La industria petrolera en Latinoamérica busca equilibrar seguridad energética y transición verde. Colombia enfrenta caída en producción de gas, mientras inversiones regionales muestran cautela e incertidumbre a largo plazo.
Colombia enfrenta una crisis energética por la pérdida de autosuficiencia en gas y rezagos en proyectos eléctricos. Los altos precios amenazan a la industria, la estabilidad fiscal y la transición energética.
La pérdida de autosuficiencia en gas natural compromete la seguridad energética, aumenta tarifas por importaciones y eleva emisiones de CO₂ (0,4-0,7 Mt/año), amenazando equidad y sostenibilidad en Colombia.
Colombia busca acelerar su transición energética con el hidrógeno verde, pero los altos costos limitan el crecimiento. El leasing surge como alternativa estratégica para financiar infraestructura crítica y escalar proyectos en la región Caribe.
La filial energética de Grupo Argos proyecta 1,2 GW en proyectos eólicos y solares al 2028 y presenta la plataforma Celaris Energy, enfocada en clientes corporativos peruanos que buscan descarbonizar su matriz energética.
Colombia pasó de tener tarifas competitivas a liderar los costos eléctricos en la región. En una década el precio subió 68% en pesos, un golpe que afecta la industria, los hogares y la capacidad de atraer inversión extranjera.
Las empresas en Colombia que invierten en energías limpias acceden a deducciones de renta, exenciones de IVA y aranceles, depreciación acelerada y bonos fiscales.
Abrió la primera ronda para integrar energía eólica marina y otras limpias a su matriz eléctrica, con contratos a 15 años y un esquema de pago por diferencias que busca atraer inversión y reducir riesgos del sistema.
Ricardo Jaramillo, CEO de la compañía, habló en Bloomberg Línea para abordar los temas que serán cruciales en el último año de la administración Petro y que el nuevo Gobierno debe darles prioridad.