Irán se acerca a una revolución que reconfiguraría el mundo

Cientos de miles de personas desafiaron durante el fin de semana las amenazas de las autoridades y una represión violenta para movilizarse en las calles, desde Teherán, hasta decenas de otras ciudades del país.

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Por Paul Wallace - Golnar Motevalli - Fiona MacDonald - Ben Bartenstein - Peter Martin
11 de enero, 2026 | 02:41 PM

Bloomberg — Mientras los manifestantes salen a las calles de Irán noche tras noche, líderes de la región y de todo el mundo evalúan la posibilidad de que la República Islámica sea derrocada, un hecho de gran magnitud que transformaría la geopolítica global y los mercados energéticos.

El régimen del líder supremo, el ayatolá Ali Khamenei, ha resistido episodios de protestas en numerosas ocasiones, pero las manifestaciones iniciadas hace dos semanas continúan expandiéndose. Según algunas estimaciones, cientos de miles de personas desafiaron durante el fin de semana las amenazas de las autoridades y una represión violenta para movilizarse en las calles, desde la capital, Teherán, hasta decenas de otras ciudades del país. Irán tiene 90 millones de habitantes.

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Las protestas cuentan con el respaldo del presidente Donald Trump, recientemente tras la captura del venezolano Nicolás Maduro, y el mandatario estadounidense ha amenazado en reiteradas ocasiones en los últimos días con atacar a Irán, lo que sugiere que Estados Unidos ha retomado una política de cambio de régimen.

Los líderes mundiales y los inversores siguen la situación de cerca. Según un funcionario de la Casa Blanca, comandantes estadounidenses informaron a Trump sobre opciones para realizar ataques militares. El crudo Brent subió más de 5% el jueves y el viernes, hasta superar los US$63 por barril, mientras los inversores incorporaban el riesgo de interrupciones en el suministro del cuarto mayor productor de la OPEP.

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Este es el momento más importante en Irán desde 1979”, dijo William Usher, exanalista senior para Medio Oriente de la Agencia Central de Inteligencia, en referencia a la revolución que dio origen a la República Islámica, alteró el equilibrio de poder en la región y derivó en décadas de tensiones entre Teherán y Estados Unidos y sus aliados. “El régimen atraviesa ahora una situación muy difícil y el principal factor es la economía. Creo que tiene una ventana cada vez más estrecha para reimponer el control y un conjunto de herramientas reducido para hacerlo”.

Más de 500 manifestantes murieron en las últimas dos semanas, según la agencia AP, que citó a la Human Rights Activists News Agency, con sede en Estados Unidos, y más de 10.000 personas fueron detenidas en protestas detonadas por una crisis cambiaria y el colapso económico, pero que ahora también apuntan directamente contra el régimen.

Desde el jueves, las autoridades intentan bloquear internet y las redes telefónicas, en un intento por contener la creciente indignación de los iraníes por la corrupción gubernamental, la mala gestión económica y la represión. Aerolíneas extranjeras cancelaron vuelos hacia el país.

Las reiteradas advertencias de Trump a Irán de que Estados Unidos atacará si se asesina a manifestantes pacíficos se producen mientras el presidente intensifica su ofensiva contra el orden global posterior a la Segunda Guerra Mundial, en una llamativa demostración de poder estadounidense que incluyó reclamar el petróleo de Venezuela tras la captura de Maduro y amenazar con tomar control de Groenlandia, territorio de un aliado de la OTAN como Dinamarca.

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Israel, que golpeó a Irán durante una guerra aérea de 12 días en junio con apoyo de Estados Unidos, mantiene un contacto estrecho con gobiernos europeos sobre la situación en el terreno, según un alto funcionario europeo que pidió no ser identificado al hablar de conversaciones privadas.

Si el régimen finalmente cae, sería un golpe para el presidente ruso, Vladimir Putin, quien perdería otro aliado externo tras Maduro este mes y el derrocamiento de Bashar al Assad en Siria hace poco más de un año, agregó el funcionario.

Lo que está en juego para los operadores de petróleo es significativo. Sin embargo, no está claro si Juzestán, la principal provincia productora de crudo, ha registrado disturbios y, hasta el momento, no hay señales de una reducción en las exportaciones. El sábado, Reza Pahlavi, hijo del exshá y exiliado en Estados Unidos, que busca posicionarse como líder opositor, instó a los trabajadores petroleros a iniciar una huelga. Las huelgas petroleras de 1978 fueron uno de los golpes finales para la monarquía de su padre, por el impacto inmediato que tuvieron sobre la economía.

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El foco del mercado ahora se ha desplazado hacia Irán”, dijo Arne Lohmann Rasmussen, analista jefe de A/S Global Risk Management, firma que ayuda a sus clientes a gestionar la volatilidad en los mercados energéticos. “También crece la preocupación de que Estados Unidos, con Trump al mando, pueda aprovechar el caos para intentar derrocar al régimen, como vimos en Venezuela”.

