El New Glenn, pieza clave en los planes de Blue Origin para la exploración espacial, lleva años de retraso y se ha enfrentado a periodos de espera entre vuelos más largos de lo previsto.
La empresa de Jeff Bezos espera competir con SpaceX y United Launch Alliance para lanzamientos con un valor potencial de varios miles de millones de dólares.
Funcionarios del Bezos Earth Fund afirmaron que siguen comprometidos a desembolsar US$10.000 millones para 2030. Sin embargo, a falta de cuatro años para que se cumpla el plazo, hasta ahora solo se ha asignado el 28% de los fondos prometidos.
El cohete de Blue Origin está llamado a desempeñar un papel clave en el programa Artemis de la NASA, cuyo objetivo es enviar seres humanos de vuelta a la Luna.
La dotación, denominada “Campaña para el Futuro”, tiene como objetivo garantizar una reserva de fondos específica para complementar los esfuerzos anuales de recaudación de fondos del grupo.
Nicole Kidman, Lauren Sánchez, Maluma, Zoé Kravitz y Serena Williams fueron de los primeros en recorrer la alfombra roja de la gala auspiciada por Jeff Bezos.
Según el periódico, que cita fuentes cercanas a la operación, la nueva financiación valora la compañía, cuyo nombre en clave es Proyecto Prometeo, en US$38.000 millones.
Blue Origin suspenderá los vuelos turísticos al espacio durante “al menos dos años” para dar prioridad al desarrollo de su módulo de aterrizaje lunar y otras tecnologías lunares.
Project Prometheus, que Bezos cofundó con el científico Vik Bajaj, utilizará la IA para acelerar la ingeniería y la fabricación en campos como el aeroespacial y el automovilístico, informó el New York Times.