Buenos Aires — La acumulación de reservas, la evolución de las encuestas y el humor social serán algunas de las variables que podrían definir el rumbo del riesgo país de Argentina en los próximos meses, con el mercado cada vez más atento a las señales que deje la economía, de cara al ciclo electoral de 2027.
“El Riesgo País cerró este martes en 514 puntos básicos, al rebotar desde el mínimo de 402 puntos tocado en julio pasado, tras la mayor compresión del año que siguió al acuerdo con el FMI y la confirmación de los pagos de deuda”, indicó Pedro Moreyra, cofounder de Guardian Capital.

En ese sentido, apuntó a “la alta correlación con el EMBI Global, manteniendo el diferencial propio de un historial crediticio deteriorado, con el tramo junio-julio como el período de compresión más significativo del ciclo”.
Por qué sube el Riesgo País
Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, apuntó al “contexto internacional movido para emergentes, por la suba de tasas largas globales”.
Pero, según el economista, el escenario externo no alcanza para explicar por sí solo el comportamiento de los activos argentinos: “De todas formas, pueden identificarse también algunos factores locales como las menores compras del BCRA en el MULC, la volatilidad de tasas, y datos económicos que muestran aun una economía a dos velocidades”.
Para Franco, uno de los puntos que comenzará a observar el mercado es la heterogeneidad de la recuperación económica. “Hay gran performance para el sector primario pero magra para otros sectores más trabajo intensivos”, analizó.
Esta diferencia puede adquirir relevancia a medida que el mercado deje de concentrarse exclusivamente en las variables financieras y empiece a evaluar con mayor atención la evolución de la economía real.
Los movimientos del Riesgo País, por lo tanto, no dependerá únicamente de las condiciones de financiamiento internacionales: “Hacia adelante, dependerá no sólo del ritmo de acumulación de reservas, sino también de la dinámica de la economía real”.
El mercado empieza a mirar 2027
A medida que avance el calendario político, Franco espera que otras variables ganen relevancia para los inversores. En particular, aquellas vinculadas con el impacto de la evolución económica sobre el humor social.
“Hay otras variables que podrían incidir en el humor social y que ganarán relevancia a medida que nos adentremos en el ciclo electoral de 2027”, afirmó.
En ese sentido, la evolución del empleo y los ingresos puede convertirse progresivamente en una variable financiera, en la medida en que afecte las expectativas sobre el escenario político y la continuidad de las políticas económicas.
Por su parte, Moreyra señaló que para el corto plazo, “la expectativa es de alta volatilidad con sesgo alcista”.

“Dos fuerzas convergen en la misma dirección negativa. Por un lado, el mercado de bonos americanos atraviesa un momento de tensión histórica: el Treasury a 30 años en máximos de 19 años encarece el activo libre de riesgo y reduce el atractivo relativo de toda la deuda emergente. Cuando el bono ‘sin riesgo’ rinde 5,3%, la prima que debe ofrecer Argentina para competir por capital global sube necesariamente”, aseguró el cofounder de Guardian Capital.
Por otro lado, evaluó que “Argentina depende de Argentina”, dado que “el factor determinante seguirá siendo local, la percepción electoral de cara a 2027″.
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“El mercado ya cotiza escenarios políticos y premia la continuidad del programa. Cada encuesta, cada resultado legislativo de octubre y cada señal sobre la fortaleza del oficialismo se traducirá directamente en movimientos del riesgo país. Si los resultados electorales favorecen al Gobierno, la curva soberana puede comprimir significativamente. Si no, la volatilidad vista en 2025 podría repetirse o superarse, dado que 2027 es año presidencial”, puntualizó.
“La macro local y el clima político electoral son, por lejos, las variables más importantes a monitorear”, aseguró.
Qué esperar el Riesgo País en Argentina
Alejo Costa, Head of Economic Research & Strategy de Max Capital, manifestó: “Nuestra visión es que se estabilice en niveles entre 500 y 550 puntos en el corto plazo, empujado fundamentalmente por cuestiones idiosincráticas”.
“Creemos que hay cierta asimetría por cuestiones electorales, que han generado una separación de los pares, en unos 100 puntos, en el último mes. El mercado parece algo más preocupado por cuestiones electorales, y partía de una visión que quizás era sobre optimista, con lo cual hubo cierto ajuste, si bien falta muchísimo y las encuestas son muy imprecisas”, resaltó.
De esa manera, sostuvo: “De acá en mas, todo aquello que sirva de proxy para el apoyo popular va a mover los precios. Los datos de actividad y las encuestas, por lo tanto, van a afectar el nivel de spreads, como se vio con el ultimo ICG, que le dio soporte a los precios”.
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