La plantilla global de la empresa se redujo a 141.000 empleados a tiempo completo al cierre del ejercicio fiscal, el 31 de mayo, frente a los 162.000 del año anterior, según indicó Oracle.
La caída del petróleo y el alivio de las tensiones entre Estados Unidos e Irán impulsaron a las acciones, los bonos y el oro, mientras los inversionistas redujeron sus apuestas sobre nuevas alzas de tasas de la Reserva Federal.
Los gastos de capital, que en gran medida miden el gasto en centros de datos, fueron de aproximadamente US$16.500 millones en el período que finalizó el 31 de mayo, lo que eleva el total anual a US$55.700 millones.
El banco prevé que el gasto corporativo en inteligencia artificial superará el hardware y acelerará la aparición de nuevas empresas dominantes capaces de capturar más productividad.
El S&P 500 retrocedió con la mayoría de sus sectores en rojo, en medio de crecientes riesgos geopolíticos y un salto en las tasas del Tesoro que volvió a tensionar las valoraciones.
La deuda forma parte de un paquete de financiación más amplio de US$16.000 millones que financiará el centro de datos del municipio de Saline, en el sureste de Michigan.
Los principales índices bursátiles cerraron con pérdidas el jueves, presionados por el repunte del petróleo y el deterioro del apetito por riesgo en medio de la guerra en Medio Oriente.