Bloomberg — El presidente Donald Trump indicó que está dispuesto a dejar que aumente la presión económica sobre Irán en lugar de lanzar nuevos ataques militares, señalando que Estados Unidos solo estaba “semi-negociando” con Teherán respecto al estrecho de Ormuz.
“Estamos observando a Irán con su enorme inflación y el hecho de que no tienen dinero”, dijo Trump a Axios en una entrevista el domingo, afirmando que el bloqueo naval estadounidense al país estaba agravando sus problemas financieros. “Lo estamos minimizando”.
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Los comentarios del presidente suponen un cambio respecto a sus repetidas amenazas de intensificar la campaña de bombardeos contra Irán y se producen en medio de las prolongadas conversaciones entre la República Islámica y Omán para reabrir el estrecho de Ormuz al tráfico marítimo. Teherán ha afirmado que está a punto de alcanzar un acuerdo sobre la vía navegable, al tiempo que ha presentado una larga lista de exigencias a Washington antes de que pueda reanudarse el tráfico marítimo, entre las que se incluyen el levantamiento de las sanciones y el cese de los ataques contra grupos respaldados por Irán en todo Medio Oriente. Además, Teherán nombró este fin de semana a un excomandante de línea dura para ocupar su máximo cargo en materia de seguridad.
Mohsen Rezaee, asesor militar del líder supremo iraní Mojtaba Jamenei y antiguo comandante en jefe del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, fue nombrado nuevo líder del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, según informó a última hora del domingo la agencia estatal de noticias de la República Islámica. Sustituye a Mohammad Bagher Zolghadr, otro representante de la línea dura que ha aceptado un nuevo cargo como asesor político del líder supremo.
Rezaee ha sido un defensor del control total de Irán sobre el estrecho de Ormuz. El consejo que presidirá es el órgano en el que los dirigentes iraníes coordinan las decisiones sobre la guerra y las negociaciones para ponerle fin.
Durante el fin de semana, el ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, afirmó que un pacto con Omán para establecer una ruta marítima a través del estrecho estaba “muy cerca”, sin dar detalles sobre el contenido del mismo. Descartó por el momento las conversaciones directas con EE.UU., alegando lo que describió como repetidas violaciones de un efímero acuerdo de paz provisional firmado en junio, y añadió que ambas partes están intercambiando mensajes a través de intermediarios.
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El estrecho de Ormuz, por el que transitaba una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado del mundo antes de la guerra, se ha convertido en un factor clave en el conflicto iniciado por EE.UU. e Israel el 28 de febrero. Trump lleva meses exigiendo que se restablezca la libre navegación.

El precio del petróleo apenas varió el lunes, y el crudo Brent, referencia mundial, cotizaba a US$83,61 tras un repunte de más del 5% en las tres sesiones anteriores.
Teherán publicó el sábado una lista de exigencias a Washington como condiciones para la reapertura total de Ormuz, lo que indica que cualquier respiro inmediato en el suministro energético podría ser limitado. Exige a EE.UU. que levante el bloqueo naval de los puertos iraníes, retire sus fuerzas de los alrededores de Irán, elimine las sanciones, desbloquee los activos congelados y pague una indemnización por los daños causados por la guerra.
Asimismo, exigió el cese definitivo de los ataques contra los grupos a los que respalda en el Líbano, Irak, Yemen y Gaza.
Algunas de esas exigencias serán difíciles de cumplir para EE.UU. por sí solo. En Gaza, una propuesta de los mediadores respaldados por EE.UU. para desarmar a Hamás —apoyado por Irán— y expulsar al ejército israelí del enclave palestino fue rechazada el domingo por el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
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La actitud desafiante de Netanyahu pone a prueba su compleja relación con Trump, no solo porque el presidente defendió el plan, sino porque la retirada israelí de Gaza es una exigencia iraní para que se pueda reabrir el estrecho de Ormuz.
Axios citó a un funcionario de la Casa Blanca que afirmó que a Trump no le preocupa el rechazo, ya que comprende las necesidades políticas de Netanyahu de cara a las elecciones de octubre, en las que la derecha le está presionando para que no ceda en su promesa original de una victoria total sobre Hamás.
El funcionario añadió que, mientras tanto, Israel está moderando sus ataques en Gaza, algo que ha quedado claro durante la última semana.
En Yemen, los rebeldes hutíes, respaldados por Irán, han intensificado los combates con las fuerzas apoyadas por la vecina Arabia Saudí, otro aliado clave de Estados Unidos. Los hutíes afirmaron haber atacado el domingo la refinería de Jazan, propiedad de Saudi Aramco, mientras que las autoridades saudíes informaron de un incendio que se extinguió rápidamente, sin que se produjeran heridos.
El incidente supondría al menos el segundo incendio en un mes en el complejo, con una capacidad de 400.000 barriles diarios. Las imágenes de satélite de finales de julio mostraban el incendio de un depósito tras otro supuesto ataque hutí.
--Con la colaboración de Ethan Bronner.
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