Paso a paso para invertir en la bolsa de valores de Estados Unidos desde Latinoamérica

Conocer el perfil de riesgo, elegir un bróker y abrir una cuenta son algunos de los pasos para tomar posiciones bursátiles.

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Un monitor muestra un gráfico del VIX en el piso de la Bolsa de Nueva York (NYSE) en Nueva York, el miércoles 29 de enero de 2025.

Invertir en la bolsa de valores de Estados Unidos es una alternativa disponible para residentes de la mayoría de los países de Latinoamérica. A través de brokers que ofrecen acceso al mercado estadounidense, es posible comprar acciones, fondos cotizados en bolsa (ETF), bonos y otros instrumentos financieros.

No obstante, quien decida dar el paso debe investigar los instrumentos en los que tomará posiciones y tener muy en cuenta su perfil de riesgo.

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Este es el paso a paso para comenzar a invertir.

1. Elegir un bróker

El primer paso consiste en seleccionar un bróker que permita operar en las bolsas de Estados Unidos. Existen intermediarios con sede en ese país que aceptan clientes internacionales, así como brókers locales que brindan acceso al mercado estadounidense.

Entre los más conocidos se encuentran Interactive Brokers, Charles Schwab, TradeStation y eToro, aunque la disponibilidad depende del país de residencia.

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Cuando uno calcula la ganancia o pérdida tiene que tener en cuenta que también hay costos por comisiones en cada operatoria.

2. Abrir una cuenta

El siguiente paso es completar la solicitud de apertura de cuenta. Habitualmente, el bróker solicita datos personales, un documento de identidad vigente, comprobante de domicilio e información fiscal.

La validación de la documentación puede demorar desde unas horas hasta varios días, según la plataforma.

3. Transferir fondos

Una vez habilitada la cuenta, el inversor debe depositar dinero para comenzar a operar. El método más habitual es la transferencia bancaria, aunque algunos brókers ofrecen alternativas adicionales.

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Antes de realizar el depósito, conviene verificar si existen montos mínimos de apertura, comisiones por transferencia o costos por conversión de moneda.

4. Definir el perfil de riesgo y seleccionar los activos

Antes de realizar una inversión, el usuario debe definir su perfil de riesgo y su horizonte de inversión. El perfil de riesgo hace referencia al nivel de volatilidad y de potenciales pérdidas que está dispuesto a asumir, mientras que el horizonte de inversión corresponde al plazo durante el cual prevé mantener la inversión antes de utilizar esos fondos.

Con esos criterios definidos, puede seleccionar los instrumentos financieros que desea incorporar a su cartera. Entre las alternativas disponibles se encuentran acciones de empresas estadounidenses, fondos cotizados en bolsa (ETF), bonos y otros activos negociados en las bolsas de Estados Unidos.

5. Enviar una orden de compra

Para concretar la inversión, el bróker permite ingresar una orden de compra. El usuario debe indicar el activo, la cantidad y el tipo de orden que desea utilizar, como una orden de mercado o una orden limitada.

Una vez ejecutada la operación, los activos quedan registrados en la cuenta del inversor.

6. Hacer seguimiento de la cartera

Después de la compra, la cartera puede consultarse desde la plataforma del bróker. Allí es posible visualizar la evolución de las posiciones, realizar nuevas operaciones o vender los activos cuando el inversor lo considere.

Además, antes de comenzar a invertir conviene revisar las obligaciones tributarias aplicables, ya que el tratamiento impositivo puede variar según el país de residencia y el tipo de activo adquirido.

7. Considerar el impacto de los impuestos

Al calcular el rendimiento de una inversión, también debe contemplarse el impacto de los impuestos. Dependiendo del país de residencia del inversor y de la normativa aplicable, las ganancias obtenidas por la venta de activos, los dividendos u otros rendimientos pueden estar alcanzados por impuestos.

Asimismo, determinados ingresos generados por inversiones en Estados Unidos pueden estar sujetos a retenciones o gravámenes específicos. Por ese motivo, el rendimiento final de una inversión puede diferir del resultado bruto obtenido.

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