Buenos Aires — El mercado financiero argentino ya empieza a mirar más allá del cierre de 2026. Con las elecciones de 2027 en el horizonte, los analistas delinean un escenario base que combina distintas etapas y contemplan pronósticos para algunas de las principales variables de la economía, como la presión cambiaria, equilibrio fiscal y la inflación.
De acuerdo con un reporte de Facimex, el supuesto central es que el mercado llegará a las elecciones descontando continuidad de políticas económicas. Bajo esa premisa, el escenario contempla tres etapas. “Nuestro escenario base 2027 tiene tres etapas. Una primera de estabilidad en el primer trimestre de 2027, seguida de una etapa de mayor volatilidad en medio de la carrera electoral y culminando con una tercera etapa de descompresión financiera hacia fin de año, sujeta al resultado de la elección”, señalaron los analistas.
El calendario será un factor determinante. Facimex advierte que una PASO en agosto, que no está contemplada en su escenario base, o el desdoblamiento de elecciones provinciales podrían alterar de manera significativa las variables financieras.
De ese modo, toma como antecedentes las PASO de 2019 y la elección legislativa de la provincia de Buenos Aires de 2025.
Las claves que mira el mercado
Para Facimex, el Índice de Confianza en el Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella será una referencia clave para seguir la evolución de las expectativas electorales. El indicador tiene, según destacó, una correlación del 70% con los votos obtenidos por los oficialismos en elecciones nacionales durante las últimas dos décadas.
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El segundo punto relevante es que el Gobierno mantendrá el equilibrio fiscal y administrará el programa financiero sin sobresaltos.
Dólar, reservas y una posible ventana financiera
Uno de los principales focos de atención estará en la demanda de dólares por atesoramiento. Facimex espera que las compras de dólares de las personas ganen impulso durante 2027, en línea con lo observado históricamente en años electorales sin restricciones cambiarias.
“Un tercer supuesto importante es que la demanda de divisas por atesoramiento tomará impulso”, indicaron los analistas.
Sin embargo, señaló que una mejora de la cuenta corriente permitiría afrontar distintos escenarios de dolarización sin recurrir necesariamente a las reservas netas del Banco Central.
“La clave estará en un superávit de cuenta corriente de 0,8% del PBI de la mano de la ampliación del superávit energético, mejores precios internacionales, un menor déficit de servicios ante un tipo de cambio real más elevado, menores giros de utilidades y una inversión que seguirá expectante frente a la incertidumbre política”, puntualizó.

El acceso al mercado internacional de deuda será otro factor relevante. Facimex considera que el segundo semestre de 2026 podría ser la última ventana de oportunidad para que el Gobierno consiga financiamiento externo y refuerce su posición financiera de cara a las elecciones.
“El acceso al mercado del soberano será clave para reducir la presión sobre las reservas netas; el segundo semestre de 2026 podría ser la última ventana de oportunidad”, señalaron.
De ese modo, remarcó: “Nuestro escenario base asume que el Gobierno refinanciará los vencimientos de capital de deuda de mercado y conseguirá financiamiento bilateral por US$2 mil millones además de refinanciar vencimientos con organismos internacionales, excluyendo al FMI”.
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Facimex espera que la incertidumbre electoral comience a afectar al tipo de cambio desde abril de 2027 y se intensifique a partir de julio. El informe cita un estudio sobre elecciones presidenciales latinoamericanas que encontró un patrón de depreciación cambiaria desde seis meses antes de la votación, con una aceleración durante los tres meses previos.
La política monetaria, en ese contexto, funcionaría como un amortiguador. El análisis proyecta cierta estabilidad de las tasas reales durante el primer semestre de 2027, pero anticipa un endurecimiento significativo en la antesala electoral.
Menor inflación y otro año de crecimiento
En materia de precios, la consultora proyecta que la desinflación continuará durante el primer semestre de 2027, pero podría encontrar un límite en la segunda mitad del año por el impacto de una depreciación del tipo de cambio real y el efecto de la incertidumbre sobre las expectativas.
El escenario base contempla una inflación de 21% para 2027, el menor registro anual desde 2009. Para 2026, Facimex mantiene una proyección de 28,7%.
La actividad económica, en tanto, crecería 2,3% durante 2027. El sector externo seguiría siendo el principal motor, mientras que la recuperación gradual de los ingresos reales daría soporte al consumo. La inversión, en cambio, permanecería estancada frente al riesgo de una reversión de políticas y el gasto público no tendría un rol expansivo.
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