Bloomberg — Una empresa comercial de Florida se encuentra en negociaciones avanzadas para enviar a Cuba el mayor cargamento de combustible estadounidense desde la administración de Eisenhower, mientras la nación insular se enfrenta a una grave crisis energética.
Vanguard Energy ya enviaba pequeños cargamentos de gasolina y diésel a Cuba y ahora se está preparando para aumentar esos volúmenes, según declaró el presidente de la compañía, Matthew Klann.
Ver más: Trafigura suspende envíos de zinc desde Cuba por presión de sanciones de EE.UU.
La empresa arrendó recientemente tanques de almacenamiento en Cuba como parte de sus preparativos para exportar 250.000 barriles de diésel y gasolina. Según explicó Klann en una entrevista, el combustible está destinado exclusivamente al sector privado, no a entidades estatales.
De concretarse, sería el mayor cargamento de combustible estadounidense con destino a Cuba desde que la administración Eisenhower congeló la mayor parte del comercio con la isla en represalia por la confiscación de los activos de refinerías de petróleo estadounidenses por parte del régimen de Fidel Castro en 1960.
El envío constará de 100.000 barriles de gasolina y 150.000 de diésel. Según estimaciones del gobierno estadounidense, esa cantidad de gasolina es suficiente para cubrir casi 11 días de demanda habitual.
Tras la captura por parte de Estados Unidos del líder de Venezuela, principal aliado de Cuba, en enero, los suministros de energía estadounidenses a la isla se han destinado a esfuerzos humanitarios y empresas privadas que incluyen aproximadamente 9.200 pequeñas empresas.
Klann afirmó haber obtenido ya la aprobación del gobierno cubano. Los Departamentos del Tesoro y de Estado de Estados Unidos no respondieron de inmediato a las solicitudes de comentarios sobre los planes de Vanguard. La embajada cubana en Washington y el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, encargados de atender las consultas de la prensa internacional, tampoco respondieron de inmediato.
Ver más: Naciones Unidas dice que niños están muriendo en Cuba por sanciones de EE.UU.
Los recientes envíos de Vanguard se realizaron después de que el Departamento de Comercio de Estados Unidos flexibilizara en febrero las restricciones para permitir la venta de combustible estadounidense a empresas privadas cubanas.
Aunque la economía cubana lleva años en crisis, la situación empeoró el año pasado tras la imposición por parte de Estados Unidos de un bloqueo petrolero de facto contra Venezuela, hasta entonces el principal benefactor de Cuba. El cerco impuesto por la administración Trump se endureció con el derrocamiento del líder venezolano Nicolás Maduro a principios de este año. Los esfuerzos rusos por abastecer a Cuba han fracasado en gran medida.
Vanguard ha asegurado preliminarmente un buque con bandera estadounidense para el viaje, así como el suministro de gasolina y diésel de una refinería en Texas. También firmó un contrato de arrendamiento de cinco años con una entidad vinculada al gobierno cubano, lo que le permite utilizar tanques de almacenamiento en la isla para facilitar la distribución de los combustibles, según indicó Klann.
Si bien las negociaciones se encuentran en una fase avanzada, la empresa aún está ultimando los detalles.
La administración Trump impulsa reformas políticas y económicas en la isla mediante una combinación de sanciones, el corte del suministro energético y la imposición de aranceles a cualquier país dispuesto a exportar crudo a Cuba. Sin petróleo para la generación de energía y la producción de combustibles, el país se ha sumido en la oscuridad. Los cubanos han sufrido apagones prolongados, lo que ha provocado disturbios y protestas esporádicas en toda la isla.
Ver más: Visa y Mastercard dejarán de operar pronto en Cuba en medio de la presión de Trump
Ante la escasez de combustible en el país, se flexibilizaron las restricciones. En febrero, el gobierno del presidente Miguel Díaz-Canel autorizó a empresas privadas a importar combustibles, un privilegio que antes estaba reservado exclusivamente al Estado.
Desde entonces, los envíos de menor volumen se realizan en los llamados isotanques, que son grandes cilindros montados dentro de la estructura de un contenedor marítimo estándar. Cada uno transporta no más de 150 barriles de combustible y suelen ser mucho más caros que los envíos a granel a bordo de buques cisterna que pueden transportar 250.000 barriles por viaje.
Lea más en Bloomberg.com













