Bogotá — La Junta Directiva del Banco de la República sigue sin dar su brazo a torcer y postergó al menos hasta diciembre el primer recorte de tasas de interés en el país, pero esa medida lo está poniendo en el ojo del huracán porque para el Gobierno se está convirtiendo en una piedra en el zapato.
Ricardo Bonilla, ministro de Hacienda y Crédito Público, dijo al término de la sesión de política monetaria que “se está creando un obstáculo para la reactivación de la economía al tener tasas altas”, dijo el ministro de Hacienda, Ricardo Bonilla.
A pesar de ello, el gerente general del Banco de la República aseguró que la mayoría de los integrantes de la Junta no ven dadas las condiciones necesarias para comenzar con el recorte de las tasas porque persisten riesgos internos a los cuales se les han sumado los riesgos internacionales.
De otro lado, expertos, críticos de la administración de Gustavo Petro, aseguraron que el obstáculo no está siendo la Junta sino algunas de las medidas que están siendo impulsadas desde la administración nacional.
“El obstáculo es la incertidumbre, la desconfianza, las reformas sin viabilidad técnica ni fiscal, la falta de gestión y ejecución. Tantas otras cosas. Muy bien terminar de bajar la inflación para reactivar con pie derecho”, aseguró Daniel Gómez, vicepresidente del Consejo Privado de Competitividad.
Sobre lo sucedido en la junta, el economista jefe de Scotiabank Colpatria, Sergio Olarte, aseguró que “el equipo técnico del Emisor incrementó la proyección de crecimiento del PIB y ahora piensa que la economía este año va a crecer 1,2 %, más cercano a lo que el consenso de analistas estamos esperando”.
Adicionalmente, el economista resaltó que en esta sesión de Junta “aprendimos que una de las personas que votó por bajar la tasas de interés fue el Ministro de Hacienda, quien explícitamente lo dijo y expresó que la economía necesita para la recuperación de la inversión y de la actividad económica que el Banco de la República mande la señal de bajar las tasas de interés, mientras que las cinco personas que votaron por no bajar las tasas de interés dicen que están pensando más en el crecimiento de largo plazo y eso debe ser con una inflación más cercana a la meta, asegurándose que la inflación efectivamente tiene una senda decreciente antes de comenzará a bajar las tasas de interés”.
En ese sentido, Olarte cree que el 19 de diciembre el Banco de la República puede comenzar a bajar en medio punto porcentual su tasa de interés, de 13,25% a 12,75% y de ahí en adelante de manera gradual, dependiendo como siga convergiendo la inflación a la meta de 3%, seguirá bajando su tasa de interés de manera gradual durante todo el próximo año.
Entre tanto, los analistas del Banco de Bogotá sostienen que “si bien el comunicado no incluye referencia a los riesgos vigentes en materia de precios, se volvió a hacer referencia a la preferencia por esperar nueva información que dé seguridad sobre la conveniencia de iniciar un proceso de recortes de tasa de interés de manera sostenible. Probablemente esto se relaciona con mayor información sobre la senda de desinflación”.
Además, asegura que “los riesgos en su mayoría son alcistas, con el Fenómeno de El Niño y su impacto sobre los precios de los alimentos y la energía en primer lugar; sumado a la indexación, en particular de los arrendamientos; los aumentos previstos de los combustibles; y los nuevos impuestos sobre la comida ultra procesada. A lo anterior solo hace contrapeso la desaceleración económica y la menor demanda que esto implicaría”.
Concluyeron finalmente que “para octubre podría haber algo de sorpresa bajista del lado de alimentos, pero para noviembre los nuevos impuestos jugarían en contra, como también lo hará la negociación del salario mínimo, la cual probablemente llevará a un ajuste elevado que perpetúe los problemas de indexación. Lo anterior se conocerá parcialmente justo antes de la reunión de diciembre”.













