Bloomberg Línea — América Latina enfrenta el desafío de aprovechar su riqueza en minerales críticos más allá de la extracción, en un mercado donde la capacidad de procesamiento continúa concentrada en potencias industriales como China, que pueden convertir estos recursos en insumos estratégicos para sectores como la inteligencia artificial (IA), la energía y la defensa.
La región tiene “una oportunidad histórica” para transformar su abundancia de recursos naturales en un motor de crecimiento más sostenible, respondió a Bloomberg Línea Alejo Czerwonko, CIO de Mercados Emergentes de UBS Global Wealth Management (UBS). Latinoamérica “ocupa una posición estratégica en minerales críticos, energía y agricultura, sectores cada vez más importantes en un mundo enfocado en la seguridad energética, alimentaria y tecnológica”.
Para capturar ese potencial, Czerwonko considera que el desafío es ir más allá de la exportación de materias primas y desarrollar cadenas de valor con mayor procesamiento, manufactura y contenido tecnológico.
Esto requiere modernizar y formalizar las economías, atraer inversión privada y mantener fundamentos macroeconómicos sólidos, incluidos bancos centrales independientes, disciplina fiscal y reglas claras para el sector privado.
Asimismo, la creciente atención de Estados Unidos hacia América Latina y la búsqueda de cadenas de suministro más resilientes abren una oportunidad para profundizar la integración productiva y ampliar la participación de la región en sectores estratégicos.
“A pesar de este potencial, el rol de la región continúa siendo mayoritariamente extractivo. La brecha respecto a las grandes potencias industriales es inmensa”, dijo a Bloomberg Línea el director global de Metales y Minería de Citi (C), William Husband.
La relevancia de América Latina radica en su posición como proveedor de materias primas críticas, especialmente por sus grandes reservas de cobre y litio y por el potencial para diversificar una capacidad de refinación que actualmente está altamente concentrada en China, explicó el analista.
Sin embargo, la capacidad regional de procesamiento continúa rezagada frente a la producción minera.“Mientras Chile refina aproximadamente 1,7 millones de toneladas (Mt) de cobre, China procesa cerca de 14 Mt”, anotó el analista de Citi.
A pesar de estos desafíos, América Latina lideró las inversiones globales en exploración minera en 2025.
El mercado regional de minerales alcanzaría un valor de US$130.000 millones en minería y US$24.000 millones en refinación para 2040, según cifras recopiladas por Citi.
La misma fuente estima que los proyectos mineros previstos no serían suficientes para cubrir la demanda global de cobre y litio en 2035.
Husband detalló que la Agencia Internacional de la Energía (AIE) estima que los proyectos actualmente anunciados cubrirían apenas el 76% de la demanda global de cobre y el 68% de la de litio para 2035. “Dado que este déficit no responde a una falta de reservas físicas sino a cuellos de botella en la ejecución de proyectos (infraestructura, demoras regulatorias y estructuración financiera), el desenlace de esta coyuntura histórica no está predeterminado”.
Aprovechar el potencial de los minerales críticos

Para aprovechar el potencial de los minerales críticos, Citi propone una serie de políticas y medidas para los países de América Latina:
- Estabilidad y previsibilidad regulatoria: Citi considera que mecanismos como el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) de Argentina, que garantiza estabilidad fiscal, aduanera y cambiaria por un periodo de hasta 30 años, son fundamentales para atraer inversiones a largo plazo.
- Agilización de licencias y permisos: proyectos como el propuesto régimen especial de licencias en Brasil (que busca reducir los plazos de aprobación a unos 12 meses) o los decretos de vía rápida (fast-track) en Colombia para consultas previas y licencias ambientales “muestran el camino para evitar bloqueos burocráticos”, consideró William Husband.
- Incentivos para la refinación y procesamiento local (downstream): Husban dice que sin estímulos adecuados, las inversiones de refinación tienden a concentrarse en los países de origen de las multinacionales mineras. “Brasil y Chile evidencian la necesidad de políticas explícitas para generar valor agregado dentro del territorio nacional”.
- Desarrollo de mercados de capitales mineros: también consideró clave fomentar la creación de segmentos bursátiles especializados e incentivos tributarios para la exploración minera preoperativa, inspirándose en los exitosos modelos de Canadá y Australia (estrategia actualmente bajo análisis en Brasil).
- Alianzas de valor integral: otra de las estrategias sugeridas pasa por priorizar acuerdos internacionales que no solo impliquen inyección de capital, sino que garanticen transferencia tecnológica y acceso real a nuevos mercados, línea de trabajo que impulsa el Ministerio de Minas y Energía de Brasil.
- Financiamiento estructurado por etapas de ciclo de vida: como parte de un modelo recomendado por Citi, el financiamiento debería adaptarse a las distintas etapas de desarrollo de los proyectos. En la fase de exploración, propone recurrir a subvenciones estatales y capital de riesgo; durante la construcción, a préstamos concesionales, garantías y acuerdos de compra a largo plazo (offtake); y en la etapa de producción, a seguros de cobertura, créditos fiscales y mecanismos de estabilización macroeconómica.
Ver más: ¿Momento de invertir en cobre? Citi revela proyección para 2050 y la oportunidad para Latinoamérica
El futuro del cobre

