Bloomberg Línea — El Mundial ya arrancó y millones de aficionados siguen cada partido con la expectativa de ver avanzar a sus selecciones. En los mercados, la atención también se dirige al sector hotelero, donde el torneo ya impulsa la demanda, aunque la oportunidad más relevante para los ingresos y resultados de las grandes cadenas todavía podría estar por definirse.
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Según los analistas de Bloomberg Intelligence, Brian Egger y Margot Wentzel, el factor decisivo será el volumen de reservas de última hora que se produzca en julio, cuando se conozcan los equipos que avanzan a las rondas eliminatorias.
Las reservas vinculadas al torneo ya favorecieron la demanda hotelera durante el segundo trimestre, aunque el impacto más significativo para compañías como Marriott (MAR), Hilton (HLT), IHG Hotels & Resorts (IHG) y Wyndham Hotels & Resorts (WH) podría trasladarse al tercer trimestre debido al calendario de la competición. El 78% de las fases finales del Mundial se disputará en julio, mientras que la composición de esos cruces no se conocerá hasta finales de junio.
Egger y Wentzel sostienen que “la mayor oportunidad de ganancias para Marriott, Hilton e IHG podría depender del volumen de reservas de última hora a tarifas premium en los países anfitriones de la región de las Américas durante el tercer trimestre”, un flujo de demanda que comenzará a materializarse cuando las rondas eliminatorias definan qué selecciones continúan en el torneo.
Así se ha comportado la acción de Marriott
Julio concentra la principal incógnita para los hoteles
La diferencia entre las reservas ya confirmadas y las que aún están por llegar explica buena parte de la incertidumbre que rodea al impacto financiero del Mundial sobre el sector hotelero.
Las compañías habían señalado durante las presentaciones de resultados de abril y mayo que las reservas de grupos asociadas al torneo mostraban una evolución favorable. Sin embargo, la visibilidad sobre el tercer trimestre sigue siendo limitada, porque la mayor parte de los encuentros decisivos todavía no se ha disputado.
Según Egger y Wentzel, “el impacto del torneo internacional de fútbol sobre el sector del alojamiento sigue siendo fluido”. La razón es que las selecciones que participarán en las rondas eliminatorias no se conocerán hasta las últimas semanas de junio y los primeros días de julio, un periodo en el que podrían acelerarse las reservas de viajeros individuales si avanzan equipos con grandes bases de aficionados.

La relevancia de ese fenómeno es considerable porque los partidos de cuartos de final, semifinales y final se disputarán en ciudades estadounidenses, donde varias cadenas hoteleras concentran una parte sustancial de sus ingresos y beneficios.
Hilton es la empresa con mayor exposición a los países anfitriones. El grupo obtiene el 79% de sus ventas y el 71% de sus beneficios en Estados Unidos y el resto de América, mientras que el 68% de sus habitaciones se encuentra en la región. Wyndham genera el 79% de sus ventas en Estados Unidos y mantiene el 62% de sus habitaciones en Norteamérica.
Marriott obtiene entre el 73% y el 74% de sus ventas y beneficios de Norteamérica, región que concentra el 61% de sus habitaciones. En el caso de IHG, América representa el 46% de las ventas, pero aporta el 66% de su beneficio operativo.
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Las tarifas reflejan el potencial económico de las fases finales
El comportamiento de los precios hoteleros ofrece una señal sobre el valor económico que podrían tener las reservas pendientes.
El análisis de Bloomberg Intelligence sobre tarifas publicadas en hoteles Courtyard by Marriott ubicados en ciudades sede del Mundial encontró que las estancias coincidentes con fechas de partidos registran precios significativamente superiores a los observados en semanas posteriores comparables.
Egger y Wentzel indican que las tarifas diarias promedio muestran “una prima media del 68%” en periodos que incluyen encuentros del Mundial frente a estancias realizadas los mismos días de la semana una o dos semanas después.

La muestra analizada corresponde a reservas de dos noches para dos personas en ciudades anfitrionas durante partidos eliminatorios de finales de junio y principios de julio. En esos encuentros todavía no se conocen las selecciones participantes, por lo que la evolución de la demanda podría variar a medida que avance la competición.
La importancia de esas reservas también se refleja en las métricas financieras utilizadas por el sector. Los analistas estiman que cada variación de un punto porcentual en el ingreso por habitación disponible, conocido como RevPAR, tendría un efecto aproximado del 1% sobre el EBITDA previsto para 2026 de las compañías.
Los datos alternativos ya muestran señales de actividad
Más allá de las reservas formalizadas, algunos indicadores comienzan a reflejar un aumento de la actividad relacionada con los viajes.
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Datos alternativos recopilados por Bloomberg Second Measure y observaciones de Placer.ai muestran que las ventas observadas y el tráfico de visitantes evolucionan por encima de los niveles del año anterior para Marriott y Hilton en las semanas previas a la temporada alta de verano.
Los analistas también destacan un aumento del tiempo de uso de las aplicaciones móviles de ambas compañías durante los dos últimos años. Parte de esa tendencia puede estar relacionada con la digitalización de procesos como el check-in o el acceso a las habitaciones, aunque el incremento de las visitas a los sitios web podría estar más vinculado a las reservas directas.
La demanda potencial tampoco se limita a los viajeros internacionales. Según la encuesta de viajes realizada por Bloomberg Intelligence para el segundo semestre de 2026, el 24% de los estadounidenses que planean vacaciones este año contempla asistir a grandes eventos deportivos.

Por ahora, el Mundial ya está aportando demanda a los hoteles mediante reservas de grupos y mayores niveles de actividad.
Sin embargo, la evolución de las reservas individuales para las rondas eliminatorias de julio, especialmente en ciudades como Nueva York, Miami, Dallas, Atlanta, Boston, Los Ángeles y Kansas City, seguirá siendo una de las variables más observadas para determinar cuánto de ese interés termina trasladándose a ingresos y beneficios.













