El actor Matthew McConaughey reveló que tiene una singular fórmula para escapar de la abrumadora fama de Hollywood: ir a lugares donde nadie lo conoce por sus películas.
El ganador del Óscar compartió que uno de esos viajes a Perú, donde permaneció 22 días en un lugar sin electricidad, le permitió reencontrase consigo mismo. “Descubrí que, como celebridad, ir a lugares donde nadie conocía mi nombre era algo que necesitaba”, dijo al podcast “No Magic Pill with Blake Mycoskie”.
McConaughey, quien ha registrado sus frases contra la IA, contó que realizó el primero de esos viajes, justo después de que cobrara fama tras su participación en “A time to kill” (1996), conocida en Latinoamérica como “Tiempo de matar”. “Me estaba cuestionando. Necesitaba poner mis pies sobre el suelo”, relató.
Sin revelar la ciudad a la que fue, señaló que “en Perú, la gente me conocía como Mateo, sin películas”. Señaló que cuando se es famoso, en la industria suelen saltarse preguntas básicas cómo quién eres o a qué te dedicas.
Con los peruanos, estableció una conexión más auténtica. “Al final de 22 días, entre lágrimas, abrazos y la mezcla de tristeza y alegría de la despedida, todo se basaba en el hombre al que conocieron llamado Mateo, no en la celebridad”, relató. “Eso reafirmó mi identidad: ‘todavía sigo siendo yo, esto es por quien soy”.
No es la primera vez que el actor intentaría alejarse de Hollywood, pues años más tarde se mudó con su familia a Texas como una especie de protesta cuando la industria le encasilló en comedias románticas. Las cintas del género que hizo como “The Wedding Planner” (al lado de Jennifer López) y “Cómo perder a un hombre en 10 días”, fueron éxitos en taquilla.
“Cualquier cosa fuera de ese registro, dramas y otros proyectos que quería hacer, recibía un: ‘No, no, no. No, McConaughey’. Hollywood me decía: ‘No, no, no. Deberías quedarte ahí’”, dijo en 2024 en el podcast “Good Trouble”. “Como no podía hacer lo que quería hacer, dejé de hacer lo que estaba haciendo y me mudé al rancho en Texas”.
En 2014 el histrión ganó el premio Óscar a mejor actor por su actuación en “Dallas Buyer’s Club”, un drama sobre la epidemia del sida, que aborda también la discriminación y la burocracia médica.













