Con Cepeda, De la Espriella o Valencia: qué está en juego para la inversión extranjera si ganan las elecciones

Más que la ideología, los inversionistas extranjeros sopesarían la estabilidad jurídica, las reglas claras y las señales económicas del próximo gobierno.

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Vista da cidade de Bogotá, na Colômbia
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Bloomberg Línea — Las elecciones a la Presidencia en Colombia definirán el modelo que adaptará el país sudamericano de cara a la atracción de la Inversión Extranjera Directa (IED), que el año pasado se desplomó un 16,1% hasta los US$11.469 millones, según cifras del Banco de la República.

En los últimos cuatro años, la inversión extranjera directa en el país ha retrocedido un 33,2%, lastrada por el desempeño de sectores como el de la explotación de minas y canteras, incluido el carbón.

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Las cifras más recientes muestran que en marzo la IED totalizó US$831 millones, lo que significó un avance del 19% y llevó la cifra trimestral a los US$2.129 millones, el resultado más bajo desde 2021.

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El economista jefe de la firma de soluciones financieras Corficolombiana, Julio Romero, señaló que la atracción de inversión extranjera en Colombia dependerá menos de la orientación ideológica del nuevo gobierno y más de la estabilidad de las reglas de juego y de las señales de política económica.

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La IED “no es inversión especulativa, sino inversión que necesita confianza”, dijo el economista Julio Romero a Bloomberg Línea. (...) “Más que mirar la postura ideológica del gobierno, lo que lo que necesitan (los inversores) son señales de estabilidad regulatoria”.

En la medida en que el nuevo gobierno plantee un plan de desarrollo “coherente” y trabaje de la mano con el sector privado para impulsar proyectos de inversión en áreas como infraestructura o energía, considera que va a haber apetito por invertir en Colombia.

Pesos colombianos.

Indicó que el interés por Colombia puede mantenerse, dado su potencial económico, las oportunidades asociadas al contexto global de economías emergentes y el eventual rol que podría jugar el país frente a la apertura de Venezuela en las próximas décadas.

“Al final, lo que lo que un inversionista busca sobre todo es la señal de que va a poder trabajar o llevar a cabo sus proyectos en un contexto relativamente estable regulatorio”, anotó Romero.

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El director ejecutivo del Consejo de Empresas Americanas en Colombia (CEA), Ricardo Triana, dijo a Bloomberg Línea que la inversión extranjera, y en particular la proveniente de Estados Unidos, depende fundamentalmente de la confianza. “Factores como la estabilidad jurídica, la previsibilidad regulatoria, la disciplina fiscal y el respeto por las reglas de juego son determinantes en la toma de decisiones de largo plazo”, dijo.

Más allá de la orientación política del próximo gobierno, manifestó que Colombia seguirá siendo un mercado atractivo por su ubicación estratégica, el tamaño de su economía y la profundidad de su relación con Estados Unidos.

Sin embargo, en un entorno regional cada vez más competitivo, advirtió que preservar un clima de negocios favorable será esencial.

“Las señales que envíe la próxima Administración en materia de seguridad jurídica, apertura a la inversión y colaboración con el sector privado serán clave para atraer nuevos capitales y consolidar la permanencia de los inversionistas ya establecidos en el país”, dijo Triana.

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Atención a las señales de la nueva administración

Casa de Nariño, en Bogotá.

El jefe del departamento de Estudios Políticos de la Universidad Icesi, en Cali, Juan José Fernández, dijo que el impacto de un cambio de gobierno sobre la inversión extranjera en Colombia dependerá del tipo de señales que envíe cada candidato en materia económica.

“Es claro que el mundo del capital es más afín a los sectores de centroderecha y derecha y siempre hay prevenciones respecto de lo que puede significar un gobierno de izquierda”, dijo Fernández.

Sin embargo, aclara que esto no implica necesariamente una visión negativa automática frente a la izquierda, sino una mayor incertidumbre inicial sobre sus políticas.

Fernández cita experiencias como la del líder de izquierda Luiz Inácio Lula da Silva, en Brasil, quien llegó a la Presidencia con “señales de política macroeconómica que tranquilizaron sustancialmente a los mercados financieros”.