La Casa Blanca se encuentra envalentonada tras el éxito táctico de la operación contra Maduro, así como por la decisión de Trump de bombardear instalaciones nucleares iraníes al final de la guerra de 12 días. Funcionarios estadounidenses también están aumentando la presión sobre Dinamarca para que ceda el control de Groenlandia, una señal de que la administración tiene apetito por nuevas incursiones en el exterior.

Trump bien podría verse tentado, pese a los riesgos, a intentar derribar a un gobierno que ha sido archienemigo de Estados Unidos e Israel durante más de 45 años.

El equilibrio de poder cambiaría de manera drástica”, dijo Mark Mobius, veterano inversor en mercados emergentes, al referirse a la caída de la República Islámica. “El mejor escenario sería un cambio completo de gobierno. El peor, un conflicto interno prolongado y la continuidad del régimen actual”.

En ocasiones, Trump hizo campaña contra el intervencionismo estadounidense en la región, donde la destitución del histórico enemigo de Estados Unidos, Saddam Hussein, en Irak, desató una generación de caos y terrorismo, con cientos de miles de muertos y billones de dólares en costos.

Ese tipo de vacío de poder potencial es lo que más preocupa a los líderes árabes del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), según funcionarios regionales. Aunque el bloque —que incluye a Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Qatar— ha visto a Irán como un adversario, en los últimos años sus miembros buscaron mejorar los vínculos para evitar que Teherán responda a acciones militares de Israel o Estados Unidos atacándolos a ellos. El fantasma de la Primavera Árabe, cuando cayeron dictadores en toda la región y luego se impuso el caos, sigue muy presente.

Irán advirtió que, si es atacado, los activos estadounidenses en la región —donde mantiene profundos vínculos comerciales y decenas de miles de tropas desplegadas— y también Israel serán “objetivos legítimos para nosotros”.

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La República Islámica se ha visto gravemente debilitada en los últimos dos años por el estancamiento económico, la inflación descontrolada y los ataques de Israel tanto contra el país como contra sus aliados regionales. Sin embargo, conserva un amplio y sofisticado arsenal de misiles balísticos capaz de alcanzar objetivos en todo Medio Oriente, desde bases militares hasta instalaciones petroleras, y el régimen aún cuenta con el respaldo del vasto entramado de fuerzas de seguridad, incluido el clave Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica.

Para el CCG y para países como Turquía y Pakistán, el peor escenario sería el caos en Irán, afirmó Ellie Geranmayeh, subdirectora del programa para Medio Oriente y el Norte de África del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores. Es una posibilidad que se vuelve más factible por la diversidad de los manifestantes iraníes, que abarcan desde élites urbanas y seculares hasta conservadores religiosos, y carecen de un liderazgo unificado.

“Con la reconciliación del CCG con Teherán en los últimos años, existe la sensación de que es preferible el diablo conocido antes que un caos total o una estructura de poder desconocida y ajena para ellos”, señaló Geranmayeh.

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Los ataques de Estados Unidos e Israel incluso podrían fortalecer al gobierno y reducir el atractivo del movimiento de protesta. En junio, se produjo un repunte del nacionalismo mientras el Estado judío y Washington lanzaban bombardeos.

La República Islámica probablemente no sobreviva en su forma actual hacia fines de 2026, según Dina Esfandiary, analista de Medio Oriente en Bloomberg Economics. El escenario más probable, señaló, es una reconfiguración del liderazgo que preserve en gran medida el sistema o un golpe del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, lo que podría implicar mayor libertad social —la organización está dirigida por generales y no por clérigos—, pero menos libertad política y una política exterior más militarizada.

Las probabilidades de una revolución siguen siendo relativamente bajas, agregó.

“Por ahora, un colapso parece poco probable”, afirmó. “Los iraníes temen el caos, tras haber visto cómo devastó a los vecinos Irak y Siria. Más importante aún, el gobierno está reprimiendo con dureza”.

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El domingo, el presidente Masoud Pezeshkian, ex cirujano cardíaco y considerado un moderado en relación con otros dirigentes del gobierno iraní, adoptó un tono conciliador y ofreció condolencias a las familias afectadas por las “consecuencias trágicas”.

“Sentémonos juntos, de la mano, y resolvamos los problemas”, dijo en la televisión estatal.

Es poco probable que muchos manifestantes le crean. El líder supremo, una figura mucho más poderosa, así como miembros de las fuerzas de seguridad, adoptan un discurso cada vez más beligerante, mencionan la pena de muerte y dejan en claro que están dispuestos a responder como siempre lo han hecho: con fuerza brutal.

No creo que un colapso del régimen sea algo ordenado”, dijo Usher, exanalista de la CIA. “A corto plazo, podría imaginar cierta fragmentación del país, con grupos de minorías étnicas y algunas provincias buscando autonomía respecto de Teherán. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica luchará con intensidad para salvar al régimen, por lo que existe una alta probabilidad de violencia a gran escala”.

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