UBS elevó agresivamente su precio objetivo sobre Micron y reforzó la apuesta de Wall Street por las compañías ligadas a memoria y centros de datos para inteligencia artificial.
El gigante de los semiconductores mostrará sus resultados el miércoles 20 de mayo de 2026 y uno de los principales bancos de inversión del mundo mantiene su postura constructiva.
El negocio de inteligencia artificial concentra la mayor parte del crecimiento de utilidades del índice, mientras sectores rezagados comienzan a recuperarse tras dos años de debilidad.
Las acciones estadounidenses retrocedieron con fuerza al cierre de la semana mientras el mercado asimiló un fuerte aumento de los rendimientos de los bonos.
RBC, firma canadiense, pasó a ubicarse entre las casas más alcistas de Wall Street mientras el mercado sigue apoyado por el crecimiento de beneficios y el gasto en infraestructura para IA.
El repunte de AMD es indicativo de la forma en que los inversores siguen considerando las acciones de semiconductores, el epicentro del comercio de infraestructuras de IA.
Los mercados emergentes redefinen su rol global impulsados por innovación tecnológica, transición energética y reformas corporativas que elevan su atractivo en portafolios internacionales.
Meta firmó un acuerdo plurianual con Amazon para usar sus chips Graviton en tareas de inteligencia artificial, en medio de la creciente demanda de capacidad de cómputo.
La acción de Tesla retrocede a pesar de presentar resultados mejores de lo esperado. El mercado ajusta posiciones ante el incremento del gasto en capital y los planes que tiene la empresa para el futuro.
La acción se aproxima a un nivel técnico clave tras alcanzar una racha de 12 jornadas al alza, en medio del rebote de Wall Street y con fundamentos respaldados por crecimiento en IA.
La disrupción del material no afecta aún la producción en industrias como la chips, pero introduce un riesgo latente de escasez que podría alterar la asignación industrial y amplificar tensiones.
El presidente estadounidense anuló una transacción de semiconductores cerrada en 2024 entre Emcore y HieFo, una empresa controlada por un ciudadano chino.
El índice cerró el año con ganancias de doble dígito, impulsado por el avance de la inteligencia artificial, el repunte de los metales preciosos y un cambio en las expectativas sobre tasas.
La gestora destaca un entorno global de contrastes para 2026, donde el crecimiento sectorial convive con valoraciones exigentes y restricciones monetarias.
Las cinco Big Tech hiperescalables invertirán US$736.000 millones en 2025 y 2026, un salto frente a los US$237.000 millones de 2023, aunque Goldman Sachs advierte que el mercado podría cuestionar la rentabilidad de ese hipergasto.
China lanzó dos investigaciones dirigidas al sector estadounidense de los semiconductores antes de las conversaciones previstas entre ambas naciones sobre comercio y otras cuestiones.