Según cálculos presentados por Citi en un reciente foro virtual, el mundo necesitará en los próximos 25 años, entre 2025 y 2050, una cantidad de cobre similar a la producida durante los 125 años anteriores.
En este marco, Scotiabank (BNS) dice que América Latina necesita promover inversión de calidad, transferencia tecnológica, infraestructura y reglas estables que permitan avanzar hacia actividades de mayor valor agregado.
Una estrategia para aprovechar la sólida demanda mundial de cobre sería ampliar la capacidad de fundición y refinación local en mercados clave como Perú y Chile, de acuerdo con el banco.
Por ejemplo, “Southern Perú es la única minera que cuenta con un centro de estas características de cobre en el país, ubicado en Ilo”, dijo a Bloomberg Línea Katherine Salazar Uriarte, analista sénior de Estudios Económicos en Scotiabank en ese país.
Una mayor capacidad de procesamiento permitiría a Perú exportar no solo cobre concentrado, sino también cobre refinado, con un mayor valor agregado para el país.
Además, una mayor disponibilidad de cobre refinado podría impulsar el desarrollo de manufacturas como alambres, cables de cobre y componentes eléctricos, lo que permitiría al país ingresar a nuevos mercados.
Esto ocurriría en un escenario en el que la electrificación, la expansión de las redes eléctricas y la infraestructura asociada a la IA seguirán impulsando la demanda global, mientras la oferta permanece limitada.
Sin embargo, desarrollar productos con mayor valor agregado también podría aumentar la exposición de la región a medidas arancelarias.
“Los aranceles aplicados por la administración de EE.UU se concentran actualmente en manufacturas y productos semielaborados de cobre, mientras que los concentrados y refinados quedaron excluidos”, anotó Salazar Uriarte. “Sin embargo, todavía está en los planes la posibilidad de aplicar un arancel, principalmente al cobre refinado, según un estudio sobre el mercado del cobre publicado el año pasado”.
De acuerdo con Scotiabank, una alternativa sería dirigir la producción hacia países que no tengan estas restricciones comerciales y aprovechar, por ejemplo, puertos como el de Chancay para realizar envíos hacia los mercados asiáticos.
La carrera global de los minerales críticos

UBS señala que, en un mundo más fragmentado y multipolar, América Latina puede convertirse en un socio estratégico para el suministro de minerales críticos.
“La región llega a esta etapa con una mayor estabilidad macroeconómica y una actitud más favorable hacia la inversión privada que en ciclos anteriores”, según Alejo Czerwonko.
La clave será aprovechar el contexto geopolítico actual para impulsar reformas que fortalezcan la competitividad y permitan capturar una mayor proporción del valor generado por los recursos naturales.
“En nuestro análisis, el balance entre oportunidades y riesgos es hoy más favorable que en años anteriores, y la región está mejor posicionada para desempeñar un papel más relevante en la economía global”, indicó Czerwonko.
Según Citi, los minerales críticos se consideran cada vez más instrumentos de política nacional.
China, por ejemplo, ha restringido desde finales de 2024 las exportaciones de galio, germanio, antimonio, tungsteno y determinadas tierras raras, además de unificar los controles de exportación e inversión bajo la Orden N.º 834.
Estados Unidos, por su parte, ha introducido pisos de precios, acumulación de reservas y financiación directa para impulsar el procesamiento nacional.
En este marco, Husband dice que varios países de la región están demostrando que “es posible evitar una dependencia unilateral mediante una diplomacia económica multilateral orientada a la flexibilidad”, citando casos como el Brasil o Chile.
- Brasil: ha adoptado una postura de diversificación al suscribir memorandos de entendimiento con socios clave como India y Corea del Sur, en paralelo con las negociaciones del acuerdo Mercosur-Unión Europea. Asimismo, el gobierno brasileño rechazó un acuerdo bilateral propuesto por Estados Unidos debido a que imponía restricciones a la inversión de origen extranjero (incluyendo capital chino).
- Chile: mantiene una política de “puertas abiertas” que equilibra su estrecha relación comercial con China (destino del 65% de sus exportaciones de litio y de la mayoría de sus concentrados de cobre) con las crecientes exigencias regulatorias y ambientales (criterios ESG) promovidas por Estados Unidos y la Unión Europea.
- Marcos multilaterales: espacios como el marco FORGE —que involucra a 55 naciones a través de 11 memorandos de entendimiento bilaterales— y el Plan de Acción de Minerales Críticos de EE. UU. (que plantea mecanismos conjuntos de cribado e introducción de pisos de precios coordinados) ofrecen a los países latinoamericanos plataformas de negociación colectiva para salvaguardar su autonomía.













