Buenos Aires — Paraguay convirtió en ventajas los mismos rasgos que durante décadas lo mantuvieron al margen del mundo, y hoy un Estado chico le permite darse un lujo que pocos países de la región pueden pagar: bajar considerablemente la carga tributaria. Esa es la mirada de Facundo Gómez Minujín, CEO de JPMorgan para Argentina, Uruguay, Paraguay y Bolivia, quien conversó con Bloomberg Línea previo a su viaje al Paraguay Investment Forum, realizado este 21 y 22 de septiembre en Nueva York.
“Estabilidad. Estado chico”, respondió el banquero cuando se le pidió sintetizar las lecciones que Paraguay, con grado de inversión desde 2024, deja para un país como la Argentina, que nunca obtuvo esa etiqueta.
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“Cuando tenés un Estado chico, te podés dar el lujo de bajar los impuestos”, explicó en diálogo con este medio.
En los últimos años, Paraguay se ha convertido en una de las historias predilectas de los inversores en Latinoamérica. El Banco Mundial espera que Paraguay crezca 4,4% en 2026 y 4,2% en 2027, el mejor desempeño de Sudamérica después de Guyana, mientras que el Fondo Monetario Internacional proyectó en junio estimación para el PIB al 4,4%, con la inflación convergiendo a la meta del banco central paraguayo este año.
De país aislado a exportador de energía
Según repasó el banquero, “Paraguay era un país (…) que estaba alejado del mundo. No tenía acceso al mar. No tenía buena infraestructura”.
“Nunca Paraguay llegó a tener ese tipo de riqueza como tuvo Argentina en su momento: era un país aislado esencialmente con una dictadura que duró más que en cualquier otro país”.
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Pero “lo que antes eran problemas, hoy terminan siendo beneficios”, subrayó, apuntando centralmente al grandes ríos que “generan energía”. “Y la energía hoy en día es lo más buscado. Es un país exportador de energía”, señaló, en referencia a las represas hidroeléctricas como Itaipú.
El segundo es la ubicación: al estar entre economías más grandes, el país se transformó en un centro logístico. “Antes era un país abandonado, hoy es centro de logística”, sintetizó.
El lujo de bajar impuestos
La tercera ventaja de Paraguay que “por distintas cuestiones históricas, tiene un Estado muy chico”, señaló Gómez Minujín. “Tiene una de las tasas impositivas más bajas de Latinoamérica, y eso moviliza más actividad en el sector privado”.
“Ha habido mucha inversión de argentinos, de brasileros, que están ahí beneficiándose de un Estado chico que no le pone el pie en la cabeza. Con unas alícuotas muy bajas”, afirmó.
El banquero ubicó a Paraguay en el extremo opuesto de la Argentina en materia de tamaño del Estado y déficit, aún tras los avances en reducirlos de Javier Milei.
Rendimientos bajos en guaraníes
En el plano financiero, el ejecutivo se refirió a un escenario “muy positivo”.
“El país está rindiendo niveles increíblemente bajos. Tienen la inflación controlada, tienen crecimiento alto”, dijo el ejecutivo.
Este año, JPMorgan incorporó los bonos paraguayos en moneda local a su índice de deuda emergente (GBI-EM), un lugar al que la Argentina todavía no accede porque, según proyectó, los controles cambiarios no se relajarán del todo hasta después de las elecciones de 2027.
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El Paraguay Investment Forum, sostuvo, busca sostener ese impulso. “Es un país chico, comparado con Argentina, pero donde hay buenas oportunidades de inversión, y por eso es que nosotros estamos haciendo este evento, para seguir promocionando las inversiones en distintas áreas”, explicó. Mencionó tres en particular: energía, forestación y, eventualmente, las rutas que se licitarán.
Las debilidades: dependencia del clima y calidad institucional
“La parte que creo que el país tiene que trabajar (…) [son] temas de transparencia, de institucionalidad, mejorar la gobernanza (…) y justicia”, señaló, y describió esas carencias como “la gran debilidad que tienen todos los países, o la gran mayoría de los países de Latinoamérica”.
El otro riesgo es el clima. “Lo único que creo que Paraguay depende mucho es tal vez del clima. Es decir, hoy es un país que es muy agrodependiente de alguna forma, tanto la parte de forestación, la parte de campo, y bueno, esa parte, inclusive el agua para las represas”, advirtió. El factor climático, agregó, “nos pega a nosotros [por Argentina], pero a nosotros nos impacta menos que a Paraguay”.