Consideró que ante una eventual victoria de la izquierda en Colombia los inversores van a estar en un principio “más temerosos y expectantes”, pero dice que de cualquier manera habría que aguardar las primeras medidas de Iván Cepeda, del oficialista Pacto Histórico, sobre todo con relación a temas sensibles como el manejo fiscal, la carga tributaria y los incentivos para la inversión.

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Respecto a la política fiscal, señala que todos los escenarios implican algún nivel de ajuste debido al deterioro de las cuentas públicas, aunque con diferencias en su enfoque.

“Seguramente tendrá que haber un gasto mucho más eficiente”, dijo el analista de Icesi. “No me extrañaría que hubiese achique del Estado en términos de funcionarios, de la contratación pública, en cualquiera de los tres escenarios (Iván Cepeda o los derechistas Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella)”.

Comentó además que, probablemente, De la Espriella podría inicialmente plantear recortes del gasto en materia social.

En cambio, prevé que Paloma Valencia e Iván Cepeda no lo harían, ya que “entienden la dinámica política del país y la importancia de mantener esos beneficios para la ciudadanía”.

Añade que los distintos sectores económicos tienen en general afinidades políticas diferenciadas.

Explica que el agro y la agroindustria tienden a alinearse más con candidaturas de derecha.

Según Fernández, sectores como el financiero podrían ser más sensibles a propuestas de mayor regulación que generarían tensiones.

Por su parte, el sector de hidrocarburos podría verse favorecido por gobiernos de derecha y enfrentar mayores restricciones en escenarios de izquierda.

Entre tanto, analiza que los grandes grupos económicos del país suelen adaptarse a cualquier gobierno buscando proteger sus intereses.

Sectores sensibles a la incertidumbre regulatoria

Los mineros empujan un vagón de carbón fuera de una mina en Cucunuba, Departamento de Cundinamarca, Colombia, el viernes 28 de julio de 2017.

Sectores intensivos en capital y de largo horizonte de inversión, como infraestructura, energía, petróleo y minería, serían especialmente sensibles a la incertidumbre regulatoria.

En general, se trata de sectores que son altamente sensibles a los temas regulatorios, según Julio Romero, de Corficolombiana.

Romero mencionó que estos sectores ya han mostrado afectaciones en los últimos años, en parte por demoras y falta de claridad en procesos regulatorios y ambientales.

El economista jefe de Corficolombiana también se refirió al impacto del entorno tributario, señalando que Colombia tiene una de las cargas impositivas más altas de la región y de la OCDE para el sector corporativo, lo que reduce su competitividad.

A esto se suma, dijo, la percepción de cambios frecuentes en la política fiscal y la imposición de gravámenes sectoriales, lo que incrementa la incertidumbre para los inversionistas.

En el pasado, señala que el número de personas naturales de altos ingresos en el país se ha contraído como resultado de aumentos en impuestos como renta y patrimonio.

Señala que, como es previsible, esto puede llevar a que los capitales busquen otras jurisdicciones con condiciones tributarias más favorables. “Eso depende mucho de la percepción de cómo van a cambiar las reglas tributarias con el nuevo gobierno”, según Romero.

“Si se hacen más predecibles y estables las reglas de juego para invertir en Colombia, sin duda se pueden atraer capitales del exterior”, dijo a este medio el analista financiero Gregorio Gandini. “Al final del día, los inversionistas de este tipo buscan integrarse a la economía, lo que implica un horizonte de largo plazo”.

Según estimaciones de la consultora Henley & Partners, Colombia registró la salida de cerca de 150 millonarios el año pasado, un porcentaje igual al de México, pero menor al de Argentina (100).

Países como Brasil, México, Colombia y Argentina “han presentado flujos negativos (outflow) en los últimos años. Dada la coyuntura política y económica actual, es muy probable que veamos a lo largo de 2026 cifras similares a las de 2025”, dijo en una reciente entrevista con Bloomberg Línea Michel Soler, director general para Latinoamérica de Henley & Partners.

Explica que las grandes fortunas en la región buscan jurisdicciones estables, seguras y donde la planeación patrimonial y sucesoria sea eficiente y previsible.

Las potenciales reformas fiscales, la fluctuación de sus monedas emergentes y la inestabilidad política propician que países en Latinoamérica sigan perdiendo individuos con alto patrimonio neto (HNWI, por sus siglas en inglés).

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