UBS cree que el fútbol dejó de ser solo un deporte y hoy ya es una industria invertible

El banco suizo identifica cambios en la monetización, la tecnología y la propiedad de los clubes que están acercando el fútbol a una nueva categoría de activos para los inversores.

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El logotipo de Puma se exhibe en un expositor de ropa de fútbol durante la conferencia de prensa sobre los resultados anuales de Puma SE, celebrada en Herzogenaurach, Alemania.

Bloomberg Línea — Con el Mundial de 2026 recién inaugurado y miles de millones de personas pendientes del torneo, UBS considera que el fútbol se ha convertido en mucho más que un deporte.

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En un informe dedicado a la evolución de esta industria, el banco suizo argumenta que el deporte más popular del planeta ha desarrollado características que lo acercan cada vez más a un sector empresarial estructurado, con fuentes de ingresos diversificadas, operaciones más profesionalizadas y un atractivo creciente para el capital institucional.

La tesis parte de una realidad de escala global. Según UBS, el fútbol cuenta con unos 5.000 millones de aficionados en todo el mundo y los grandes torneos concentran audiencias difíciles de igualar para cualquier otro contenido en directo. El Mundial de 2026, señala el informe, podría involucrar a más de 6.000 millones de personas y generar un impacto de US$41.000 millones sobre el PIB mundial.

Para los autores, el cambio no se explica únicamente por el tamaño de las audiencias.

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Soccer fans hold Mexican flags while watching a monitor broadcasting the Group F opening match of the FIFA World Cup between Mexico and Germany at a viewing party in the Zocalo in Mexico City, Mexico, on Sunday, June 17, 2018. Mexico's Hirving Lozano goal gave his team a 1-0 stunning victor over World Cup defending champions Germany. Photographer: Alejandro Cegarra/Bloomberg

Marianna Mamou, Mark Andersen, Karim Cherif y Thomas Parmentier sostienen que el crecimiento de la industria deportiva está respaldado por factores estructurales que abarcan desde el consumo de retransmisiones por streaming hasta nuevas formas de monetización publicitaria, el uso de datos para aumentar el valor de los patrocinios y la aparición de nuevas generaciones de aficionados.

En palabras de UBS, “el deporte en directo sigue siendo uno de los pocos formatos de contenido capaces de ofrecer grandes audiencias en tiempo real”, mientras que las formas de capturar y monetizar esa atención se extienden “mucho más allá de la ventana tradicional de retransmisión”.

El resultado es una industria cuya evolución puede observarse con especial claridad en el fútbol. UBS afirma que este deporte ofrece “una lente particularmente clara a través de la cual observar esta transición”, ya que combina alcance global, arraigo institucional y una creciente profesionalización tanto dentro como fuera del campo.

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De la improvisación a la optimización

Una parte importante de la transformación identificada por UBS se encuentra en la propia evolución del juego. Durante la última década, el fútbol se ha vuelto más estructurado, más intenso y más dependiente de procesos repetibles que de la improvisación individual.

El informe utiliza las jugadas a balón parado como uno de los mejores ejemplos de ese cambio. En la Premier League, casi el 28% de los goles anotados en la temporada 2025-2026, excluidos los penaltis, procedieron de acciones de estrategia, frente al 22% registrado desde la temporada 2015-2016. Además, un 19% de esos tantos llegó tras saques de esquina.

La importancia creciente de estos detalles refleja un fenómeno más amplio.

A display of Adidas AG World Cup 2026 footballs in their flagship store in Herzogenaurach, Germany, on Wednesday, March 4, 2026. Adidas forecast higher profits this year and market share gains through 2028 as the German brand looks to maintain its momentum with retro sneakers and new running and football products. Photographer: Alex Kraus/Bloomberg

Los clubes han incorporado especialistas, herramientas analíticas y procesos de preparación cada vez más sofisticados para obtener ventajas competitivas marginales. UBS considera que las diferencias ya no dependen únicamente del talento, sino también de la capacidad de convertir la información y la preparación en rendimiento medible.

Anders Lindegaard, responsable del segmento Sports & Athletes de UBS para EMEA, resume esa evolución al afirmar que “el mayor cambio de la última década ha sido el aumento de las exigencias físicas” y que los sistemas actuales son “mucho más estructurados, profesionales y basados en datos de lo que eran hace 15 años”.

Ese proceso tiene implicaciones que trascienden el rendimiento deportivo. A medida que los clubes invierten más recursos en ciencia deportiva, recuperación, nutrición y análisis de datos, sus estructuras operativas se parecen cada vez más a las de empresas especializadas en optimización de activos.

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UBS observa que la gestión de plantillas, la prevención de lesiones y la disponibilidad de los jugadores se han convertido en variables estratégicas con impacto económico directo.

La tecnología ha acelerado esa transformación. Los sistemas de seguimiento, los dispositivos portátiles y las plataformas de análisis permiten monitorizar cargas de trabajo, aceleraciones, recuperación física y niveles de fatiga. Para UBS, los datos han dejado de ser una herramienta complementaria para convertirse en una parte central de las operaciones diarias de los clubes.

Derechos audiovisuales, datos y formas de monetización

La evolución financiera del fútbol constituye el núcleo de la tesis de UBS sobre su atractivo como activo de inversión.

UBS Group AG Second Quarter Profit Beats Estimates

El banco señala que la economía del deporte ya no depende exclusivamente del día de partido. El crecimiento del streaming, la televisión conectada y los modelos directos al consumidor han modificado el funcionamiento tradicional de los derechos audiovisuales y ha elevado el valor del contenido deportivo en directo.

