La señal cambiaria que dejó el Presupuesto y cómo impacta la decisión de la Fed, según Santiago Bulat

El economista de Invecq e IDEA considera que las proyecciones del Gobierno para 2027 son más realistas que las incluidas en el Presupuesto anterior. Qué sugiere sobre la apreciación cambiaria y optimismo oficial en crecimiento, salario y consumo.

Gentileza Santiago Bulat

Buenos Aires — El proyecto de ley de Presupuesto 2027 plantea supuestos macroeconómicos más “realistas” que los del año previo, aunque el gobierno de Javier Milei mantiene un sesgo optimista respecto de variables sensibles a la sociedad como la tasa de crecimiento o la recuperación del salario y del consumo.

También sugiere que el proceso de apreciación cambiaria no se prolongará durante el año electoral, más allá de que se descuenta que el equipo económico seguirá interviniendo para contener episodios de volatilidad.

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Estas son dos de las principales conclusiones que dejó para Santiago Bulat, economista jefe de IDEA y socio de la consultora Invecq, la ‘ley de leyes’ presentada esta semana al Congreso.

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Un Presupuesto “más realista”

En diálogo con Bloomberg Línea, Bulat destacó en primer término que el proyecto remitido esta semana “es un Presupuesto mucho más realista respecto al del año pasado”, que había anticipado un crecimiento del 5% e inflación de 10%, cuando el mercado anticipaba una desaceleración respecto del año previo, pero menos abrupta (20%).

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“Terminamos con una inflación que ahora va a estar cerca de 30% y para el año que viene, en vez de decir que va a ser un dígito, como se planteaba en el Presupuesto de 2025, están diciendo que va a ser 18%”, dijo antes de recordar que el último Relevamiento de Expectativas del Mercado del Banco Central (BCRA) refleja que analistas privados proyectan para 2027 una tasa de inflación apenas superior al 20%.

“Esa distancia que había respecto a lo que el mercado esperaba es notablemente menor y eso me parece mucho mejor para un presupuesto, mucho más claro y creíble”, marcó.

Aun así, el economista ve que el proyecto refleja que el Gobierno mantiene un sesgo más optimista que el mercado en términos de actividad económica, recuperación del salario real y del consumo. Respecto del crecimiento, dijo que en Invecq proyectan que se mantenga por debajo de 3%, en línea con este año o levemente por encima.

“El crecimiento está impactado por más de un 9% de aumento de la inversión y ahí es donde tengo dudas, aunque hace sentido que si las importaciones suben los niveles de inversión también crezcan. Parece un crecimiento muy importante”, dijo Bulat.

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Respecto de las perspectivas oficiales de recuperación del salario real, señaló que espera que haya recomposición, sobre todo en la primera parte del año por el arrastre de un 2026 que será más inflacionario de lo esperado, aunque espera que sea algo más moderada que la recomposición cercana a 7 puntos que espera el equipo económico. “No sé si va a llegar una recuperación tan fuerte real, con lo cual el consumo quizás está un poquito por encima de nuestras expectativas”.

Presupuesto 2027: la carrera entre dólar e inflación

En lo que refiere a las cifras para el tipo de cambio que figuran en el Presupuesto 2027, que el Gobierno se encargó de aclarar que no representan una proyección, el economista analizó: “Lo cambiario también va en una tónica muy parecida a lo que espera el mercado, tanto Focus como REM, de terminar con la apreciación cambiaria, que haya llegado a su tope y que a partir de ahora sea un proceso que acompañe más a la inflación”.

“No creo que vayan a buscar más apreciación de donde ya estábamos. Sí creo que lo que quieren evitar es la alta volatilidad del año pasado”, consideró. Para ello, añadió que el Banco Central y el Tesoro, vía compras de reservas y colocaciones en el mercado local con Bonares a 2027, 2028 y 2029, “llegan más armados” que el año anterior.

Para Bulat, las intervenciones recientes del BCRA en dólar linked y futuros no apuntan a contener el tipo de cambio y apreciarlo, sino para que se reduzca la volatilidad. Y hacia adelante, cree que el esquema cambiario mantendrá esa dinámica en la que el tipo de cambio acompañe a la inflación pero con baja volatilidad, aunque recuerda que dependerá también de los flujos y de los precios externos.

¿Puede eso significar que el equipo económico deba soltar un poco el apretón sobre las tasas? El economista cree que sí y recuerda que “en el último tiempo estamos viendo tasas un poco más al alza”.

“Si uno ve la TAMAR en los últimos 40 días, está casi dos puntos y medio arriba. Es una tasa que de alguna manera expresa lo que va a pasar hacia adelante con el tipo de cambio”, expresó. Es que según explica, el riesgo de llegar muy apreciado al 2027 electoral es que la expectativa de devaluación pueda ser mayor hacia adelante y eso demande una tasa mayor a la que hay ahora.

Para que la tasa no se vea afectada por una mayor volatilidad, cree que es necesario que se vea un riesgo país un poco menor y una inflación que siga descendiendo. “Si vemos estos niveles de inflación y llegamos con un tipo de cambio en torno a ARS$1.500, creo que la expectativa de devaluación te va a exigir una tasa un poco más alta”, expresó.

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Fed, un efecto inicial acotado

Esa búsqueda de un riesgo país más bajo pareció recibir un contratiempo esta semana, después de que la Reserva Federal de los Estados Unidos (Fed) convalidara la primera suba de tasas en tres años.

Habitualmente, el hike sugeriría cierto viento de frente para los países emergentes, haciendo que la posibilidad de acceso a los mercados internacionales se aleje para Argentina.

Pero para Bulat, ese viento externo no está soplando en contra. “Cuando veo la tasa de los bonos del Tesoro estadounidense en torno a 5%, con una tasa de interés que hay que mirarla en términos reales, con una inflación que todavía no está cediendo lo que el banco central hubiera esperado, no deja de ser una tasa nominal alta pero no necesariamente la tasa real más alta del último tiempo”, analizó.

Pero además, el economista recordó que desde que asumió Donald Trump no se está dando la habitual correlación entre la suba de tasas de un bono del Tesoro y apreciación del dólar. “Creo que tiene que ver con temas fiscales, con dudas respecto a Estados Unidos. Entonces lo que uno hubiera pensado, esta suba de tasas me va a complicar mucho, en el inicio no está pasando”, dijo.

“Los mercados emergentes siguen recibiendo flujos de inversión muy fuertes, no pareciera haber ahí un parate todavía. Y en la parte externa de precios y lo que Argentina exporta, soja subiendo, trigo subiendo, maíz arriba del año pasado, oro, plata y petróleo subiendo, si tengo que pensar los inflows y outflows, por ahora te da bastante positivo”, cerró.

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