Bloomberg Línea — El S&P 500 alcanzó su primer récord del año en un contexto de cambio en el liderazgo bursátil, aunque con la narrativa de la Inteligencia Artificial aún vigente. La jornada del martes estuvo marcada por un movimiento de capital hacia sectores que habían quedado rezagados, lo que permitió una recuperación más equilibrada entre los distintos componentes del índice.
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El avance no se concentró en las grandes tecnológicas, sino que reflejó un interés renovado por industrias tradicionales como materiales, industriales y financieras. El movimiento de capitales coincidió con un índice de servicios por debajo de lo esperado, que fortaleció las expectativas de recortes de tasas por parte de la Reserva Federal.
“El fuerte repunte del riesgo de 2026 no mostró señales de ceder ayer, ya que los mercados continuaron ignorando los acontecimientos geopolíticos”, señalaron los estrategas de Deutsche Bank. Esa visión sustenta las proyecciones optimistas de Wall Street que señalan que el indicador puede seguir subiendo este año.
¿Hasta dónde puede llegar el S&P 500 en 2026?
La mejora en las expectativas de política monetaria y el impulso de la inteligencia artificial están configurando el escenario base de los analistas para este año. El mercado ha venido descontando una moderación en la inflación, un crecimiento económico estable y una posible continuación del ciclo alcista iniciado en 2023.

La composición del rally ha comenzado a ampliarse. Las grandes tecnológicas siguen siendo líderes, pero ya no son las únicas responsables del comportamiento del índice. Según datos de Goldman Sachs, las diez mayores compañías del S&P 500 explicaron 53% del retorno en 2025, aunque la tendencia de 2026 apunta a una mayor dispersión sectorial.
Otro elemento relevante es el flujo de capital a inicios de año. Citadel Securities destaca que los aportes ligados a contribuciones de jubilación y bonos de fin de año han acelerado la entrada de efectivo en activos de riesgo, lo que refuerza la base para nuevos avances en el índice.
La mayoría de los bancos coincide en que la inteligencia artificial será un catalizador clave para las ganancias empresariales. La expectativa es que más empresas comiencen a mostrar resultados concretos en márgenes y productividad a medida que se acelera la adopción corporativa. Algunas firmas ven este fenómeno como estructural y capaz de sostener múltiplos elevados.
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Esta es la lista de objetivos del S&P 500 para 2026
A continuación, las proyecciones de cierre para el índice según las principales firmas:
- Oppenheimer: 8.100
- Deutsche Bank: 8.000
- Morgan Stanley: 7.800
- Wells Fargo: 7.800
- RBC Capital Markets: 7.750
- UBS Global Wealth Management: 7.700
- Tom Lee, Fundstrat: 7.700
- Ed Yardeni: 7.700
- Citigroup: 7.700
- Goldman Sachs: 7.600
- LPL Financial: 7.300-7.400
- HSBC: 7.500
- JPMorgan: 7.500
- Stifel Financial: 6.500-7.500
- CFRA: 7.400
- BMO Private Wealth: 7.400
- Societe Generale: 7.300
- BCA Research: 7.200
- Bank of America: 7.100
- Ned Davis Research: 7.100

Oppenheimer lidera el consenso con el objetivo más alto. “La IA sigue siendo un impulsor continuo de oportunidades fuera de los sectores de Tecnología de la información y Servicios de Comunicación”, según John Stoltzfus, estratega jefe de inversiones del banco. Además, explicó que la tecnología está “profundamente integrada” en las operaciones diarias.
Motores de crecimiento y advertencias del mercado
En la misma línea, Deutsche Bank proyecta 8.000 puntos con una estimación de US$320 por acción para 2026. “La rápida inversión y adopción de la IA seguirá dominando el sentimiento del mercado”, dijeron los analistas del banco. En cuanto a la composición del mercado, añadieron que “el S&P 500 ha experimentado un mercado alcista fuerte pero bifurcado, que ahora se espera que se amplíe”, según los estrategas.
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UBS mantiene una visión positiva sobre acciones estadounidenses. “Creemos que el entorno para las acciones estadounidenses sigue siendo favorable, impulsado por un crecimiento económico resiliente, recortes de tasas de la Reserva Federal y un auge en el gasto de inversión en inteligencia artificial”, sostuvieron los expertos del banco.
Bank of America prevé 7.100 puntos y advierte sobre riesgos relacionados con valoraciones. “¿Esto es el año 2000? ¿Estamos en una burbuja? No. ¿La IA continuará con su liderazgo sin obstáculos en 2026? Tampoco”, según Savita Subramanian, estratega jefe de renta variable del banco. También indicó que “hemos visto a empresas que están aumentando su guía de CapEx pero no necesariamente aumentando su guía de ventas, y los inversionistas las castigan”, según Subramanian.
En la parte baja de las proyecciones aparece Ned Davis Research. “La mejor oportunidad para small-caps podría venir después de la próxima recesión”, dijeron analistas. En cuanto a temas de inversión, el informe destaca que “la electrificación de centros de datos sigue siendo nuestro tema favorito porque el gasto aumentará aquí para eliminar un cuello de botella”, según los estrategas. En el sector salud, apuntan que “la atención sanitaria está lista para la productividad impulsada por la IA”, dijo la entidad.

JPMorgan, por su parte, prevé 7.500 puntos. “Las acciones de mejor desempeño comparten varios rasgos: exposición a impulsores de crecimiento secular, flujo de caja libre sólido, balances sólidos y poder de fijación de precios”, según los analistas. El banco proyecta ganancias de US$315 por acción para el S&P 500.
Aunque persisten riesgos macroeconómicos, la combinación de expectativas de recortes de tasas, expansión del gasto en inteligencia artificial y recuperación de sectores cíclicos configura un escenario propicio para que el S&P 500 extienda su trayectoria alcista.
Las proyecciones varían entre los 7.100 y los 8.100 puntos, pero la mayoría de los estrategas coincide en que la clave estará en la capacidad de las empresas para sostener márgenes, ejecutar inversiones con disciplina y demostrar beneficios tangibles de la transformación tecnológica en curso.













