La apuesta de operadores de bonos es validada por débil crecimiento de empleo en EE.UU.

La estrategia conocida como steepener fue una de las más utilizadas en el mercado de renta fija durante buena parte de 2025

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Por Michael MacKenzie - Ye Xie
11 de enero, 2026 | 04:15 PM

Bloomberg — La apuesta general de los inversores en bonos sobre el rumbo de la Reserva Federal (Fed) y del mercado de bonos del Tesoro en 2026 parece tener margen para continuar.

Un muy esperado informe de empleo publicado el viernes mostró que la creación de puestos de trabajo el mes pasado estuvo por debajo de las previsiones, lo que mantuvo intactas las expectativas de nuevos recortes de tasas de interés por parte de la Fed para sostener la economía. El resultado reforzó la confianza en las apuestas a que los bonos del Tesoro de corto plazo, los más sensibles a la política del banco central, superarán este año a los de mayor vencimiento, ampliando la brecha de rendimiento entre esos plazos.

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La estrategia conocida como steepener fue una de las más utilizadas en el mercado de renta fija durante buena parte de 2025, atrayendo a grandes gestores como Pimco, entre otros, y también funcionó al inicio de 2026. La diferencia entre los rendimientos de los bonos del Tesoro a 2 y 10 años alcanzó la semana pasada su nivel más alto en casi nueve meses.

“Somos inversores de largo plazo y, en los próximos 12 a 24 meses, hay muchos escenarios en los que una estrategia steepener va a funcionar bien”, dijo Pramod Atluri, gestor de carteras de renta fija en Capital Group.

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El informe de empleo coronó un período agitado para esta estrategia. El viernes, los operadores también estuvieron atentos a un posible fallo de la Corte Suprema sobre las impugnaciones a los aranceles del presidente Donald Trump. Finalmente, el tribunal no emitió una decisión. Sin embargo, se espera que un eventual fallo en contra de Trump ejerza presión sobre los bonos del Tesoro, dado el ingreso fiscal que generan esos gravámenes. Los inversores también asimilaron el pedido de Trump para que Fannie Mae y Freddie Mac compren US$200.000 millones en bonos hipotecarios.

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Obstáculo inflacionario

En materia de datos, la atención se traslada al martes, con la publicación de las cifras de precios al consumidor de diciembre. Se proyecta que el informe muestre que la inflación se mantuvo elevada, lo que refuerza el argumento para que la Reserva Federal haga una pausa.

Tras tres recortes de tasas por parte del banco central desde septiembre, los operadores ven la próxima reducción hacia mediados de 2026, seguida de otra en el cuarto trimestre. Los cambios en las expectativas sobre ese calendario seguirán sacudiendo las apuestas a una mayor pendiente de la curva de rendimientos.

Para Subadra Rajappa, jefa de estrategia de tasas de Estados Unidos en Société Générale, el impulso de esta estrategia se está debilitando.

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No veo mucho margen para que la curva siga empinándose”, dijo. “Un mercado laboral estable y una inflación persistente apuntan a menos recortes”.

Cabe destacar que el informe del viernes también mostró que la tasa de desempleo cayó en diciembre. Eso eliminó las consideraciones de un recorte de tasas este mes y provocó un desarme parcial de la apuesta por la curva. La diferencia entre los rendimientos a 2 y 10 años se redujo a su nivel más bajo desde fin de año.

De manera más general, sin embargo, sigue siendo una estrategia preferida entre los gestores de bonos en Estados Unidos. Un análisis de JPMorgan Chase & Co. sobre los 25 mayores fondos activos de renta fija núcleo muestra que la exposición a esta posición sigue siendo elevada desde una perspectiva histórica, aunque se redujo algo desde fines del año pasado.

La cuestión del timing

La cuestión del momento es clave, señaló Brian Quigley, gestor sénior de carteras en Vanguard.

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Estamos bastante neutrales en tasas, y la única operación que nos gustó al comenzar el año es un empinamiento de la curva”, dijo.

El gestor esperaba que los inversores globales exigieran mayores rendimientos en los plazos largos al inicio del año, dado el aluvión de emisiones de bonos. Además, esta semana habrá subastas por un total combinado de US$61.000 millones en bonos del Tesoro a 10 y 30 años, lo que podría presionar a esos vencimientos.

Por su parte, Atluri, de Capital Group, se está posicionando para una curva más empinada sobreponderando los vencimientos cortos. Considera que ese enfoque funcionaría ante cualquier movimiento generalizado de “aversión al riesgo” en los mercados de crédito o acciones que lleve a los operadores a apostar por recortes más profundos de la Fed. También sería efectivo si las señales de un crecimiento sólido impulsan al alza los rendimientos de largo plazo, o si aumentan las preocupaciones por el déficit, señaló.

Lo que dicen los estrategas de Bloomberg

Las tendencias del empleo se están comportando como si la economía se encaminara a una recesión. Eso explica por qué los operadores siguen apostando a una mayor flexibilización por parte de la Fed, incluso cuando ya se desvanecieron las expectativas de un movimiento en enero. En conjunto, el tironeo entre estas señales contrapuestas deja a los operadores de bonos con poca claridad sobre la trayectoria de los rendimientos, especialmente con los riesgos de oferta y el IPC de diciembre en el horizonte.

—Tatiana Darie, estratega macro, Markets Live. Para ver el análisis completo, haga clic aquí.

Las preocupaciones en torno al gasto público estarán en la mente de los operadores mientras esperan la eventual publicación de la decisión de la Corte Suprema sobre los aranceles. El tribunal indicó que el miércoles será su próximo día de emisión de fallos.

Algunos operadores ven un relato más complejo en torno a un fallo en contra de los gravámenes, más allá de sumar ansiedad por el riesgo de un déficit creciente que derive en mayores subastas del Tesoro.

John Brady, director gerente en RJ O’Brien, observa que surge otro ángulo: un esquema inicial de aranceles más liviano reduciría las preocupaciones de que esos gravámenes impulsen la inflación. Esa interpretación podría favorecer a los vencimientos largos y desbaratar las apuestas a una mayor pendiente de la curva de rendimientos.

Sin embargo, incluso esa visión tiene un reverso.

Después de todo, el mandato del presidente de la Fed, Jerome Powell, finaliza en mayo, y los inversores miran la posibilidad de que Trump elija a un sucesor más inclinado a acelerar los recortes de tasas, especialmente si la inflación se está moderando.

“En ese escenario, el mercado probablemente incorpore el precio de un tercer recorte de tasas este año”, dijo Tony Rodriguez, jefe de estrategia de renta fija en Nuveen.

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