El rebote de las acciones de semiconductores impulsó a Wall Street, mientras los inversionistas siguieron atentos a la escalada del conflicto en Medio Oriente, el alza del petróleo y la inminente temporada de resultados de las grandes tecnológicas.
Las previsiones de Zacks muestran que dos compañías explican una parte relevante del crecimiento esperado del sector tecnológico y del S&P 500, mientras que el resto del mercado mantiene una expansión más moderada.
Solo el 40% de la deuda emitida este año provino directamente de los hyperscalers, mientras el resto fue colocado por empresas e infraestructura vinculadas al desarrollo de la inteligencia artificial.
Las dudas sobre las valoraciones del sector de inteligencia artificial y el recrudecimiento del conflicto entre Estados Unidos e Irán impulsaron una nueva ola de ventas en las tecnológicas y elevaron el precio del petróleo.
La irrupción del modelo chino Kimi K3 reavivó las comparaciones con DeepSeek y golpeó a las tecnológicas, al alimentar las dudas sobre si el enorme gasto en inteligencia artificial seguirá justificando las elevadas valoraciones del sector.
Las dudas sobre la rentabilidad de las inversiones en inteligencia artificial golpearon a las acciones de semiconductores, mientras el conflicto entre Estados Unidos e Irán elevó la cautela de los inversionistas.
La moderación de la inflación alivió las expectativas de nuevas alzas de tasas, mientras Kevin Warsh insistió en que la Reserva Federal mantendrá su enfoque en controlar los precios pese al dato favorable.
El mayor fabricante de chips avanzados cumplió con las expectativas del mercado tras elevar sus ventas trimestrales un 36%, impulsado por la fuerte demanda de infraestructura para inteligencia artificial.
Los inversionistas respaldaron nuevamente a las empresas vinculadas con inteligencia artificial, mientras evaluaron la caída del petróleo, la evolución del conflicto entre Estados Unidos e Irán y el inicio de la temporada de resultados corporativos.
Las acciones de semiconductores lideraron las pérdidas por dudas sobre las elevadas valoraciones del sector, mientras el repunte del petróleo por las tensiones en Medio Oriente impulsó los rendimientos de los bonos del Tesoro.
El índice de Semiconductores de Filadelfia (SOX) se desplomó 10,3% el viernes, en su cuarta peor sesión desde 1994, tras un cambio en las expectativas del mercado sobre la trayectoria de la Reserva Federal.
UBS elevó agresivamente su precio objetivo sobre Micron y reforzó la apuesta de Wall Street por las compañías ligadas a memoria y centros de datos para inteligencia artificial.
El gigante de los semiconductores mostrará sus resultados el miércoles 20 de mayo de 2026 y uno de los principales bancos de inversión del mundo mantiene su postura constructiva.
El negocio de inteligencia artificial concentra la mayor parte del crecimiento de utilidades del índice, mientras sectores rezagados comienzan a recuperarse tras dos años de debilidad.
Las acciones estadounidenses retrocedieron con fuerza al cierre de la semana mientras el mercado asimiló un fuerte aumento de los rendimientos de los bonos.
RBC, firma canadiense, pasó a ubicarse entre las casas más alcistas de Wall Street mientras el mercado sigue apoyado por el crecimiento de beneficios y el gasto en infraestructura para IA.