El ICE avanza en un plan para reducir su red de centros de detención y concentrarla en unas pocas megainstalaciones, muchas de ellas antiguos almacenes industriales, en medio de oposición local, demandas judiciales y un ambicioso plan de gasto federal.
Las demandas de los demócratas también piden que se prohíba a los agentes federales realizar operaciones cerca de escuelas, hospitales, iglesias, centros de votación y tribunales.
Las demandas, anunciadas dos días antes de que venza el plazo de financiación, incluyen la imposición de nuevas restricciones al uso de la fuerza en las divisiones policiales del Departamento de Seguridad Nacional.
Funcas advierte sobre la presunta falta de una planificación adecuada de la política migratoria en España, ante la ausencia de una estrategia definida tanto sobre cuántos inmigrantes se reciben como sobre su perfil.