Bloomberg Línea — Wall Street emitió un veredicto muy distinto sobre los resultados trimestrales de Microsoft (MSFT) y Meta (META). Aunque ambas compañías presentaron un crecimiento sólido de sus negocios y reafirmaron su apuesta por la inteligencia artificial, los inversores premiaron a la primera y castigaron a la segunda.
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En la apertura de la jornada, las acciones de Microsoft subían alrededor de un 14,5% durante la sesión, mientras los títulos de Meta retrocedían cerca de un 9,5%, una divergencia que contrastó con unos resultados que, en ambos casos, mostraron avances en ingresos, pero también un fuerte incremento del gasto destinado a desarrollar infraestructura y productos de IA.
La reacción refleja un cambio en los criterios con los que el mercado evalúa las multimillonarias inversiones en esta tecnología.
Rubén Dalfovo, estratega de inversión de Saxo Bank, resume ese cambio de percepción y asegura que “la operación sobre inteligencia artificial ha entrado en una nueva fase. El gasto ya no impresiona por sí solo. El mercado ahora quiere recibos”. Esa idea ha atravesado buena parte de las expectativas de los analistas tras las cuentas de ambas compañías que se pueden sintetizar en cinco claves.
Así se han comportado las acciones de Meta y Microsoft
Desempeño relativo de las acciones, con base 100 al inicio del período
1. Una monetiza, la otra todavía promete hacerlo
Microsoft llegó a esta temporada de resultados con una narrativa que Wall Street ya reconoce en sus cifras. Los ingresos trimestrales crecieron un 18%, hasta US$90.000 millones, el beneficio neto aumentó un 31%, hasta US$35.766 millones, mientras Azure registró un crecimiento del 43%, el mayor en cuatro años.
Su CEO, Satya Nadella, destacó, además, que los ingresos anuales de Azure superaron por primera vez los US$100.000 millones y que Microsoft 365 Copilot ya supera los 30 millones de usuarios de pago.
Meta también presentó un crecimiento robusto de su negocio principal. Los ingresos aumentaron un 28%, hasta US$60.801 millones, impulsados por el negocio publicitario, con un incremento del 14% en las impresiones y del 12% en el precio medio de los anuncios.
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Sin embargo, la compañía sigue obteniendo prácticamente todos sus ingresos de la publicidad, mientras las nuevas líneas vinculadas a la IA permanecen en una fase inicial de desarrollo.
Esa diferencia explica buena parte de la reacción del mercado. Dalfovo sostiene que “Microsoft puede señalar ventas de nube, usuarios de software de pago e ingresos futuros contratados. Meta puede señalar una publicidad más sólida, mejores recomendaciones y productos prometedores, pero el retorno financiero directo sigue siendo menos visible”.
2. El flujo de caja marcó la diferencia
Las cuentas también reflejaron dos perfiles financieros distintos. Microsoft elevó un 31% su beneficio neto, hasta US$35.766 millones, y generó US$55.441 millones de flujo de caja operativo durante el trimestre.
Así se han comportado las acciones de Microsoft
Incluso después de invertir US$35.802 millones en propiedad y equipo, la compañía mantuvo un flujo de caja libre cercano a US$19.600 millones, mostrando que el fuerte gasto en infraestructura de IA sigue acompañado de una sólida generación de efectivo.
En Meta, el aumento de los costos fue muy superior al crecimiento de las ventas. Los gastos crecieron un 55%, hasta US$42.026 millones, el beneficio operativo cayó un 8%, el margen operativo descendió del 43% al 31% y el beneficio neto retrocedió un 14%, hasta US$15.848 millones.
El flujo de caja libre se redujo hasta US$784 millones, mientras las inversiones de capital ascendieron a US$31.080 millones durante el trimestre.
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Ronald Josey, analista de Citi, considera que Meta continúa construyendo nuevas vías de negocio, aunque reconoce el costo financiero de esa estrategia. “Seguimos creyendo que surgirán nuevas herramientas de monetización”, dijo el analista, auinque rebajó su precio objetivo de US$850 a US$800 por el elevado gasto de capital y la reducción del flujo de caja libre.
3. Los contratos convencieron más que las promesas
Más allá de los resultados trimestrales, los inversores encontraron en Microsoft señales claras sobre la demanda futura de sus servicios de IA.
La cartera de contratos comerciales pendientes alcanzó US$678.000 millones, un aumento del 84%, mientras Azure continúa operando con una demanda superior a la capacidad disponible.
Así se han comportado las acciones de Meta
Bloomberg Intelligence destacó que el incremento de US$45.000 millones en esa cartera procedió íntegramente de clientes distintos de los grandes desarrolladores de modelos de IA, un dato que reduce la dependencia de un pequeño grupo de compañías.
Tyler Radke, analista de Citi, subrayó que las 30 millones de licencias de pago de Copilot, junto con la aceleración de Azure y el aumento del negocio contratado, constituyen una evidencia de que las inversiones comienzan a traducirse en ingresos recurrentes.
Dalfovo resume esa diferencia y afirma que “Microsoft mostró un puente más claro entre el gasto y los ingresos. Meta pidió a los inversores confiar en que ese puente se está construyendo”.
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4. Zuckerberg pide paciencia, Wall Street pide resultados
La respuesta de Meta fue defender que el retorno de estas inversiones llegará con el tiempo.
Durante la conferencia con analistas, el CEO Mark Zuckerberg reconoció el tamaño de la apuesta. “Entiendo que esta es una gran inversión y una gran apuesta. Vemos que la tecnología funciona. Estamos satisfechos con la trayectoria del laboratorio. Estoy entusiasmado con los productos que vienen. Y creemos que esto va a ser algo grande”, afirmó.
El consejero delegado adelantó además que Meta estudia desarrollar un negocio de computación en la nube para alquilar capacidad de procesamiento a terceros, después de recibir, según explicó, numerosas ofertas de empresas interesadas en comprar esa capacidad.

Sin embargo, Bloomberg Intelligence considera que la monetización directa de la IA todavía se encuentra por detrás de la de otros competidores y advierte de que el desarrollo de un negocio de computación en la nube requerirá tiempo antes de convertirse en una fuente relevante de ingresos.
Alex King, de Cestrian Capital Research, añade que el mercado mantiene dudas sobre el ritmo del gasto y la disciplina de inversión de la compañía tras las fuertes apuestas realizadas primero por el metaverso y ahora por la inteligencia artificial.
5. El mercado sigue creyendo, pero prefiere a Microsoft
Pese a la fuerte divergencia bursátil tras los resultados, el consenso de los analistas continúa siendo ampliamente favorable para ambas compañías.
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Según los datos recopilados por Bloomberg, el 94,6% de las recomendaciones sobre Microsoft son de compra, con un precio objetivo medio de US$559,39, equivalente a un potencial de revalorización del 43,2% respecto al cierre de ayer.
En Meta, el 89,9% de los analistas también recomienda comprar las acciones. El precio objetivo medio se sitúa en US$772,71, lo que supone un potencial cercano al 31,9%.

La diferencia, por ahora, no parece residir en la confianza sobre el potencial de ambas compañías, sino en el momento en que ese potencial empieza a reflejarse en los resultados. Mientras Microsoft ya presenta contratos, usuarios de pago y crecimiento del negocio de nube que respaldan su inversión en IA, Meta continúa defendiendo que ese retorno llegará más adelante.
Los próximos trimestres mostrarán si las nuevas líneas de negocio anunciadas por Zuckerberg comienzan a traducirse en ingresos y generación de caja con la misma claridad que hoy exhibe Microsoft.













