Bloomberg — Uber Technologies Inc. (UBER) está invirtiendo en una empresa chilena de tecnología financiera especializada en la concesión de créditos para la compra de motocicletas, lo que supone la última expansión de la empresa en el sector de los préstamos para la adquisición de vehículos.
La empresa estadounidense apuesta por Galgo, una firma fundada hace ocho años que comenzó concediendo préstamos a inmigrantes venezolanos en Chile y que ahora ha sabido aprovechar la creciente demanda de motocicletas en México y Colombia, además de en su propio mercado nacional, de menor tamaño.
El acuerdo con Uber representa la mayor inversión de capital individual en la historia de Galgo, según declaró el cofundador y codirector ejecutivo Sebastián Parot en una entrevista en Santiago, sin dar más detalles.
Ver más: Uber cumple previsiones de reservas, pero la competencia en Brasil ralentiza los viajes
La alianza permitirá a Galgo reforzar su presencia en el segmento de la economía colaborativa mediante el desarrollo conjunto de un producto que ofrezca crédito más asequible exclusivamente para los repartidores de Uber, señaló Parot.
Las motocicletas representan una cuota mucho mayor del mercado de vehículos en América Latina que en Europa o Estados Unidos, incluidas las decenas de miles de mototaxis que se abren paso entre el tráfico notoriamente congestionado de la región.
“Las motocicletas forman parte de la cultura latinoamericana porque ofrecen una solución práctica para el 60% de la población que no puede permitirse un coche”, señaló Parot. “Una motocicleta es tanto una herramienta de trabajo como un medio de transporte asequible, con cuotas mensuales que la gente puede asumir”.
Ver más: Uber recorta el 10% de su equipo de atención al cliente en su apuesta por la inteligencia artificial
Por ello, Galgo se considera una entidad que proporciona financiación para inversiones, lo que permite a las personas aumentar sus ingresos, en lugar de limitarse a ofrecer otra forma de crédito al consumo. Las ventas de motocicletas crecieron alrededor de un 19% el año pasado en Sudamérica, excluyendo a Brasil, con Colombia a la cabeza de la tendencia, según el grupo industrial regional Alianza MotoLatam.
“Para el 70% de la población latinoamericana, un coche tiene un precio prohibitivo”, señaló Parot. “Nuestra empresa resuelve un problema social tangible: las personas que hoy en día no pueden trabajar tienen la posibilidad de comprar una motocicleta y empezar a obtener ingresos”.
Galgo tiene previsto expandirse a un cuarto país latinoamericano en el primer trimestre del próximo año, según declaró Parot en una entrevista en Santiago. Se negó a revelar de qué país se trata.
Ver más: Uber sumará otros US$500 millones en inversiones para Argentina
Uber ha venido ampliando su presencia en el ámbito de la financiación de vehículos en otros mercados, entre otras cosas mediante una inversión en 2024 en la empresa de tecnología financiera de movilidad Moove, como parte de una ronda de financiación de US$100 millones que valoró a la empresa en US$750 millones.
Bank of America (BAC) asesoró a Galgo en la operación con Uber. La empresa ha concedido más de US$400 millones en créditos hasta la fecha y comenzó a obtener beneficios el año pasado. La empresa espera alcanzar unos ingresos anualizados de US$500 millones para 2030, frente a los aproximadamente US$100 millones actuales. La alianza con Uber también permitirá a Galgo aumentar la inversión en tecnología, datos e inteligencia artificial, según ha señalado Parot.
Galgo comenzó como una empresa de tecnología financiera —entonces conocida como Migrante— que ofrecía crédito a venezolanos excluidos del mercado crediticio convencional en Chile. El enfoque en las motocicletas surgió, en parte, a raíz de la contracción de la financiación en 2022 que siguió al auge del capital riesgo en América Latina.
Ver más: Trabajadores de Uber y DiDi alivian empleo formal en México ante demanda por Mundial 2026
“Tomamos la decisión más difícil de la historia de la empresa y cerramos todas las líneas de negocio excepto la de las motocicletas, ya que no contábamos con capital suficiente para abarcarlo todo”, explicó Parot. “Si queríamos apostar fuerte por las motocicletas, teníamos que ir a por todas, y eso significaba expandirnos a México y Colombia”.
Chile representa ahora solo el 2% del negocio de Galgo, aunque la empresa tiene la intención de mantener su presencia allí. A corto plazo, Galgo tiene previsto seguir expandiéndose por toda América Latina y no descarta entrar en mercados fuera de la región junto con Uber, señaló Parot.
Asimismo, se está preparando para otra ronda de financiación en 2027.
“En América Latina, las mayores oportunidades se encuentran en Brasil, que siempre es un mercado enorme; en Guatemala, donde la demanda de motocicletas resulta especialmente interesante; y en Argentina, con retos que van más allá de las motocicletas, pero que sigue siendo un mercado muy atractivo”, afirmó Parot.
Lea más en Bloomberg.com