La explicación es sencilla: en una economía digital dominada por el consumo bajo demanda, el deporte conserva una característica escasa. Sigue siendo uno de los pocos contenidos capaces de reunir audiencias masivas al mismo tiempo. Esa escasez sostiene el valor de los derechos audiovisuales y aumenta el interés de plataformas tecnológicas, anunciantes y patrocinadores.

Sin embargo, UBS destaca que la monetización ya no termina cuando concluye un partido.

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El consumo se ha fragmentado entre redes sociales, vídeos cortos, resúmenes, comentarios y contenidos distribuidos a lo largo de toda la semana. Según los datos citados por la entidad, el 74% de los aficionados al deporte utiliza redes sociales para seguir o ver contenidos deportivos, mientras que el 61% consume resúmenes y clips y el 35% los visualizó en dispositivos móviles durante la última semana.

Ese cambio amplía el inventario comercial disponible para clubes, ligas y propietarios de derechos. También multiplica los puntos de contacto con los aficionados y permite monetizar la atención a través de formatos que antes no existían.

UBS considera que esta dinámica está modificando la composición de los ingresos del sector. Los derechos audiovisuales continúan siendo fundamentales, pero ahora se complementan con publicidad digital, patrocinios basados en datos y relaciones directas con los aficionados.

Seleção de futebol do Catar

El informe concluye que esta combinación genera perfiles de ingresos más diversificados y, en determinados casos, más predecibles.

La recopilación y explotación de datos también se ha convertido en un activo estratégico. Los clubes utilizan plataformas digitales para conocer mejor a sus seguidores, personalizar contenidos y fortalecer vínculos comerciales. UBS cita el caso del Bayern de Múnich y su sistema “Golden Fan Record”, diseñado para integrar información procedente de decenas de sistemas internos y mejorar la gestión de la relación con los aficionados.

La consecuencia es que el valor económico de una entidad deportiva depende cada vez menos de un único partido y cada vez más de su capacidad para gestionar audiencias, datos y comunidades globales.

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Capital institucional y el deporte como clase de activo

La profesionalización de las operaciones y la diversificación de ingresos han transformado también la forma en que los inversores observan el sector.

UBS sostiene que los clubes ya no son percibidos exclusivamente como proyectos deportivos o culturales. La entidad explica que cada vez se consideran más “activos escasos con flujos de caja diversificados” capaces de generar ingresos a través de actividad comercial, derechos audiovisuales, patrocinios, venta de productos y explotación de infraestructuras.

Las cifras reflejan esa evolución. Según los datos recogidos por el informe, los 20 clubes con mayores ingresos del mundo alcanzaron un récord de 12.400 millones de euros en la temporada 2024-2025, un 11% más que un año antes. El crecimiento estuvo impulsado por ingresos comerciales, audiovisuales y de día de partido.

UBS Group AG Second Quarter Profit Beats Estimates

El desarrollo de estadios multifuncionales aparece como uno de los ejemplos más visibles. UBS destaca que los nuevos recintos se diseñan para albergar conciertos, conferencias, experiencias premium y actividades de entretenimiento durante todo el año. Esta estrategia busca aumentar la utilización de los activos y generar flujos de ingresos más amplios que los vinculados exclusivamente al calendario deportivo.

Ese cambio ayuda a explicar la entrada de nuevos inversores. El informe recoge que más del 36% de los clubes de las cinco grandes ligas europeas contaban con respaldo de fondos de capital privado, capital riesgo o deuda privada en la temporada 2025-2026.

Las fórmulas de inversión también se han diversificado. UBS identifica participaciones minoritarias, adquisiciones de control, financiación respaldada por activos y acuerdos de reparto de ingresos como algunas de las estructuras más utilizadas para desplegar capital en el sector.

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Aun así, la entidad advierte que el fútbol no está exento de riesgos. Los resultados pueden variar según la liga, la geografía o el modelo de negocio. Además, factores como cambios regulatorios, problemas de gobernanza o deterioros en los ingresos audiovisuales pueden afectar las valoraciones.

Por ello, UBS distingue entre inversiones impulsadas por la pasión y otras orientadas al retorno financiero. La diferencia, sostiene el informe, es cada vez más relevante para los inversores institucionales.

La conclusión de la entidad no se centra en un club concreto ni en una competición específica. UBS afirma que el fútbol muestra cómo el deporte se ha vuelto “más institucionalizado, más desarrollado comercialmente y más fácil de entender para el capital de largo plazo”, una evolución que abarca la forma en que se juega, se consume, se gestiona y se financia.

Signage for the FIFA World Cup at the World Trade Center PATH train station in New York, US, on Thursday, May 21, 2026. A thousand New Yorkers will win $50 tickets to the FIFA World Cup in June and July, giving them a way around sky-high prices that have stirred anger among soccer fans. Photographer: Michael Nagle/Bloomberg

A medida que los ingresos se diversifican, los datos adquieren mayor relevancia y las estructuras de propiedad evolucionan, la atención de los inversores seguirá concentrándose en variables que antes apenas formaban parte de la conversación deportiva: capacidad de monetización, calidad de los activos, estabilidad de los flujos de caja y alcance global de las audiencias.

Son esos factores, más que los resultados de un fin de semana, los que UBS identifica como la base de la transformación del fútbol en una industria global cada vez más atractiva para el capital.

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