podría cambiar dependiendo de la evolución del conflicto en Medio Oriente. Si el petróleo continúa subiendo, commodities y utilities seguirían liderando. Si el conflicto se desacelera, podrían recuperar terreno acciones sensibles a tasas y sectores domésticos.
Esa visión explica su preferencia por financieras, utilities y compañías con generación estable de caja. Bank of America continúa “viendo oportunidades entre compañías con generación de caja resiliente”, incluso en un contexto de tasas altas.
BTG Pactual (BPAC11), Bradesco (BBDC4), Itaú Unibanco (ITUB), B3 (B3SA3), Sabesp (SBSP3) y Copel (CPLE3) aparecen entre las posiciones centrales de la cartera brasileña.
El banco mantiene una posición neutral en Petrobras (PBR) y Vale (VALE), aunque reconoce que ambas compañías explicaron cerca de un tercio del avance del Ibovespa en el año. La entidad señaló que “las petroleras por sí solas representaron casi un tercio de la contribución del índice”.
Argentina también ocupa un lugar relevante. Bank of America mantiene sobreponderación en el país porque ve mayor probabilidad de continuidad de reformas tras las elecciones legislativas. Banco Macro (BMA) y Central Puerto (CEPU) forman parte de esa estrategia.
Ver más: Las petroleras vuelven a mirar a Venezuela, pero con cautela ante nuevas inversiones
En México, el banco conserva una posición neutral por desaceleración económica y dudas regulatorias, aunque mantiene exposición a real estate e infraestructura mediante Fibra Uno (FUNO11) y Vesta (VESTA*). También apuesta por consumo defensivo y exportadoras como Coca-Cola Femsa (KOFUBL), Arca Continental (AC*) y Gentera (GENTERA*).
Bank of America no tiene exposición a Chile y mantiene una posición reducida en Colombia por incertidumbre fiscal y política. Perú conserva presencia limitada a través de IFS (IFS).
JPMorgan: Brasil sigue siendo la principal apuesta
JPMorgan mantiene a Brasil como una de sus principales apuestas dentro de mercados emergentes y considera que América Latina se benefició del conflicto en Medio Oriente porque la región funciona como exportadora neta de petróleo y permanece relativamente alejada de tensiones geopolíticas.
El banco afirmó que “el conflicto en Medio Oriente permitió que Brasil —y buena parte de América Latina— se convirtiera en refugio seguro”. La entidad también destacó “una buena historia de ganancias y valuaciones todavía razonables”.
Aun así, JPMorgan cree que el mercado brasileño podría permanecer lateral durante los próximos meses por tasas todavía elevadas y por el inicio del ciclo electoral. Los analistas señalaron que “Brasil suele tener un desempeño inferior en los seis meses previos a elecciones”.
La entidad mantiene preferencia por financieras, energía y compañías con capacidad de generación de caja. Petrobras (PBR), PRIO (PRIO3), BTG Pactual (BPAC11), Itaú Unibanco (ITUB4), Nubank (NU) y Vale (VALE) aparecen entre las principales posiciones del portafolio.
Ver más: De Coca-Cola a Airbnb: la fiebre del Mundial 2026 ya se siente en el S&P 500
JPMorgan también mantiene exposición importante a consumo defensivo y salud mediante RaiaDrogasil (RADL3), Rede D’Or (RDOR3) y Localiza (RENT3), además de industriales exportadoras como Embraer y Suzano (SUZB3).
México conserva una recomendación neutral. El banco considera que el principal catalizador será la revisión del T-MEC. Según JPMorgan, “el avance podría eliminar el principal factor de presión y desbloquear una revalorización”, aunque las decisiones sobre política energética siguen siendo binarias para nearshoring.
La estrategia mexicana se concentra en compañías específicas más que en apuestas macro amplias. Banorte (GFNORTEO), Banco del Bajío (BBAJIOO), Grupo México (GMEXICOB), Arca Continental (AC*) y Fibra Uno (FUNO11) forman parte de esa selección.
Chile también mantiene posición neutral. JPMorgan cree que el alza del petróleo elevó inflación y redujo espacio para recortes de tasas, aunque sigue viendo valor estructural en cobre y litio mediante SQM (SQM) y Santander Chile (SAN).
En Argentina, el banco sostiene que el país continúa siendo “una historia constructiva de recuperación liderada por reformas”. JPMorgan destaca anuncios de inversión superiores a US$20.000 millones en el año y mantiene preferencia por Vista Oil & Gas (VIST) y MercadoLibre (MELI).
La entidad sigue cauta sobre Colombia por deterioro fiscal y tasas más altas, aunque mantiene una excepción puntual en la acción de Grupo Éxito por valuación.