La deuda pública se convirtió en el principal termómetro del mercado sobre el gobierno de Gustavo Petro, en medio de crecientes dudas por el manejo fiscal y el aumento del costo de financiamiento del país.
Los bonos colombianos cayeron un 4,6% en el último mes, convirtiéndose en el activo con peor desempeño dentro de una cesta de deuda en moneda local de mercados emergentes.
Las primarias en Colombia han abierto de par en par las elecciones presidenciales de mayo, reavivando las esperanzas de una nueva administración favorable al mercado y provocando un repunte de los bonos soberanos.
La subida de los precios del petróleo provocó esta semana un repunte de la deuda local colombiana, que pasó de ser la de peor comportamiento de los mercados emergentes a la principal ganadora.
El agujero fiscal de Colombia es tan profundo que justifica un programa del Fondo Monetario Internacional para volver a controlarlo, según un candidato de centro-derecha en las próximas elecciones presidenciales del país.
El banco identificó 12 episodios de política monetaria restrictiva en Colombia, pero advierte que la última decisión del emisor marca un quiebre respecto a los patrones anteriores por la magnitud del ajuste.
El gobierno colombiano propone limitar al 30% la inversión extranjera de los fondos de pensión. Morgan Stanley prevé impactos en TES, deuda soberana y acciones, con efectos moderados sobre el tipo de cambio.
Analistas coinciden en que los TES del tramo medio de la curva, tanto en pesos como en UVR, reúnen el mejor balance entre riesgo, liquidez y sensibilidad a la política monetaria.
Los papeles de deuda del Gobierno colombiano experimentan presiones por cuenta de las preocupaciones del mercado por el frente fiscal y por la cercanía del proceso electoral que tendrá el país en 2026.
La emisión es parte de una estrategia sin precedentes para reestructurar el perfil de deuda del país, que ha incluido una operación de “total return swap” por US$9.000 millones en francos suizos.
Colombia prepara una nueva emisión de eurobonos, la segunda en dos meses, para financiar otra ronda de recompras de deuda y reducir sus costos de financiamiento.
Los bonos colombianos de vencimiento más largo fueron los de peor desempeño entre los mercados emergentes, con los títulos a 2061 bajando casi un centavo.
Ocho fondos gestionados por Vanguard liquidaron sus posiciones en bonos denominados en pesos colombianos, deshaciéndose de COP$3,4 billones (US$855 millones) a lo largo del mes.
Los tenedores extranjeros vendieron COP$13 billones (US$3.200 millones) en bonos denominados en pesos, conocidos como TES, la mayor cantidad desde 2013.
Busca recomprar bonos globales con vencimiento en 2030, 2031, 2032, 2041, 2042, 2044, 2045, 2049, 2051 y 2061 como parte de un esfuerzo por renovar su estrategia de financiamiento.