Las autoridades monetarias consideraron un recorte de un cuarto de punto antes de optar por mantener los costos de endeudamiento sin cambios en el 4,5%.
La autoridad monetaria chilena reafirmó la importancia de la independencia de los bancos centrales, en medio de la disputa entre Donald Trump y el presidente de la Reserva Federal.
Los bancos centrales de América Latina ajustan su estrategia frente a una Reserva Federal dividida y un entorno de inflación desigual. Diciembre será clave para definir el rumbo monetario de 2026.
La divisa cae tras la decisión del Banco Central de mantener la tasa sin cambios, mientras el mercado sigue atento al cobre y a las señales de la Reserva Federal.
Los consejeros del banco coincidieron en que el hecho de que la tasa clave se haya acercado al nivel neutral, que ni estimula ni restringe la economía, hace “más necesario un análisis pasado de sus movimientos”, escribieron.
La divisa estadounidense retrocedió frente al peso chileno luego de la señal de cautela del Banco Central, que refuerza la estabilidad monetaria local en medio de presiones inflacionarias subyacentes.
La caída de la inflación en Chile refuerza las expectativas de nuevos recortes de tasas por parte del Banco Central, lo que pone presión sobre el peso.
El banco estadounidense advierte que los ciclos electorales y el cierre de la flexibilización monetaria aumentarán la presión sobre divisas como el peso chileno, el real brasileño y el peso colombiano.
El peso chileno se depreció frente al dólar ante la firmeza del mensaje de la Fed, la caída histórica del cobre y la decisión del Banco Central de retomar los recortes de tasas.
La divisa retomó fuerza frente al peso chileno en medio de expectativas de recorte de tasas por parte del banco central, mientras los operadores evalúan el impacto global del repunte del billete verde.
Bank of America proyecta nuevos recortes de tasas en Chile tras la caída de la inflación, pero advierte que la contienda electoral aumenta la incertidumbre.
Los funcionarios coincidieron que los acontecimientos entre Irán e Israel dificultaban evaluar los impactos sobre la inflación y la política monetaria.