Brasil retira a su embajador en Argentina, tras los insultos de Milei a Lula

La Cancillería brasileña definió esta noche posponer por tiempo indeterminado la vuelta de su embajador, Julio Bitelli, a Buenos Aires.

Julio Glinternick Bitelli en el 2016, cuando era el embajador de Brasil en Colombia. Foto: Pedro França/Agência Senado

Buenos Aires — Esta martes por la noche se conoció de una fuerte sanción diplomática de Brasil a la Argentina, luego de los insultos que recibió el presidente Luiz Inacio Lula Da Silva de su par argentina Javier Milei.

Según publicó el diario La Nación, la Cancillería brasileña definió esta noche posponer por tiempo indeterminado el regreso de su embajador Julio Bitelli. Así, explica el medio, acota su representación a la faz comercial, tal como se lo comunicó Itamaraty al embajador argentino, Daniel Raimondi.

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El enojo del presidente brasileño comenzó cuando Milei participó de la convención del Partido Liberal que eligió a Flavio Bolsonaro como candidato a presidente. En otras apariciones, reforzó el mensaje contra el presidente brasileño: “Lula es un ladrón, es corrupto, y lo liberaron por una falla en el procedimiento”, dijo en la última aparición.

Horas después de conocer la decisión brasileña, la Cancillería argentina respondió con un comunicado oficial publicado en la red social X. En el texto, confirmó que el embajador argentino fue convocado por el canciller brasileño, quien le comunicó la decisión de reducir la representación diplomática al nivel de encargados de negocios y de solicitar su regreso al país.

La cartera que conduce Pablo Quirno dijo que tomó nota de la decisión, que calificó de unilateral, y lamentó que Brasil “continúe aislándose del resto de la región por cuestiones puramente ideológicas”.

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En esa línea, remarcó que en los últimos años hubo numerosos episodios de expresiones y respaldos políticos cruzados entre dirigentes de ambos países, y que en todos esos casos eligió no convertirlos en un incidente diplomático. “Nunca respondimos a una diferencia política con una medida institucional”, sostuvo.

Por último, la Cancillería afirmó que las relaciones entre los Estados “deben responder a los intereses permanentes de sus pueblos y no quedar supeditadas a las necesidades políticas y/o personales de los gobernantes de turno”, y aseguró que la política exterior argentina seguirá guiándose por la defensa del interés nacional, la soberanía y el mandato del pueblo argentino.

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