Colombia

En tiempos difíciles el seguro de crédito toma fuerza para proteger la liquidez

En momentos en donde la inflación galopa y las tasas de interés suben con fortaleza para frenarla es importante asegurar tener flujo de caja disponle

Bloomberg Línea
Por Daniel Guerrero
20 de septiembre, 2022 | 04:00 AM
Tiempo de lectura: 4 minutos

Bogotá — Las empresas buscan asegurar su liquidez y su flujo de caja en momentos en los que las condiciones económicas no lucen muy favorables. Es por eso que los seguros de crédito cada vez se consolidan más como una alternativa que les permita tener la tranquilidad financiera.

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Bloomberg Línea habló con Manuel Arévalo, presidente de Cesce en Colombia, para conocer cómo avanza este ramo de seguros en medio de la turbulencia económica que se vive en el marco de la reactivación económica, inflación alta y tasas de interés del banco central colombiano al alza.

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Según Arévalo el inicio de año fue muy bueno, pero no desconoce que el futuro es retador para consolidar el desempeño de la primera parte. “Hemos tenido un año muy positivo. En los dos ramos que manejamos crecimos bien. Nos especializamos en seguro de crédito, en donde estamos creciendo al 42%, y lo que vemos es que hay una mejor percepción del riesgo por la coyuntura económica y geopolítica y adicionalmente, por los incrementos en precios que hubo por temas inflacionarios y la escasez en la cadena de suministros y pues han tenido que subir los precios. Creemos que eso se logrará mantener hasta final de año”, dice.

Agrega que “en el ramo de cumplimiento también vamos muy bien, aunque no igual que en crédito, lo hacemos al 17% pero es mucho mejor de lo que teníamos presupuestado para este año que era de alrededor del 10% y eso está apalancado por la redefinición de nuestra estrategia. Mi expectativa es incrementarlo hacia final de año”.

El presidente de Cesce en Colombia reconoce que el buen desempeño que se tuvo en la primera parte del año obedece, en parte, a la percepción de riesgo que puedan temer las empresas hacia un horizonte próximo. “En cierta medida sí. Porque en el confinamiento hubo un riesgo emergente importante que no se materializó como se esperaba, después tuvimos otro riesgo emergente que fueron los paros y los bloqueos y eso tuvo una afectación real mayor en las empresas que los confinamientos de 2020, pero ahí ya vemos un segundo riesgo emergente; y después llegó toda esta situación geopolítica y socioeconómica que se deriva de los confinamientos y paros del año pasado entonces las empresas sí tienen una mayor percepción de riesgo y parte de la nueva contratación la veo apalancada en eso”.

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Además, añade que “las empresas de todas maneras, pese a la percepción de riesgo, siguen viendo el seguro de crédito como una herramienta financiera muy costosa, y como ellos no ven todavía materializada la pérdida prefieren seguir gestionándolo como hasta hoy lo hacen, pero yo creo que con todo lo que sigue pasando hoy, más el cambio de Gobierno, que genera un cambio de lineamiento hacia adelante, pues eso trae más incertidumbre”.

Es por ello que considera que “tiene que llevar a que esa percepción de riesgo aumente más y que con ello aumente la contratación de primas, y la siniestralidad, que ha estado relativamente calmada se vea afectada y se materialicen más siniestros”.

Explica Arévalo que los seguros de crédito generalmente son para garantizar el impago, porque hay empresas que tienen muy claro que si hoy venden y mañana no recuperan van a tener una afectación que incluso las puede hacer inviables.

“Hay otros que lo contratan porque si no dan crédito no tienen la posibilidad de cerrar negocios. Ahí hay una alternativa para relaciones comerciales nuevas en las que no se conocen mucho las partes. Para mí el seguro de crédito termina siendo una herramienta para crecer porque si yo soy muy conservador frente al crédito a mis clientes con un seguro puedo mejorar los términos, además, de proteger el flujo de caja que es el corazón de la cobertura”, complementó Arévalo.

También reconoció que el actual escenario de tasas altas es un dinamizador del ramo. “Esto es crédito comercial, es de las ventas que una empresa le hace a otra empresa, digamos que cuando comienzan a incrementarse las tasas bancarias uno sabe que los flujos de caja de las empresas se van a estresar. Así que seguramente empiecen a mirar los estados financieros de sus clientes porque entre más deuda tengan más pesada se le va a hacer la carga financiera y por eso pueda que prioricen los pagos bancarios frente a los pagos a proveedores y si hay empresas con altos endeudamientos financieros y con tasas tan altas pues puede que algunas tengan problemas estructurales y no pueda pagar sus cuentas a proveedores”, dijo el ejecutivo.

Sobre el comportamiento de los siniestros en el ramo de seguros de crédito explicó que “según la tendencia que vemos hay razones para creer que la siniestralidad va en aumento, quizá más en unos que en otros sectores. Tenemos estimaciones que revisamos mensualmente y si nos paramos 3 meses atrás la siniestralidad ha acelerado más de lo que esperábamos, hay un pico mayor al estimado. En la meta 2022 vamos por debajo, estimamos una siniestralidad del 47%, es decir, que de cada 100 pesos que recibo de prima 47 se van a siniestro y la tasa de siniestralidad actual es de alrededor del 33%. Pero subió muy rápido en 3 meses, venimos del 20%”.

Finalmente, explicó que el cambio de Gobierno es otro de los factores que dinamiza el ramo. “El gobierno aún está en su fase inicial para definir su política, pero lo que ha dejado ver a las empresas es que aún no envía el mensaje de tranquilidad que los empresarios necesitan y ellos meten esa incertidumbre en sus matices de riesgo”, concluyó Arévalo.

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