Las acciones de semiconductores lideraron las pérdidas por dudas sobre las elevadas valoraciones del sector, mientras el repunte del petróleo por las tensiones en Medio Oriente impulsó los rendimientos de los bonos del Tesoro.
El índice de Semiconductores de Filadelfia (SOX) se desplomó 10,3% el viernes, en su cuarta peor sesión desde 1994, tras un cambio en las expectativas del mercado sobre la trayectoria de la Reserva Federal.
UBS elevó agresivamente su precio objetivo sobre Micron y reforzó la apuesta de Wall Street por las compañías ligadas a memoria y centros de datos para inteligencia artificial.
El gigante de los semiconductores mostrará sus resultados el miércoles 20 de mayo de 2026 y uno de los principales bancos de inversión del mundo mantiene su postura constructiva.
El negocio de inteligencia artificial concentra la mayor parte del crecimiento de utilidades del índice, mientras sectores rezagados comienzan a recuperarse tras dos años de debilidad.