Bloomberg Línea — América Latina podría incrementar su participación en el mercado energético global en el mediano plazo como consecuencia de las disrupciones derivadas del conflicto en Medio Oriente, de acuerdo con un informe de Lombard Odier.
“Brasil aparece como el país mejor posicionado para liderar la búsqueda de seguridad energética en la etapa posterior al conflicto, dado que exporta muchas de las principales materias primas, desde petróleo crudo hasta metales”, señaló la entidad.
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El análisis parte de un escenario base en el que la duración del conflicto sería limitada, lo que permitiría que la disrupción económica en los mercados emergentes se mantenga contenida.
En ese contexto, el informe sostiene que podría registrarse un rebote posterior, impulsado por políticas orientadas a diversificar las fuentes de energía.
“El impulso de los gobiernos para asegurar fuentes alternativas de hidrocarburos y energías renovables podría amplificar un rebote posterior al conflicto”, indicó el documento. Según la entidad, este proceso funcionaría como un factor de apoyo para la producción de materias primas y bienes de capital en los mercados emergentes.
La posición de América Latina en energía
En ese marco, América Latina aparece como una de las regiones con potencial para beneficiarse del reacomodamiento global.
Lombard Odier señaló que las perspectivas económicas de la región “probablemente reciban al menos un impulso moderado a mediano plazo”, en la medida en que gane participación en el mercado energético frente a los países del Golfo.
El informe también destaca que la región podría verse favorecida por una mayor demanda de metales vinculada a procesos de electrificación, en un contexto en el que distintas economías busquen reducir su dependencia de fuentes tradicionales de energía tras el conflicto.
La evolución de este escenario estará condicionada por la duración de las disrupciones en el estrecho de Ormuz, un punto clave para el comercio global de hidrocarburos. Una interrupción prolongada podría derivar en una mayor competencia internacional por petróleo, gas natural y productos refinados.
Inflación en emergentes
En paralelo, la entidad proyecta que la mayoría de los mercados emergentes enfrentará presiones inflacionarias en los próximos meses como consecuencia del aumento en los precios de la energía. En ese sentido, estima una inflación general cercana al 4,0% para el conjunto del bloque, aproximadamente 50 puntos básicos por encima de las previsiones previas al conflicto.
Pese a este incremento, el informe no anticipa cambios significativos en la política monetaria de la mayoría de estos países. “Esperamos que, en general, las tasas se mantengan sin cambios”, indicó Lombard Odier, con excepciones puntuales como Turquía, Egipto y Colombia. En el caso de Brasil, la entidad prevé recortes de tasas, aunque en menor magnitud que la estimada previamente.













