La crisis logística que desató el Covid-19 aún no da señales de terminar. En la recta final del año los fletes marítimos subirán y el alza no será despreciable.
Los costos de transporte marítimo, la disminución de las frecuencias de viaje y el poco peso de la región en el negocio auguran que habrá poca oferta y altos precios.