Las economías sudamericanas muestran desempeños muy heterogéneos en 2026, incluso entre países que comparten frontera. Mientras Paraguay se encamina a cerrar el año con un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de 4,5%, Bolivia enfrenta una contracción estimada de 3,3%, según las últimas proyecciones disponibles.
La diferencia de casi ocho puntos porcentuales ubica a ambos países en extremos opuestos del desempeño económico de Sudamérica.
El Banco Central del Paraguay prevé un crecimiento de 4,5% para este año, una décima por encima de la estimación publicada por el Banco Mundial en junio. Los datos observados también muestran un ritmo elevado: el PIB paraguayo aumentó 5,8% interanual durante el primer trimestre.
Bolivia, en cambio, atraviesa un escenario recesivo. El Fondo Monetario Internacional (FMI) proyecta una caída de 3,3% del PIB en 2026, mientras que el Banco Mundial calcula una contracción de 3,2%. La coincidencia entre ambas estimaciones apunta a una de las mayores caídas económicas de la región.
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El contraste se produce en un contexto regional de crecimiento moderado. El Banco Mundial proyecta que América Latina y el Caribe crecerán 2,2% en 2026, una tasa que coincide con la última estimación disponible de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
Paraguay, entre las economías de mayor crecimiento
Paraguay no es un caso aislado de dinamismo en América Latina, aunque sí se encuentra entre los países con mejores perspectivas. Nicaragua registró un crecimiento interanual de 6,1% en el primer trimestre y su banco central estima para todo 2026 una expansión de entre 3,5% y 4,5%.
En Centroamérica también se observan tasas elevadas. Panamá acumuló un crecimiento de 4,9% en su Índice Mensual de Actividad Económica entre enero y mayo, mientras que El Salvador y Guatemala registraron expansiones interanuales de 4,8% y 4,5%, respectivamente, en el primer trimestre.
Entre las grandes economías latinoamericanas, el desempeño es más moderado. Argentina creció 2,3% interanual en el primer trimestre y el Banco Mundial proyecta una expansión de 3,6% para todo 2026. Colombia y Ecuador avanzaron 2,2% y 2,1%, respectivamente, en el primer trimestre.
Brasil y México avanzan a un ritmo menor
Las dos mayores economías de la región tampoco aparecen entre las de mayor crecimiento. Brasil registró una expansión interanual de 1,8% en el primer trimestre y el Banco Mundial espera un crecimiento de 1,9% para el conjunto del año.
México presenta una perspectiva todavía más débil, con una previsión de crecimiento de apenas 1,3%. Sin embargo, la economía mostró señales de recuperación durante el segundo trimestre: la estimación oportuna del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) apunta a un crecimiento interanual de 2,1%.
En el extremo negativo, además de Bolivia aparece Cuba, para la que la CEPAL proyecta una contracción de 6,5% en 2026. Haití, por su parte, tendría un crecimiento de apenas 0,6%, aunque su dato corresponde a un ejercicio fiscal de octubre a septiembre.
La fotografía regional, por lo tanto, está lejos de ser homogénea. Paraguay combina un fuerte crecimiento observado con una de las mejores previsiones de Sudamérica, mientras Bolivia enfrenta una recesión profunda. Entre ambos extremos se encuentra una región cuyo crecimiento promedio de 2,2% oculta diferencias considerables entre países.













