Bloomberg Línea — El acceso a servicios de salud y el desempleo de larga duración siguen siendo los principales desafíos en Colombia a pesar de que en 2025 la cifra de pobreza multidimensional (que mide la calidad de vida) se situó por primera vez en un dígito: 9,9%.
“El empeoramiento del acceso efectivo a salud, principalmente en los lugares más apartados del país, se relaciona con la crisis del sistema”, refiere un análisis de ANIF. “La insuficiencia estructural de la Unidad de Pago por Capitación (UPC), ha llevado al sistema a operar bajo una presión financiera sostenida”.
Esto se ha visto reflejado en el deterioro en el servicio ofrecido para los hogares a través de incrementos en los tiempos de espera para citas médicas y retrasos en la entrega de medicamentos, situación que se mantiene e intensifica hasta el momento.
La pobreza multidimensional, diferente del nivel de ingresos que devenga un hogar (pobreza monetaria), mostró reducciones importantes en 2025.
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Dicha medición consiste en la agregación de cinco dimensiones (educación, condiciones de la niñez, trabajo, salud y condiciones de vivienda) y 15 indicadores; y define a un hogar como multidimensionalmente pobre al ser privado de al menos el 33% de las divisiones, explica ANIF.
Calidad de vida de los colombianos
De acuerdo con la Encuesta de Calidad de Vida 2025 del Dane, publicada este lunes, el tamaño promedio de los hogares en Colombia es de 2,82 personas. El 51,3% de los 18,9 millones de hogares registrados son hogares biparentales: compuestos por padre y madre con o sin hijos.
De los 18,9 millones de hogares colombianos, el 46,4% está liderado por una mujer. Las jefas de hogar están en su mayoría en La Guajira (55,1%), seguido de Chocó (53,1%) y Valle (51,7%).
Por su parte, los hogares donde hay menos jefas de hogar se ubican en Vaupés (22,3%), Vichada (25,9%) y Guainía (29,8%).
En 2025, el porcentaje de arrendatarios fue del 40,8% y por cuarto año consecutivo se ubicó como el tipo de tenencia predominante en el país.
El 73,9% de los hogares tenía acceso a Internet. Un indicador que crece y se intensifica.
Los retos que persisten
Pese a los avances, indica ANIF, todavía persisten retos y retrocesos en ciertos indicadores que no pueden ser ignorados. Uno de estos consiste en el acceso a servicios de salud. “En 2019, periodo prepandemia, se observó que en los centros poblados y rural disperso, el 5,4% de los hogares presentaban barreras en el acceso, cifra que disminuyó entre los siguientes cuatro años (2,1%, en promedio)“.
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A pesar de ello, en 2024 y 2025 se presentaron incrementos de 2,8% y 3,4%, respectivamente. Situación similar al dominio de cabeceras, pues si bien menos hogares tuvieron barreras en el acceso entre 2020-2023, en 2024 se observó un repunte hasta del 3%, desde 1,8%.
En 2025 se presentan señales de mejora para este dominio (2,6%), pero son insuficientes para retornar a la senda descendente.
Desempleo de larga duración
Tanto para cabeceras como centros poblados y rural disperso, desde 2010 hasta 2020, se observó una tendencia creciente en la incidencia de este indicador.
“En cuanto al primer dominio, en 2024 y 2025 se percibe un estancamiento de la dinámica, mientras que para el segundo dominio se percibe una reversión de la tendencia, especialmente entre 2022 y 2025″, explica ANIF.
Además, para ambos dominios persiste la brecha entre las incidencias recientes y las de prepandemia. En 2025 la incidencia del desempleo de largo plazo fue del 13,6% para las cabeceras, mientras que en 2019 la cifra se situó en 12,9%; para centros poblados y rural disperso la brecha se ha mantenido prácticamente igual: 11,1% vs. 11%.
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Estas diferencias se reflejan en la cifra nacional: una incidencia del 13,1% vs. 12,4%.
Lo anterior, explica el centro de pensamiento, puede relacionarse con la dinámica del mercado laboral actual a través de la menor participación, la cual ha impulsado la reducción de la tasa de desempleo.
Con lo que concluye que, si bien la evolución general del indicador es positiva, el reto consiste en acentuar la disminución de la pobreza multidimensional en los lugares más vulnerables del país, además de impulsar categorías clave para la calidad de vida de los colombianos.













