Los operadores esperan ahora el resultado de la próxima ronda de negociaciones, que se cree que podría tener lugar antes de que expire el actual alto al fuego.
Con el petróleo superando los US$115 el barril e Irán manteniendo el estrecho de Ormuz prácticamente cerrado, los operadores de divisas están recurriendo a su libro de jugadas de 2022.
El banco sostiene que la caída del dólar responde a factores cíclicos vinculados a coberturas, flujos y ciclo global, sin evidencia de una pérdida estructural de su rol dominante.
Los jefes de Finanzas de la eurozona están presionando para reforzar el papel internacional del euro, mientras la volatilidad política en EE.UU. y un dólar más débil reconfiguran el equilibrio monetario global.
Los planes siguen a las emisiones del Tesoro por valor de US$10.800 millones en los mercados internacionales el año pasado, un récord en una serie histórica que se remonta al año 2000.
La divisa ganó hasta un 1,7% hasta los US$1,2081, extendiendo su avance mientras el dólar retrocedía de nuevo frente a todos los principales pares del Grupo de los 10.
Los operadores de opciones esperan que la subida del euro reciba un nuevo impulso la próxima semana, ya que se espera que la reunión del Banco Central Europeo subraye su divergencia política con la Reserva Federal.
Un estudio revela que solo tres monedas han ganado valor frente al dólar en el último siglo, mientras la divisa conserva su rol central en reservas, comercio y mercados financieros.