Bloomberg — El tifón In-Fa, la poderosa tormenta que azota regiones alrededor de Shanghái, obligó a detener las operaciones de algunos de los puertos de envío más grandes del mundo hasta al menos el martes (27 de julio).
Todos los puertos de Shanghái y algunos otros en las regiones vecinas permanecen cerrados desde el fin de semana debido a las condiciones climáticas extremas, según personas familiarizadas con la situación. Los puertos inactivos incluyen Yangshan, que pertenece al grupo de terminales de contenedores más grande del mundo y se encuentra en alta mar al sur de Shanghái.
In-Fa golpeó a la provincia de Zhejiang al sur de Shanghái el domingo (25 de julio), lo que llevó a las autoridades locales a evacuar a más de 100.000 personas y cerrar escuelas, mercados y negocios. Shanghái, el centro financiero de China, se vio azotado por el clima tempestuoso durante el fin de semana con imágenes compartidas en redes sociales de inundaciones en las calles, escombros que volaban por los aires y árboles arrancados de raíz.
Los paros portuarios afectarán las entregas de contenedores, productos derivados del petróleo, gas natural licuado y envíos a granel, dijeron las fuentes. Es posible que la operación de los puertos pueda reanudarse el martes (27 de julio), aunque eso dependerá de la trayectoria de la tormenta, agregaron.
Las llamadas a la oficina general de la Administración de Seguridad Marítima del Puerto de Yangshan no recibieron respuesta. El administrador no ha compartido ninguna actualización sobre la actividad del puerto desde el sábado, cuando en redes sociales anunció que todos los barcos habían sido evacuados y todas las terminales habían detenido sus operaciones.
Las terminales de Shanghái manejaron el año pasado de forma colectiva alrededor de 43,5 millones de “TEU” (unidad de medida de capacidad del transporte marítimo referida en contenedores de carga), lo que convierte a la ciudad en el puerto de contenedores más grande del mundo, según el Shanghai International Port Group.
A última hora de la tarde del lunes (26 de julio), In-Fa avanzaba hacia el noroeste y se dirigía a la provincia de Jiangsu, dijo el gobierno de Shanghái, citando a la oficina meteorológica nacional.
Si bien las autoridades de Shanghái rebajaron su alerta de tifón para la ciudad a “azul”, el más bajo de los cuatro niveles, advirtieron que los fuertes vientos y tormentas de lluvia continuarían. Los dos principales aeropuertos de Shanghái y algunas líneas de metro y el servicio de trenes de alta velocidad comenzaron a reabrir el lunes por la tarde cuando el ciclón tropical pasó por la ciudad en dirección al oeste.
Inundaciones mortales
Anteriormente China había emitido una alerta naranja por In-Fa, la segunda más alta y tomó precauciones significativas antes de la tormenta después de la histórica inundación de la semana pasada en la provincia central de Henan, donde murieron al menos 63 personas.
Shanghai había reubicado a más de 360.000 personas a las 10 p.m. del domingo, principalmente del distrito de Pudong, dijo el Servicio de Noticias de China. No se informó de muertes o personas heridas.
El puerto de Yangshan evacuó a cientos de embarcaciones, incluidos todos los grandes portacontenedores, ya que la velocidad del viento en la costa alcanzó los 102 kilómetros por hora (63 mph) durante el fin de semana, informó la agencia de noticias Xinhua, citando a la oficina de asuntos marítimos del puerto.
El índice bursátil de referencia de Shanghái bajó un 2,3% el lunes, luego de que China continuara su ofensiva contra empresas de educación privada.













