Buenos Aires — Los bonos soberanos argentinos inician el segundo semestre del año después de un rally que llevó al riesgo país a la zona de 425 puntos, su nivel más bajo en ocho años. En ese contexto, analistas creen que el potencial alcista de la renta fija podría verse acotado en la segunda mitad de 2026, dada la incertidumbre electoral del año próximo. El equipo económico del Gobierno, en cambio, considera que el spread soberano todavía debería comprimirse más, ya que aún no refleja los fundamentos económicos de la Argentina.
Analistas y brokers consultados por Bloomberg Línea compartieron sus expectativas para la renta fija argentina en este segundo semestre de 2026 y revelaron en qué instrumentos encuentran mayor valor.
Entre las principales apuestas de los especialistas sobresalen los bonos soberanos de vencimiento medio, como el Bonar 2028 y los Globales y Bonares 2035 y 2038, al considerar que todavía podrían beneficiarse de una nueva compresión del riesgo país.
Para perfiles más conservadores, en cambio, ganan protagonismo las Obligaciones Negociables de compañías como YPF, Vista Energy y Pampa Energía, mientras que algunos analistas también recomiendan instrumentos de corto plazo para reducir la exposición a la incertidumbre electoral de 2027.
Martínez Burzaco: “La compresión grande creemos que se dio”
Diego Martínez Burzaco, country manager de Inviú, señala que “en renta fija la compresión grande creemos que se dio”. Sin embargo, agrega que en caso de que se diera algún rally adicional, ve mayor potencial en la parte media y larga de la curva de los bonos Globales, aunque recuerda que “el upside podría llegar a estar limitado si se adelanta demasiado la discusión de las elecciones presidenciales del año que viene”.
“De todas formas, cuando uno compara las tasas que hay en el mundo y vemos las que siguen teniendo algunos bonos argentinos en ese tramo medio y largo, puede ser atractivo con una dosis de riesgo alta, para perfiles más arriesgados”, explicó.
Matías De Luca: “El riesgo país podría ser menor, el desafío está en el timing”
Matías De Luca, jefe de research de Parakeet Capital, ve que en el último mes la principal novedad para la renta fija argentina pasó por el hecho de que S&P Global elevó la nota soberana argentina, lo que implicó que dos de las tres principales agencias ya califican al país en B- (desde niveles de CCC).
“Aunque Argentina sigue dentro del universo de deuda especulativa, el cambio implica una mejora relevante en la percepción de riesgo crediticio y acerca al país a los umbrales requeridos por algunos inversores institucionales para volver a tomar exposición”, explicó al respecto.
En esa línea, De Luca también remarcó que “la perspectiva es que la macro continúe consolidándose”, por lo que esa expectativa sumada al impulso de Vaca Muerta y la minería harán que el frente externo para 2030 “mejore significativamente”.
Por ese motivo, considera que “el riesgo país que hoy viene operando firme en torno a 400-450 puntos básicos podría ser menor en el mediano plazo”.
Sin embargo, el analista recuerda que “el principal desafío está en el timing”. Es que hacia adelante recordó que “comienza a ganar relevancia la incertidumbre asociada al ciclo electoral de 2027”. Esa prima electoral, añadió, ya se observa en la pendiente de la curva, con los bonos que vencen antes de la próxima elección exhibiendo rendimientos mucho menores a los títulos más largos.
Por ese motivo, cree que “para un inversor que busca fijar rendimientos en dólares y no seguir la volatilidad diaria del mercado, instrumentos como el Bonar 2028 ofrecen rendimientos cercanos al 8% contra MEP, bastante por encima de la curva corporativa local”. En cambio, indicó que para “quienes monitorean activamente sus posiciones o consideran que la incertidumbre electoral podría generar episodios de volatilidad adicional pueden optar por esperar mejores puntos de entrada durante 2027”.
Matías Waitzel: “El escenario combina oportunidades concretas con ruido geopolítico que obliga a ser selectivo”
El analista financiero Matías Waitzel cree que “con el riesgo país argentino en mínimos de ocho años y la Reserva Federal descartando recortes de tasas por el resto del año, el escenario para el segundo semestre combina oportunidades concretas con ruido geopolítico que obliga a ser selectivo”.
Por ese motivo, identificó los instrumentos de renta fija local donde observa mayor potencial dependiendo de si se tratan de perfiles conservadores, moderados o agresivos.
Para perfiles conservadores –es decir, quienes priorizan preservar capital con flujo predecible–, dijo que “la apuesta central son las Obligaciones Negociables corporativas de primera línea”. Entre ellas, apuntó a YPF, Vista Energy y Pampa Energía, que ofrecen rendimientos de entre el 6% y el 7,5% anual en dólares y riesgo acotado: “Son empresas con flujo de caja genuino en dólares, emitidas bajo ley de Nueva York, y con una demanda institucional que en cada colocación multiplicó entre tres y cuatro veces el monto ofrecido”.
Pero para quienes busquen rendimientos de muy corto plazo destacó el Bonar AO27, que rinde alrededor del 4,5% medido contra el dólar MEP y vence en octubre de 2027, dentro del actual mandato presidencial.
Pensando en perfiles que busquen un riesgo moderado, dijo que ve valor en bonos soberanos del tramo medio. “Los AL35 y AE38 son la posición soberana de referencia, con yields de entre 9,2% y 9,5% que todavía tienen recorrido si el riesgo país continúa comprimiendo desde los niveles actuales de alrededor de 430 puntos hacia la zona de 300”.
Para el excedente en pesos, en tanto, destacó que los duales CER/TAMAR de corto plazo aportan cobertura ante cualquier deslizamiento cambiario.
A la hora de elegir valor para aquellos perfiles que estén dispuestos a tomar más riesgo, Waitzel indicó que “la tesis agresiva apuesta a que el ciclo argentino tiene más por dar”. Ante esa posibilidad, ve que los bonos soberanos GD35 y AE38 concentran la posición soberana. Y respecto del AE38, consideró que es el que tiene el mayor beneficiario directo si el riesgo país converge hacia los 350 puntos básicos.
Por último, y pensando en la liquidez ociosa de las empresas, recordó que “muchas empresas subestiman que la liquidez parada en cuenta corriente pierde contra la inflación y contra el tipo de cambio”. Por ese motivo, para caja operativa de uno a siete días, recomendó los Fondos Comunes de inversión Money Market, que rinden entre el 19% y el 20% TNA con suscripción y rescate en el día.
“Para plazos de uno a tres meses, las LECAP ofrecen alrededor del 22,5% TNA con tasa fija conocida de entrada. Para horizontes más largos, los instrumentos duales CER/TAMAR y las ONs corporativas en dólares al 6%-9% permiten diversificar entre pesos y hard-dollar según las necesidades de cada empresa”, expresó.
“A esto se suma una ventaja operativa concreta: emitir y endosar cheques electrónicos desde la cuenta comitente de la sociedad de bolsa evita el impuesto a los débitos y créditos del 0,6% y los sellos, un ahorro real por operación que se acumula a lo largo del año”, agregó.













