En un informe publicado este jueves 25 de junio, el banco de banco de inversión estadounidense Morgan Stanley (MS) decidió revisar su postura sobre Qualcomm Inc. (QCOM), tras reconsiderar el impacto del negocio de inteligencia artificial (IA) y centros de datos en el modelo de crecimiento de la compañía tecnológica.
Morgan Stanley admite que fue demasiado escéptico respecto de las oportunidades del grupo en el segmento de semiconductores orientado a centros de datos. El análisis sostiene que la aparición de un mercado de data centers de IA de escala de US$1 billón abre oportunidades relevantes para la compañía, incluso considerando que su entrada es más tardía que la de otros competidores del sector.
Tomando esto en consideración, el banco abandonó la postura de underweight (recomendación que implicaba una expectativa de desempeño inferior al del mercado) y pasó a equalweight (expectativa de rendimiento en línea con el mercado). Al mismo tiempo, elevó su precio objetivo de US$146 a US$231, reflejando la incorporación del nuevo escenario de ingresos del negocio de data centers y un mayor múltiplo de valuación, que sube de 21 a 28 veces.
Este jueves, las acciones de Qualcomm tienen un salto intradiario superior al 7% y se mueven cerca de US$212.
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Ganador
El informe destaca que la guía de ingresos de US$5.000 millones para el ejercicio fiscal 2027 en el negocio de data centers duplica las expectativas previas del banco. Ese nivel de facturación ubicaría a la compañía dentro de la categoría de ganadores en este segmento emergente, según el documento.
Cautela a largo plazo
Sin embargo, el escenario a más largo plazo es presentado con mayor cautela. La proyección de US$15.000 millones hacia 2029 es considerada más aspiracional y con un grado de certeza menor, aunque se reconoce que la visibilidad hacia 2027 es suficiente para que el mercado incorpore un escenario más optimista.
A partir de estos supuestos, el banco ajusta sus estimaciones. Para 2026 no introduce cambios relevantes. Para 2027 eleva su previsión de ingresos de US$41.000 millones a US$46.000 millones, incorporando el aporte del negocio de centros de datos. Al mismo tiempo, reduce el margen bruto estimado de 55,5% a 53,8% por la mayor participación de soluciones de silicio personalizado. Como resultado, la estimación de ganancia por acción no GAAP sube de US$9,84 a US$10,45. Para 2028 proyecta ingresos de US$55.000 millones, margen bruto de 54,1% y ganancia por acción de US$13,62.
Dudas
El informe mantiene dudas sobre la competencia en el ecosistema de IA. Señala que la empresa llega más tarde que otros actores en procesadores para centros de datos y CPUs, frente a alternativas ya en el mercado o en despliegue, lo que incluye a compañías como NVIDIA y otros competidores especializados. También advierte que la validación de clientes será clave antes de incorporar supuestos más agresivos.
En CPUs para servidores, el documento observa que el timing hacia 2028 es tardío en un contexto de posible sobreoferta y expansión simultánea de capacidad por parte de múltiples jugadores del sector, incluidos fabricantes tradicionales y nuevos diseños basados en arquitectura ARM.
El análisis subraya que una parte relevante del crecimiento proyectado proviene de silicio personalizado, con programas de varios miles de millones de dólares. También señala que al menos uno de esos programas podría estar vinculado a China, lo que introduce riesgos geopolíticos en la ejecución.
En contraste, el segmento automotriz es destacado como un punto positivo. El banco recoge la suba del objetivo de ingresos a US$10.000 millones hacia 2029, desde US$8.000 millones previamente, con una trayectoria que implica un avance desde una tasa anualizada cercana a US$6.000 millones en 2026. El crecimiento se apoya en mayor contenido por vehículo en sistemas de cabina, asistencia a la conducción e inteligencia artificial.
El informe también menciona oportunidades en automatización industrial y robótica, en el marco de lo que describe como expansión hacia aplicaciones de inteligencia artificial física.
En el negocio móvil, el foco se desplaza hacia la evolución de la inteligencia artificial en el borde de la red. Se plantea que los dispositivos pasan a ser puntos de acceso para agentes de IA, con posibles nuevos ciclos de renovación impulsados por estas tecnologías. También se mencionan oportunidades en dispositivos como gafas inteligentes y wearables, junto con el desarrollo de redes 6G como infraestructura para aplicaciones de baja latencia.
En conjunto, el banco concluye que la diversificación de la compañía avanza más rápido de lo esperado, aunque con distintos niveles de madurez entre segmentos. La exposición creciente a inteligencia artificial redefine parcialmente el perfil del negocio, aunque persisten dudas sobre la ejecución a mediano plazo y la competencia en el ecosistema de semiconductores.
Un investor day auspicioso
En su jornada para inversores, Qualcomm elevó a US$40.000 millones sus proyecciones de ingresos para 2029 en negocios distintos al de teléfonos inteligentes, lo que representa el doble de su estimación anterior. El aumento está impulsado por una meta de US$15.000 millones en ventas vinculadas a centros de datos.
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Además, anunció que Meta Platforms (META) utilizará sus nuevos procesadores para servidores Dragonfly C1000 a partir de 2028. Con esta estrategia, Qualcomm busca reducir su dependencia del mercado de teléfonos inteligentes, que pasaría de representar el 72% de sus ingresos en 2025 a apenas un tercio en 2029.













