Bloomberg Línea — SpaceX (SPCX) sufre un fuerte desplome bursátil después de presentar unos resultados que superaron las expectativas del mercado, en una reacción que refleja un cambio de prioridades entre los inversores.
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La combinación de un elevado gasto para expandir su negocio de inteligencia artificial, la incertidumbre sobre cuándo esas inversiones se convertirán en flujo de caja y el inminente desbloqueo de acciones de la oferta pública inicial pesó más que unas cuentas que, para los analistas, refuerzan las perspectivas de crecimiento de la compañía.
Las acciones de SpaceX caen 10,30% en las primeras operaciones, en una sesión en la que el mercado centra su atención en la capacidad de la compañía para rentabilizar el enorme esfuerzo inversor que está realizando en inteligencia artificial.
Los resultados, sin embargo, fueron mejores de lo previsto. SpaceX registró unos ingresos trimestrales de US$7.800 millones, por encima de las previsiones del consenso, aunque el gasto de capital ascendió a US$18.400 millones, destinado principalmente a infraestructura de inteligencia artificial.
Así se han comportado las acciones de SpaceX
Ese nivel de inversión, superior a los ingresos del trimestre, fue el principal foco de preocupación para los inversores. Esa lectura también aparece en los analistas Morgan Stanley (MS), que si bien mantuvo su precio objetivo de US$300 por acción, considera que “unas estimaciones más altas quedan compensadas por un mayor gasto de capital”.
Deutsche Bank también elevó sus previsiones para 2026 y 2027 al considerar que el crecimiento de SpaceX será “mucho más sólido de lo que anticipábamos”, impulsado principalmente por el negocio de inteligencia artificial. No obstante, el banco espera una aceleración significativa del gasto de capital y, aunque mantuvo su recomendación de compra, redujo su precio objetivo de US$255 a US$235.
La inversión eclipsa unos resultados sólidos
Ruben Dalfovo, estratega de inversiones de Saxo Bank, resume el cambio de criterio del mercado al afirmar que “los inversores ya no preguntan solo si la demanda está creciendo. Preguntan quién paga por ella, cuándo el gasto se convierte en ingresos y cuánto efectivo queda después”.
El estratega sostiene que SpaceX presentó unos resultados que superaron las expectativas, pero considera que el mercado cuestionó el calendario de retorno de las inversiones más que la estrategia de crecimiento.
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En su opinión, “SpaceX gastó más del doble de sus ingresos trimestrales construyendo para el futuro. Los inversores cuestionaron el calendario, no la ambición”.
Ese análisis coincide con el diagnóstico de otros expertos, que consideran que Wall Street ha dejado atrás la etapa en la que premiaba cualquier inversión ligada a la inteligencia artificial para exigir ahora evidencias de que ese gasto terminará generando beneficios recurrentes y flujo de caja.
Aun así, el tono de los analistas sobre el negocio continúa siendo ampliamente positivo. John Godyn, analista de Citi, considera que “los resultados del segundo trimestre fueron uniformemente positivos” frente a la visión alcista que tienen, después de que la compañía superara las previsiones de ingresos, beneficio operativo ajustado y rentabilidad en sus tres principales divisiones: espacio, conectividad e inteligencia artificial.

