Bloomberg Línea — La Luna se interpondrá este miércoles entre la Tierra y el Sol en un eclipse solar que podrá observarse de forma total en algunas zonas de Groenlandia, Islandia, España y otros territorios, mientras que en otras regiones será visible de manera parcial.
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Ante el interés que genera el fenómeno, especialistas en oftalmología advierten que mirar directamente al Sol sin protección adecuada puede provocar lesiones permanentes en la retina, incluso cuando la exposición en por poco tiempo.
El oftalmólogo y especialista en retina Mark Cahill, del Royal Victoria Eye and Ear Hospital de Irlanda, explicó a RTÉ Lifestyle que el daño puede producirse sin dolor y que sus efectos pueden tardar varios días en hacerse evidentes.
La lesión se conoce como retinopatía solar y ocurre cuando la intensa energía de la luz solar alcanza la retina, el tejido ubicado en la parte posterior del ojo que convierte la luz en señales que el cerebro interpreta como imágenes.
Cahill explicó que la luz del Sol puede dañar la mácula, la zona central de la retina responsable de buena parte de la visión fina. Como la retina no tiene receptores del dolor, una persona puede lesionarse mientras observa el Sol sin notarlo.
Los primeros síntomas pueden incluir visión borrosa o alteraciones en la zona central del campo visual. Según el especialista, el efecto puede aumentar durante los días posteriores a la exposición y, en algunos casos, convertirse en permanente.
Datos del Royal College of Ophthalmologists recogidos después del eclipse solar de 1999 en Reino Unido registraron alrededor de 70 casos de problemas de visión. Cerca del 40% de las personas afectadas había observado el eclipse durante menos de un minuto.
Las gafas de sol no son suficientes
Las gafas de sol convencionales, incluso las más oscuras, no ofrecen la protección necesaria para mirar directamente al Sol durante un eclipse.
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Tampoco es seguro o aconsejable utilizar dos pares de gafas de sol, lentes 3D, cristales ahumados, gafas de soldador o filtros para prismáticos.
Para observar el Sol directamente se necesitan gafas para eclipses o visores solares que cumplan con la norma internacional ISO 12312-2. La NASA señala que estos dispositivos están diseñados específicamente para filtrar la radiación solar peligrosa.
De igual forma, aunque tenga las gafas homologadas puestas, no es recomendable mirar al Sol más de un minuto seguido. Tenga en cuenta que las gafas deben cubrir todo el campo de visión y sí tienen rayones, roturas o cualquier otro daño, deben desecharse.
Las gafas para eclipses no deben utilizarse como protección mientras se mira el Sol a través de dispositivos como cámaras, binoculares o telescopios que no tengan filtros solares específicos en la parte frontal del equipo.
Cómo observar el eclipse sin gafas especiales
Quienes no tengan gafas para eclipses pueden recurrir a una observación indirecta, sin mirar directamente al Sol. NASA recomienda, entre otros métodos, utilizar un proyector de orificio, conocido como “pinhole projector”.
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El método consiste en colocarse de espaldas al Sol y dejar que la luz atraviese un pequeño orificio para proyectar la imagen del Sol sobre una superficie.
De esta manera se observa la proyección y no el Sol directamente.
En los eclipses solares totales existe una excepción: durante la breve fase de totalidad, cuando la Luna cubre completamente la parte brillante del Sol, es posible observarlo directamente sin protección. Antes de esa fase y en cuanto reaparezca cualquier parte del Sol, es necesario volver a utilizar las gafas para eclipses.













