Un superpetrolero chino cargado con crudo iraquí intenta atravesar el estrecho de Ormuz mientras Estados Unidos intensifica el control naval sobre la estratégica vía marítima.
Transparencia Venezuela expone la manera en que ha aumentado el número de buques sancionados y furtivos en las costas del país desde la caída de Nicolás Maduro.
La OMI trabaja en un plan para evacuar unos 800 buques varados en el Golfo Pérsico, que solo se activará cuando haya señales claras de desescalada y ausencia de minas en la zona.
Un superpetrolero gestionado por una naviera griega cruzó el estrecho de Ormuz con su señal apagada, en medio de bloqueos de EE.UU. e Irán que mantienen restringido el paso y tensionan el mercado energético.
Tres buques de la flota oscura que cargaron petróleo antes del derrocamiento de Maduro siguen varados frente a la costa venezolana. Su inmovilidad revela los rezagos de años de comercio clandestino.
La investigación de la Marina mexicana contrasta con la versión previa de la presidenta Claudia Sheinbaum sobre una investigación penal de un solo buque.
Estados Unidos incautó otro petrolero cerca de Venezuela, elevando a seis el número de buques retenidos en el último mes por su presunta vinculación con la exportación de crudo sancionado.
Los buques de la Armada estadounidense están actualmente aplicando una “cuarentena” a las exportaciones de petróleo venezolano como parte de los esfuerzos del presidente para presionar a los funcionarios de ese país.
El mercado mundial de la energía está atento a cualquier señal de interrupción del suministro procedente de Venezuela en medio de las crecientes tensiones con EE.UU.
Junto al barco había una imagen de Trump levantando el puño en el aire en una casi copia de la pose desafiante que adoptó minutos después de sobrevivir a un intento de asesinato en 2024.
Desde el 11 de diciembre, unos 14 buques han cargado, y al menos seis de ellos estaban sometidos a sanciones, según datos de la empresa de inteligencia marítima Kpler.
La incautación marca lo que probablemente sea el comienzo de una nueva fase en la presión intensificada de la administración Trump contra Nicolás Maduro.
La administración del presidente Donald Trump está intensificando la presión sobre Venezuela apuntando a los ingresos petroleros críticos para la supervivencia del régimen de Nicolás Maduro.
Las tarifas de referencia para los buques de transporte de crudo muy grandes que pueden transportar hasta 2 millones de barriles desde Medio Oriente a China subieron a casi US$137.000 al día a finales de la semana pasada.
Los bonos en default de Venezuela superaron los 30 centavos por dólar, un nivel no visto desde 2019, impulsados por la creciente presión militar de EE.UU. y expectativas de un posible cambio de régimen.
Trump ha atacado repetidamente embarcaciones en aguas del Caribe y el Pacífico, alegando que estas operaciones están acabando con la vida de narcoterroristas que introducen drogas en EE.UU.
El organismo internacional, cuya presidencia pro tempore asumió Colombia en abril pasado, no se había pronunciado sobre el despliegue naval de Estados Unidos cerca de Venezuela a mediados de agosto.