Buenos Aires — El litio argentino también empieza a conseguir financiamiento internacional de gran escala. En momentos en que algunos de los principales proyectos energéticos y mineros del país buscan capital para avanzar con sus inversiones, Posco Argentina, filial del holding surcoreano, obtuvo el respaldo de BID Invest para su desarrollo en el Salar del Hombre Muerto.
La entidad anunció un paquete de financiamiento de hasta US$700 millones para Posco Argentina, destinado a acompañar la expansión de la extracción y producción de litio de Sal de Oro, ubicado entre las provincias de Salta y Catamarca.
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La estructura combina un préstamo A de BID Invest de hasta US$250 millones con la posibilidad de movilizar hasta US$450 millones adicionales provenientes de instituciones financieras internacionales, mediante un esquema de préstamos A/B.
El financiamiento estará destinado a cubrir necesidades de corto plazo durante la puesta en marcha y el incremento progresivo de la producción del proyecto.
El respaldo financiero para aumentar la producción
Sal de Oro integra extracción y procesamiento de litio en Argentina y cuenta con dos plantas de Posco: una destinada a producir hidróxido de litio y otra enfocada en carbonato de litio. La última forma parte de un proyecto incorporado al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Una vez que las instalaciones alcancen su funcionamiento pleno, BID Invest estima que Sal de Oro podrá producir y exportar aproximadamente 48.000 toneladas anuales de productos de litio.
La operación apunta así a respaldar una etapa diferente a la construcción inicial de los activos: el período en el que las instalaciones comienzan a operar y deben incrementar gradualmente sus niveles de producción.
Ese proceso, conocido en la industria como ramp-up, también genera necesidades de capital antes de que un proyecto alcance su capacidad prevista y produzca los flujos de fondos esperados.
Aporte y búsqueda de movilizar capital internacional
La ingeniería financiera de la operación es uno de sus principales características. BID Invest compromete directamente hasta US$250 millones de su propio balance, mientras que la estructura permite incorporar potencialmente otros US$450 millones provenientes de instituciones financieras internacionales.
De alcanzarse el máximo previsto, la facilidad llegaría a los US$700 millones.
El mecanismo permite utilizar la participación del organismo multilateral como una herramienta para movilizar capital adicional hacia un proyecto privado argentino y distribuir el financiamiento entre distintos participantes.
La operación forma parte además de IDB LAC Minerals, una iniciativa del Grupo BID orientada a desarrollar cadenas de suministro de minerales críticos en América Latina y el Caribe y aumentar el valor agregado generado en la región.
El organismo destacó particularmente que Sal de Oro no se limita a la extracción del recurso, sino que produce compuestos de litio utilizados en la fabricación de baterías.
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Más producción y exportaciones de litio
Cuando Sal de Oro alcance su capacidad prevista, el proyecto espera producir y exportar unas 48.000 toneladas de productos de litio por año, de acuerdo con BID Invest.
El organismo calcula además que el complejo generará alrededor de 620 empleos formales permanentes, además de demanda para proveedores locales y regionales.
La apuesta de Posco se diferencia de proyectos concentrados exclusivamente en la producción de carbonato de litio. Sal de Oro incorpora también la elaboración de hidróxido de litio grado batería, otro compuesto utilizado por la industria de almacenamiento energético.
Para BID Invest, esa capacidad de procesamiento permite que Argentina participe en segmentos de mayor valor agregado dentro de la cadena internacional de minerales críticos.
El financiamiento se expande entre los grandes proyectos argentinos
La operación aparece en un momento particular para las grandes inversiones proyectadas en Argentina: además de definir cuánto capital desembolsarán sus accionistas, varias compañías están avanzando en la búsqueda de deuda y otras fuentes externas de recursos.
El caso más grande está en el GNL. Argentina LNG, liderado por YPF junto con Eni y XRG, trabaja sobre una estructura financiera que podría involucrar entre US$14.000 millones y US$16.000 millones.
Southern Energy -integrada por Pan American Energy (PAE) con el 30%; YPF (YPF) con el 25%; Pampa Energía (PAMP) con el 20%; Harbour Energy, con el 15%; y Golar LNG, con el 10%- acaba de conseguir US$900 millones destinados a buena parte del gasoducto que abastecerá su proyecto exportador.
También aparecen movimientos dentro de la minería.
McEwen Copper cerró recientemente un financiamiento por US$240 millones para continuar avanzando con Los Azules, el proyecto de cobre ubicado en San Juan, antes de alcanzar su decisión final de inversión.
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El respaldo de BID Invest a Posco agrega ahora una operación de hasta US$700 millones vinculada directamente con el litio.
El movimiento marca una nueva instancia para el desarrollo de los recursos naturales argentinos.
Durante los últimos años, la atención estuvo puesta principalmente en los anuncios de inversión, la llegada de socios internacionales y, más recientemente, las solicitudes y aprobaciones dentro del RIGI.
A medida que los proyectos avanzan, la discusión comienza a incorporar otra variable: cómo financiar esas inversiones y qué instituciones internacionales están dispuestas a aportar los recursos.













