La salida, ante la posibilidad de ser sancionadas por Trump debido a sus relaciones comerciales con GAESA, asesta un golpe al decadente turismo en la isla.
El Gobierno del presidente Miguel Díaz-Canel sostuvo que el conglomerado empresarial ni es opaco ni está al servicio de las élites, como señala Estados Unidos.
Pekín señala ahora una postura mucho más firme contra tales restricciones al ordenar a las empresas que no acaten las sanciones estadounidenses impuestas a cinco refinerías nacionales.
La flexibilización de sanciones a Venezuela puede generar un impulso importante en el corto plazo, particularmente a través del sector petrolero. No obstante, la recuperación sostenida del país dependería de factores mucho más profundos.
Una licencia general emitida el martes por el Departamento del Tesoro permite a instituciones financieras y otras entidades hacer negocios con el banco central de Venezuela.