Los resultados revelarán si los dos gigantes japoneses de los videojuegos pueden mantener un fuerte rendimiento a pesar de las presiones de los costes, con la Switch 2 de Nintendo mostrando un sólido impulso de ventas.
El conglomerado con sede en Tokio espera ahora 1,43 billones de yenes (US$9.300 millones) en beneficios operativos para el año hasta marzo, un 7,5% más que su anterior previsión.