Bloomberg — Para los trabajadores del sector tecnológico, la IA puede estar aportando una ventaja que va más allá de la eficiencia: un menor riesgo a ser despedidos.
Un nuevo estudio de Gallup ha revelado que los trabajadores del sector tecnológico que no usan la IA de forma habitual tienen tres veces más probabilidades de perder su empleo que sus compañeros.
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Entre los trabajadores del sector tecnológico de Estados Unidos que usan la inteligencia artificial al menos una vez al mes, la probabilidad prevista de ser despedidos es de alrededor del 6%, frente al 18% de los trabajadores que hacen un uso menos frecuente de esta tecnología.
Estas estimaciones están basadas en los datos de una encuesta que se realizó en febrero entre más de 23.000 trabajadores de EE.UU., incluyendo 660 encuestados que declararon estar desempleados tras la supresión de sus puestos de trabajo.
Gallup reunió datos sobre la frecuencia con la que los trabajadores con empleo y los que habían perdido su puesto utilizaban la IA, desde a diario hasta nunca, y, a partir de ahí, usó un modelo estadístico para estimar cómo factores como la frecuencia de uso de la IA y el sector industrial se relacionaban con la probabilidad de perder el empleo.
Fuera del sector tecnológico, los usuarios que utilizan la inteligencia artificial de forma esporádica también se enfrentan a un mayor riesgo de despido que sus compañeros, según Gallup, si bien la diferencia es menor.
La relación entre el uso de la IA y la seguridad laboral se mantuvo incluso tras tener en cuenta factores como la edad, el nivel de estudios y el sector en el que se trabaja, según los investigadores, lo que sugiere que los empleados que no usan la inteligencia artificial son “más vulnerables en el mercado laboral”.
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Los hallazgos además indican que la adopción de la IA se está convirtiendo en una línea de división dentro de las empresas, que afecta cada vez más a las trayectorias profesionales individuales.
Las compañías ya están evaluando a los candidatos para comprobar que posean un cierto nivel de dominio de la IA, y el informe de Gallup sugiere que esta tecnología también podría estar influyendo en la elección de los trabajadores que las empresas deciden retener cuando reducen plantilla.
Entre tanto, los directivos siguen presionando a los empleados para que utilicen la IA, a pesar de que la percepción pública de esta tecnología se ha deteriorado y se han intensificado las preocupaciones sobre la pérdida de puestos de trabajo.
Aun así, solo alrededor del 1% de los trabajadores despedidos atribuyeron su pérdida de empleo directamente a la IA.
Las razones más citadas fueron más generales, incluyendo la reestructuración organizacional, la reducción de costos y la situación económica.
Los investigadores señalaron que este dato podría subestimar la influencia indirecta de la inteligencia artificial en las decisiones de despido de las empresas. “Esas explicaciones podrían reflejar la influencia de la inteligencia artificial en las decisiones internas, incluso cuando no se les informó a los trabajadores que la IA influyó en el resultado”.
“Eso fue lo que más me sorprendió”, señaló Jim Harter, científico jefe de las prácticas de gestión y bienestar en el lugar de trabajo de Gallup. “No solo culparon a la IA”.
Esto genera una discrepancia entre cómo los trabajadores y los ejecutivos explican los despidos.
La inteligencia artificial fue la principal razón esgrimida por las empresas para justificar los recortes de plantilla el mes pasado, representando alrededor del 40% de dichos anuncios, según la consultora de recolocación Challenger, Gray & Christmas Inc.
Según Harter, aún no se sabe cómo influye la IA en las decisiones sobre recortes de personal. Es posible que los trabajadores que usan esta tecnología con mayor frecuencia sean simplemente más productivos que sus compañeros. O quizás los empleadores estén prestando atención a la frecuencia con la que los trabajadores usan la IA; por ejemplo, cuántas veces interactúan con un chatbot en una semana.
“No creo que ese sea el camino correcto”, dijo Harter. Vincular las evaluaciones de desempeño al uso de la inteligencia artificial podría incentivar a los empleados a abusar de las herramientas para manipular el sistema. “La cuestión fundamental es: ¿son más productivos?“.
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