Bloomberg — Ha sido otra mala semana para los valores automovilísticos europeos. Y en particular, para Porsche AG.
Las acciones del fabricante del 911 están a punto de registrar la peor semana de su historia, con una caída del 10%. Se encuentran entre los valores más débiles de un sector más amplio cuya caída no se ha frenado durante la mayor parte de los dos últimos años.
Las dificultades de Porsche no son distintas de las del sector europeo en su conjunto: descenso de las ventas en China, advertencias de beneficios y disminución del entusiasmo por los vehículos eléctricos. Las acciones bajan alrededor de un 7,4% en 2026, prolongando tres años consecutivos de descensos de dos dígitos tras su oferta pública inicial de 2022.
La firma alemana -cuyas entregas mundiales registraron en 2025 la mayor caída en 16 años- también tiene retos específicos, entre ellos cambiar a la mayoría de los miembros de su consejo de administración e intentar llevar a cabo recortes de costos.

Según el analista de Oddo BHF Anthony Dick, la conversación mantenida con el director financiero de Porsche, Jochen Breckner, en la conferencia del Seminario Alemán de Inversión celebrada esta semana en Nueva York fue “aún más conservadora” que las comunicaciones anteriores.
Al rebajar sus estimaciones, Dick señaló que Porsche sigue inmersa en una “importante reestructuración” y afirmó que la rentabilidad se ha visto afectada desde la salida a bolsa. Este año y el próximo “van a ser años de transición”, escribió en una nota.
Porsche declinó hacer comentarios.
Escindida de Volkswagen AG en 2022, Porsche abandonó el índice de referencia alemán DAX el año pasado mientras lidiaba con diversos retos. Las acciones han bajado un 49% desde su salida a bolsa y los inversores están muy atentos a lo que pueda venir.
“El flujo de caja libre tiene que aumentar significativamente, aunque es poco probable que China mejore este año”, afirma Moritz Kronenberger, gestor de carteras de Union Investment. En los próximos 24 meses, “se espera una mejora de las métricas financieras. De lo contrario, se cuestionará el múltiplo a largo plazo”.
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La mayoría de los analistas seguidos por Bloomberg parecen estar indecisos. La acción cuenta con cinco calificaciones de compra, 13 de mantener y 11 de venta, lo que supone un enorme retroceso respecto al año pasado por estas fechas, cuando casi el 60% de los corredores eran alcistas.
Aún así, el sentimiento ha mejorado desde que la empresa nombró a Michael Leiters como nuevo CEO en octubre de 2025. Empezó este mes, poniendo fin a un controvertido doble papel de CEO de Oliver Blume, que seguirá al frente de la matriz Volkswagen.
Los analistas de Bernstein, dirigidos por Stephen Reitman, calificaron a Porsche de “comodín”, ya que el cambio a un CEO a tiempo completo con experiencia en Ferrari NV y McLaren Automotive Ltd. proporciona “margen para el optimismo” y esperanzas de una mayor urgencia a la hora de mejorar el rendimiento. Sin embargo, incluso destacaron que se mantenían “cómodamente” por debajo del consenso para 2026.
La dificultad de compensar los volúmenes de los modelos Macan y 718 de combustión con alternativas eléctricas será “cada vez más evidente a lo largo del año, lo que dará lugar a posibles rebajas del consenso”, escribió el equipo de Reitman.
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