Los retos de Colombia, Perú y Ecuador para fortalecer la inclusión financiera, según la RFD

El desafío para estos países es que los servicios financieros no solo lleguen a más personas, sino que sean útiles, seguros y respondan a sus necesidades.

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Un comprador paga por productos en un mercado de alimentos en Bogotá, Colombia, el jueves 30 de marzo de 2023.

Bloomberg Línea — La inclusión financiera en Ecuador, Colombia y Perú sigue enfrentando desafíos relacionados con el uso y la calidad de los servicios, la confianza en el sistema y la persistencia del efectivo en la vida cotidiana, según un reporte presentado este miércoles por la Red de Instituciones Financieras de Desarrollo (RFD).

La región andina presenta además bajos indicadores en el acceso al crédito formal, la capacidad de ahorro, la educación financiera y el bienestar económico.

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El reto para estos países andinos es que los servicios financieros no solo lleguen a más personas, sino que sean útiles, seguros y respondan a sus necesidades cotidianas.

“El principal reto común para Ecuador, Colombia y Perú es fortalecer el uso y la calidad de los productos y servicios financieros, ya que el acceso ha aumentado de manera significativa en los tres países. Sin embargo, el uso sigue siendo bajo”, dijo a Bloomberg Línea en la presentación Valeria Llerena, directora ejecutiva de la RFD.

El 43% de los adultos en Ecuador, el 49% en Colombia y el 52% en Perú ya realiza o recibe pagos digitales, pero el desafío está en ampliar su uso cotidiano y reducir la dependencia de medios tradicionales.

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Y es que a pesar de este avance, el uso del efectivo sigue siendo relevante en los tres mercados.

Si bien más del 50% de la población señala tener acceso a una cuenta financiera, el efectivo sigue siendo protagonista para los hogares tanto para recibir sus ingresos como para realizar pagos de servicios básicos y transacciones que forman parte de su vida cotidiana.

El uso persistente del efectivo representa un desafío adicional para Ecuador por su condición de economía dolarizada, ya que mantener y transportar dólares físicos implica costos logísticos.

Por ello, resulta clave fortalecer el desarrollo de canales digitales, mejorar la seguridad de la información, ampliar la conectividad y promover su adopción como parte de la estrategia de inclusión financiera.

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Las principales barreras para acceder al sistema financiero siguen siendo la percepción de requisitos excesivos, así como los costos y la distancia a los puntos de atención, factores que continúan alimentando la exclusión financiera.

El documento, titulado “Entorno de la inclusión financiera en América Latina: Ecuador, Colombia y Perú”, fue elaborado en colaboración con el Programa de Inversión de la Banca de las Oportunidades de Colombia (PIBO) y el Ministerio de Economía y Finanzas de Perú.

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“Los resultados muestran que la inclusión financiera no puede medirse únicamente por el número de cuentas abiertas”, apuntó Llerena. “El verdadero desafío es que las personas puedan usar herramientas financieras adecuadas, seguras y útiles para mejorar su vida cotidiana, ahorrar, acceder a financiamiento responsable y enfrentar imprevistos”.

Según los autores del documento, en la siguiente etapa de la inclusión regional se debe avanzar hacia modelos centrados en el bienestar financiero, la experiencia del usuario y el desarrollo de capacidades prácticas, según el informe.

“Esto implica fortalecer la educación financiera con metodologías segmentadas y basadas en economía del comportamiento, mejorar la seguridad digital y la protección al consumidor, y profundizar ecosistemas interoperables, accesibles y alineados con las necesidades reales de la población”, ahondó Llerena.

En materia regulatoria, el informe señala que Colombia y Perú presentan avances en marcos especializados de protección al consumidor financiero, gobernanza y monitoreo de sus estrategias nacionales.

Por su parte, describe que Ecuador mantiene un modelo más general y transversal, lo que abre oportunidades para fortalecer la protección efectiva del usuario financiero, la coordinación institucional y el financiamiento de su estrategia.

Acceso al sistema

Colombia lidera entre los países andinos con el 82% de los adultos con una cuenta financiera, seguida por Ecuador con el 65% y Perú con 59%.

Según el informe, parte de estas diferencias se explica por la infraestructura financiera.

Mientras Colombia dispone de una red más robusta y equilibrada, Ecuador mantiene una mayor dependencia de las oficinas físicas.

Por su parte, Perú ha expandido el acceso principalmente mediante corresponsales bancarios.

En la foto, una persona retira pesos colombianos de una cajero.

El informe expone que las cuentas de ahorro tienen una mayor penetración que el crédito en Ecuador, Colombia y Perú.

Sin embargo, el acceso al sistema no siempre se traduce en capacidad real de ahorro ni en mayor disponibilidad de recursos para enfrentar necesidades económicas.

Precisamente, solo el 36% de adultos ahorra en Ecuador, el 24% en Colombia y el 32% en Perú.

Es así que, en muchos casos, las cuentas cumplen principalmente una función transaccional como recibir ingresos, realizar pagos o movilizar recursos.

Uno de los desafíos es que el crédito formal se mantiene como el servicio de menor utilización en los tres países.

Solo el 30% de la población adulta accede a crédito formal en Ecuador, mientras que en Perú es el 33% y en Colombia el 36%.

Con estos resultados, el informe de la Red de Instituciones Financieras de Desarrollo evidencia que el sistema aún no logra responder plenamente a las necesidades reales de financiamiento de una parte importante de la población.

Salud financiera y calidad de los servicios

El reporte también expone las vulnerabilidades en materia de salud financiera en los tres países andinos.

Muestra de ello es que en Ecuador, Colombia y Perú un 40% de las personas en promedio dependería de redes informales, como familiares o amigos, para enfrentar una emergencia económica.

En contraste, explica el documento, únicamente del 16% acudiría a sus ahorros.

Billetes de sol peruano en una tienda de Lima, Perú, el miércoles 29 de octubre de 2025.

De acuerdo con el documento, a esto se suma la preocupación por cubrir gastos mensuales y médicos inesperados, lo que reflejaría una limitada capacidad de resiliencia financiera en los hogares.

Como parte del reporte, se identificó que la confianza en el sistema financiero sigue siendo un desafío.

En los tres países, menos del 40% de los adultos se siente seguro al utilizar servicios financieros y menos de la mitad califica positivamente su experiencia, lo que limita su uso y favorece la informalidad.

Además, el estudio muestra que las capacidades financieras siguen siendo bajas.

RFD estima que menos de la mitad de la población demuestra conocimientos, comportamientos o actitudes financieras adecuadas.

Esto dificulta la toma de decisiones, la planificación económica y la preparación de los hogares ante imprevistos.

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