La firma también destacó que la dirección adelantó su objetivo de alcanzar alrededor de US$1 billón de ingresos desde 2031 hasta 2030 e incluso planteó que podría lograrlo “potencialmente tan pronto como en 2029”, una previsión muy superior a las estimaciones actuales del mercado.
El mercado exige caja
La división de inteligencia artificial fue el principal motor de los resultados. Citi destacó que el beneficio operativo ajustado del negocio superó sus previsiones en casi US$1.500 millones y subrayó que “el periodo de recuperación de la inversión en capital para IA está siendo inferior a un año”, gracias al fuerte desequilibrio entre oferta y demanda de capacidad de computación.
Brian Dobson y Greg Pendy, de Clear Street, también mantienen una recomendación de compra y consideran que “el mercado infravalora la capacidad que la compañía ha financiado antes de que exista demanda contratada”.
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Los analistas resaltan que la división de inteligencia artificial alcanzó un beneficio operativo ajustado positivo antes de lo previsto y que la empresa dispone de US$100.000 millones en liquidez frente a una cartera de pedidos de US$47.500 millones.
Sin embargo, esos mismos analistas revisaron al alza sus previsiones de inversión tras conocer las nuevas guías de la compañía.
Clear Street espera ahora un gasto de capital cercano a US$65.300 millones en 2026 y no prevé que el flujo de caja libre sea positivo hasta 2030, un calendario que ayuda a explicar parte de la prudencia mostrada por el mercado.

Los analistas de Morgan Stanley destacaron que los ingresos superaron sus previsiones en un 16% y el beneficio operativo antes de depreciaciones y amortizaciones (EBITDA) lo hizo en un 75%, impulsados por el negocio de inteligencia artificial, Starlink para clientes empresariales y gubernamentales y el segmento espacial.
Al mismo tiempo, advirtió de que la compañía prevé mantener un gasto de capital similar al del segundo trimestre durante el resto del año, lo que supone alrededor de US$18.000 millones adicionales respecto a sus previsiones anteriores para la segunda mitad del ejercicio.
Deutsche Bank también revisó al alza sus previsiones de inversión y ahora estima un gasto de capital de US$172.500 millones en 2027, frente a los US$90.000 millones que proyectaba anteriormente, al considerar que la expansión de la capacidad de computación requerirá un ritmo de inversión muy superior.
Bloomberg Intelligence también considera que el crecimiento de la inteligencia artificial constituye el principal motor de SpaceX, aunque recuerda que ese negocio continúa requiriendo fuertes desembolsos.
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Los analistas George Ferguson y John Butler señalaron que “SpaceX planea hacer crecer de forma drástica el negocio de computación en su búsqueda de la rentabilidad”, aunque añaden que esa expansión exige un elevado gasto de capital, al tiempo que el desarrollo de Starship sigue absorbiendo recursos financieros.
Pese a la corrección, el consenso del mercado mantiene una visión favorable sobre la compañía. Según los datos Bloomberg, el 76,9% de los analistas recomienda comprar las acciones de SpaceX, frente al 17,9% que aconseja mantenerlas y el 5,1% que opta por vender. El precio objetivo medio se sitúa en US$222,60 por acción, lo que implica un potencial de revalorización cercano al 77,6% respecto al último precio de mercado.
El desbloqueo de acciones añade presión
A la lectura de los resultados se suma un factor técnico que podría condicionar el comportamiento bursátil en las próximas semanas.

Mañana comenzará el primer desbloqueo de acciones de la oferta pública inicial. Según Deutsche Bank, el 6 de agosto pasarán a poder negociarse alrededor de 912 millones de acciones y posteriormente se liberarán nuevos paquetes superiores a 300 millones de títulos cada 15 o 20 días hasta la publicación de los resultados del tercer trimestre, cuando se desbloqueará otro tramo cercano a 1.300 millones de acciones.
Para Dobson y Pendy, “la configuración actual responde a un problema de posicionamiento más que a un problema de tesis de inversión”, ya que el incremento de la oferta de acciones coincide con una cotización muy alejada de los máximos alcanzados tras la salida a bolsa.
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Los analistas de Clear Street consideran, además, que el primer desbloqueo supera por sí solo el volumen actual de acciones en libre circulación, por lo que estiman que la evolución del valor durante las primeras sesiones de agosto podría reflejar en mayor medida el efecto de esa nueva oferta de títulos que una valoración estricta de los resultados trimestrales.
Tras la publicación de los resultados, el mercado pasa a vigilar dos variables: la capacidad de SpaceX para rentabilizar su inversión en inteligencia artificial y el impacto del desbloqueo de acciones sobre la evolución del valor.













