Bloomberg Línea — El 1% más rico de los peruanos concentró el 42% de toda la nueva riqueza generada entre 2019 y 2025, mientras que el 50% más pobre de la población obtuvo apenas el 1,4%, según un nuevo informe de Oxfam.
La ONG Oxfam y el Instituto de Estudios Peruanos (IEP) publicaron este martes la Encuesta Nacional de Percepción de Desigualdades (ENADES 2026).
En esta tercera edición indaga en la percepción ciudadana sobre los grupos de poder y su propia capacidad de influir en las decisiones del país.
Sobre quiénes son esos grupos poderosos, un 51% señala a actores políticos, como los partidos y el Congreso.
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Un 36% apunta a actores económicos, como las grandes empresas, y solo el 21% menciona al Gobierno y a las instituciones públicas.
La percepción de lejanía frente al poder también se refleja en la capacidad de influir en las decisiones.
Solo el 27% cree que puede hacerlo, mientras que el 55% considera que el país se gobierna desde Lima sin tomar en cuenta a las regiones.
La desconfianza también alcanza al sistema tributario.
El 77% cree que los más ricos encuentran formas de evadir el pago de los impuestos que les corresponden, una percepción que comparte el 76% respecto a las grandes empresas.
“Quien concentra la riqueza concentra también el poder de decidir. Por eso la desigualdad en el Perú ya no es solo económica, es política”, dijo Alejandra Alayza, directora de Oxfam en Perú. “Y lo que está en juego aquí es la democracia”.
Oxfam plantea la urgencia de “politizar la desigualdad”.
Para ello, propone ampliar la capacidad de la ciudadanía para incidir en las decisiones públicas, fortalecer las instituciones y avanzar hacia un pacto fiscal justo, “en un horizonte de recuperación democrática para el nuevo ciclo político”.
“Politizar la desigualdad es la única forma de que deje de ser normal. Si seguimos tolerándola, no solo perdemos la igualdad. Empezamos a perder la democracia”, apunó Alayza.
Percepción de la desigualdad no baja, pero indigna menos

El reporte muestra que el 72% considera que el Perú es un país muy o algo desigual económicamente, cifra similar a la registrada en 2022 y 2024.
Para un 52% de los consultados, la desigualdad económica ha aumentado en los dos últimos años.
Una de las conclusiones de Oxfam es que si bien la desigualdad no baja, sí indigna menos.
El porcentaje de personas que considera muy grave la desigualdad económica bajó de 58% en 2024 a 52% en 2026.
En ese período, el porcentaje de quienes la consideran inaceptable cayó del 51% a 38%.
“La desigualdad no ha bajado y la pobreza sigue por encima de la prepandemia. Hoy hay 2,3 millones de personas pobres más que en 2019 y, aun así, nuestra indignación sí ha bajado: solo el 38% considera inaceptable la desigualdad. Eso no es aceptación, es una peligrosa resignación. Y lo que se tolera, se perpetúa”, manifestó Alejandra Alayza.
Ciudadanos reconocen la desigualdad

En todo caso, Oxfam indica que la mayoría de los ciudadanos consultados sigue reconociendo la desigualdad.
El 57% sostiene que las diferencias de ingresos entre ricos y pobres son demasiado grandes.
Asimismo, el 46% no cree que todas las personas tengan las mismas oportunidades para salir de la pobreza en el Perú.
La percepción de desigualdad también se refleja en el acceso a derechos, según el reporte.
En ese sentido, el 72% considera que el acceso a la justicia es muy desigual, seguido de la salud (63%) y la educación (48%).
Estas cifras se mantienen similares a las de 2024.
Aun así, el 68% apoya que el Estado aplique políticas firmes para reducir la brecha de ingresos entre ricos y pobres, una proporción estable frente a 2022 y 2024.
La encuesta fue aplicada de manera telefónica a 1.510 personas mayores de 18 años de zonas urbanas y rurales de los 24 departamentos del país, 153 provincias y 462 distritos.
El trabajo de campo se realizó entre el 28 de enero y el 2 de marzo de 2026, antes de las elecciones generales, según la metodología compartida por Oxfam.
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